Aunque el récord de la hora junior no está reconocido
oficialmente por la UCI, eso no quiere decir que sea un reto atractivo para
algunos corredores. Por ejemplo, para el francés Baptiste Ferré, que se ha
marcado como objetivo batir esa plusmarca, el próximo 10 de octubre en el
Velódromo STAB de Roubaix, después de que tuviera que descartar la fecha
inicialmente prevista de finales de agosto por enfermedad y por el inicio del
año académico.
Ferré, en el velódromo. Instagram BF
“Inicialmente, el objetivo es batir el récord francés,
pero con la meta final de batir el récord europeo o incluso el mundial”. Y
la verdad es que la plusmarca gala no debe plantearle demasiados problemas, ya
que, como él mismo nos facilita, está en poder de Nicolás Zaniolo desde 1995,
con 42.860. Más ‘lejanas’ son la plusmarca continental, establecida por el galés
Fred Meredich en 2022 en Newport, con 49.184, o la mundial, que mejoró unos
meses más tarde el estadounidense Jonas Walton en Aguascalientes, con una distancia de 50.792 km.
“Son objetivos ambiciosos que me permiten tener grandes
ambiciones y disfrutar del proceso de entrenamiento”. Un proyecto que
comenzó en enero “en colaboración con mi padre”, y que no está resultado fácil
en lo que supone el soporte económico. “Hemos
pasado todo el año buscando patrocinadores. Desafortunadamente, ninguna empresa estuvo dispuesta a apoyar el proyecto, ni económicamente ni con equipamiento.
Por lo tanto, estamos llevando a cabo este proyecto gracias a las donaciones
de particulares que están dispuestos a seguirlo y nos apoyan plenamente en
nuestra búsqueda por batir el récord, así como con nuestros propios fondos. Para
un estudiante no es barato, pero la pasión es lo primero”.
En cualquier caso, “para promocionar este proyecto un
tanto descabellado, estoy creando contenido en plataformas de redes sociales
como TikTok, Facebook, Instagram y YouTube. También publicaré un documental
sobre el proyecto en mi canal de YouTube una vez que se complete el intento de
récord”.
El ciclista australiano Mitchell Mulhern ha anunciado hoy
en sus redes sociales que va a afrontar el récord de la hora australiano el
próximo 14 de octubre, en el velódromo chino de Luoyang.
Mulhern, de 35 años, compitió fundamentalmente en pista
en la década pasada, llegando a ser campeón del mundo de persecución por
equipos en Cali 2014, junto a Luke Davison, Glenn O'Shea, Alexander
Edmondson y Miles Scotson, siendo medalla de bronce al año siguiente. Este
año ha vuelto a la competición con los colores del CCache x Bodywrap.
La idea del australiano es superar la plusmarca
australiana en poder de Rohan Dennis desde 2015, con 52,491 km, así como
el récord master de 35-39, en posesión del sudafricano Gert Fouche, con
51.599 establecido en Aguascalientes (México), en 2019.
En su elección destaca que haya optado por un velódromo
chino como el de Luoyang, que estaba disponible en octubre, y que considera
muy interesante por la gran cantidad de récords que se batieron hace dos
años en el Mundial junior. Eso sí, la fecha no parece la más acertada ya que
ese mismo día comienza el Campeonato del Mundo de pista, aunque sea en la
relativamente cercana Shanghái.
Mathias Ribeiro Da Cruz ha
batido esta tarde en el Tissot Velodrome de Grenchen (Suiza) el récord francés
de la hora, con una plusmarca de 53,973 kilómetros. Un registro que le
supone superar por más de 1.400 metros la anterior marca que había establecido
Louis Pijourlet el 16 de septiembre de 2023 con 52,557 km.
Instagram Tissot Velodrome
Desde el inicio se vio que el
corredor galo, de 25 años, iba bastante más fuerte. En el kilómetro 10 ya
llevaba una ventaja favorable de 11 segundos y en el 20, de 26, rodando inicialmente
a 16,8 segundos por vuelta para estabilizarse en torno a los 16,6-16,5.
Sobre los 30 kilómetros -no
tenemos el parcial de la media hora- ya rodaba a 53,729 de media y había
bajado sus parciales a 16.4, para ponerse en 53,9 de media en el kilómetro 40.
En las siguientes vueltas tuvo
algún momento más débil ya que bajó a 16,8, pero fue muy poco tiempo, ya
que enseguida volvió a su ritmo, incluso bajando nuevamente a 16,4. Quizá en
su mente estaba la posibilidad de superar la barrera de los 54. Pero el ritmo
que se autoimponía era demasiado fuerte y de nuevo lo rebajó ligeramente para encontrar una marcha más cómoda.
En cualquier caso, se vio claro
que no estaba demasiado ‘cascado’ ya que la última vuelta la completó en
16.342 para terminar su actuación en una media de 53.973, lo que supone
casi 216 vueltas completadas en esa agónica hora.
Para su tentativa empleó un cuadro
Look P24, con ruedas Light Bicycle Falcon Pro Wheel Surge C19 Disc y
neumáticos FMB Pista Ultra 3000
Quedan apenas 48 horas para que el ciclista francés Mathias
Ribeiro Da Cruz afronte en el Tissot Velodrome, en Grenchen -o Granges, en
su denominación gala- el récord de la hora francés. Será este sábado, 5 de
septiembre, a partir de las 15:30, con entrada libre y como ha anunciado el
mismo corredor, con retransmisión vía YouTube, en este enlace.
