Velódromos en España (VII): La heroicidad de hacer pista en Asturias

Siempre he pensado que hacer pista en Asturias era una heroicidad y que llegar a conseguir pistards capaces de brillar hasta en disciplinas tan técnicas como la persecución o la velocidad por equipos –campeones de España cadetes femeninos el pasado fin de semana, sin ir más lejos-, un auténtico éxito. “Tenemos el mismo mérito que otros corredores –zanja el seleccionador asturiano, Santi Pérez-. Es cierto que no tenemos una instalación cubierta y estamos muy condicionados por la meteorología. Pero como les digo a los chavales, si es incómodo rodar con viento, imaginad lo bien que vais a ir cuando estéis en un velódromo cubierto”.

Foto cedida por Jaime Vega
El velódromo de La Morgal es la instalación de referencia del ciclismo en pista asturiano. Ubicado en un antiguo complejo aeroportuario, se ha convertido en un lugar con numerosas instalaciones, destacando el complejo deportivo Fernando Alonso, pero también esta instalación, de una cuerda de 333,33 metros, y de hormigón, que no sólo tiene el problema de la lluvia, sino que además el viento se deja notar, como nos comentaba Pérez.

Pero la gran ventaja en su ubicación, en Llanera, junto en el centro del triángulo Oviedo-Gijón-Avilés, por lo que es fácilmente accesible para la mayor parte de los ciclistas interesados. “En Asturias no hay tradición de pista, solo la trabaja la Federación, pero pensamos que la pista aporta muchos beneficios, y hay que explicarlo mucho más. Aquí la prioridad de los clubes es la carretera, pero entrenamos un día a la semana, los miércoles. Si vemos que ese día no va a ser posible por la lluvia, lo intentamos cambiar, pero adaptándonos a los intereses de ciclistas y equipos”, explica Pérez.

Un segundo recinto, el velódromo Luis Balagué, en La Pixarra (Oviedo) ha quedado descartado para su uso por parte de las bicicletas, ya que la ‘competencia’ que había con el patinaje llevó a una solución salomónica, dejando La Morgal para nuestro deporte y el recinto ovetense, para los patinadores.

El resto de instalaciones asturianas no pueden llamarse propiamente velódromos al no tener apenas peralte, aunque pueden usarse para el trabajo con la base. Como el histórico recinto de Las Mestas en Gijón –de 430 metros de cuerda y prácticamente llano-, el de Barcia, de asfalto, en el concejo de Valdés, o el de Avilés, que el año pasado estuvo cerrado unos meses para arreglar unas grietas que habían salido en su superficie.


El año pasado incluso se incluyó en este censo otro modesto velódromo, el de Grado, de solamente 200 metros, instalado en el patio del colegio público Virgen del Fresno, por lo que es poco apto para competiciones, aunque sí para la base, especialmente para la Escuela Ciclista Santi Pérez, y para cualquiera que quiera iniciarse en pista… o compaginarla con la carretera.

1 comentario:

  1. Nos indican desde la Escuela Ciclista Ciudad de Oviedo (Club Ciclista Colloto) que en el velódromo Luis Balagué sí que ruedan las bicis además de los patines, en concreto tres días en semana. Como en otros casos, sin un trabajo específico de pista, pero si de formación. Gracias por al precisión.

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