En sus últimos entrenamientos en Grenchen. Instagram MRD
El objetivo es la plusmarca de
52,557 kilómetros establecida por Louis Pijourlet el 16 de septiembre de 2023
en este mismo escenario, como un paso inicial en una carrera que quiere
orientar hacia la pista, ya que su próximo objetivo es formar parte de la
cuarteta gala en el Mundial de Shanghái.
La elección del velódromo suizo se
debe a su ligera altitud -450 metros- y por ello a su menor resistencia al
aire, aparte de su cercanía, ya que le permite economizar en el
desplazamiento, habida cuenta de que debe pagar unos 5.000 francos suizos
por el alquiler de la pista, los comisarios UCI y el control antidopaje. Su
preparación específica, entrenado por Vicent Flumian, le ha llevado diez
semanas.
Y aunque ha contado con el apoyo de la selección francesa, y de
marcas como Look o Aeroscale, también ha tenido que recurrir a un
crowfunding para financiar su tentativa.
Nacido el 10 de diciembre de 2000
Ribeiro Da Cruz es un ciclista amateur, que ha destacado como contrarrelojista -varias veces campeón galo en esta disciplina-, por lo que se marcó este
objetivo como ‘regalo’ en su vigesimoquinto cumpleaños“para grabar mi
nombre en la historia del ciclismo francés”. También se destaca por su
formación académica como ingeniero, trabajando en el equipo profesional
Decathlon CMA CGM cono ingeniero de innovación y soporte técnico.
El paraciclista austriaco Franz-Josef Lässer ha batido
hoy el récord de la hora en la categoría C5, en el transcurso de la
tentativa desarrollada hoy a las dos de la tarde en el Tissot Velodrome de
Grenchen (Suiza), con un registro de 52,054.
Con el registro escrito de su plusmarca. Instagram FJL
Con ello batía por casi 600 metros la plusmarca del británico William Bjergfelt, 51.471, que había establecido el 14 de agosto de 2025en Konya (Turquía), precisamente el mismo día que Matthew Richardson se convertía en el primer pistards en romper la barrera de los 9 segundos en los 200 metros. El británico superaba entonces en casi 4.000 metros, el récord mundial que tenía el italiano Andrea Tarlao desde 2014.La nueva marca también es récord austriaco, superando los 51,852 que estableció en 2014 en Aigle (Suiza) Matthias Brändle y que fue récord de la hora en su momento.
“El dolor era indescriptible. Los primeros 15 minutos
transcurrieron sin problemas, pero a los 20 minutos sentí un fuerte impacto,
algo que no esperaba hasta los 40 minutos. La marcha también era un poco
dura. Pero intenté mantener los 52 km/h previstos, lo cual logré, a pesar de
que hacía más calor y había más bochorno en el pabellón de lo esperado. La
sequedad era intensa, y no hay nada que beber en una bicicleta de pista.
Mantener esa posición durante una hora —te sientes casi atrapado dentro de tu
propio cuerpo en la posición aerodinámica— fue duro. Pero pude mantener la
trazada perfecta durante casi toda la vuelta, lo cual es increíblemente
importante en un intento de récord como este”, era el análisis del austriaco
tras su tentativa en la web de Cycling Austria.
En plena tentativa. Instagram FJL
Lässer nació en enero de 2001 con dismelia, una malformación congénita que se caracteriza por la ausencia, reducción o deformidad de alguna de las extremidades, lo que en su caso se manifiesta en cuatro dedos de la mano izquierda. Ello no le ha impedido dedicarse al ciclismo, y no sólo como paraciclista en la clase C5 tanto en carretera como pista -campeón del mundo de eliminación en Rio 2025- sino también en competiciones absolutas, tanto en la madera como en el asfalto, destacando la octava plaza en el scratch del Europe de Konya 2026.
Sobre su tentativa, antes de afrontarla comentó que “no
solo he derramado sudor, sangre y lágrimas, sino que también ha supuesto una
enorme carga financiera. En los últimos meses se han acumulado innumerables
gastos de alquiler de pistas, viajes, sesiones de entrenamiento, equipamiento y
las elevadas tasas de la UCI y de las autoridades antidopaje”. Por ello, informaba
que la campaña de financiación sigue abierta incluso después de haber logrado
el éxito.
La decepción por no haber revalidado su título de campeón de
Francia élite contrarreloj contrasta con la ilusión que desprende Mathias
Ribeiro Da Cruz, que en una entrevista en Direct Velo desvela sus próximos objetivos: “Después de tres títulos, ya no era mi prioridad. Mi prioridad
ahora es la pista”.
Tal y como anunció en diciembre,a finales de
verano quiere afrontar el récord francés de la hora, y ya ha desvelado
tanto el escenario, en el velódromo suizo de Granges. o Grenchen, en su
denominación germana- como la fecha, el 5 de septiembre. “Va a ser muy
duro; es un verdadero reto físico y mental”, comentaba el ciclista galo, de 25
años, cuyo objetivo son los 52,557 kilómetros establecidos por Louis Pilourlet
en 2023, en el mismo velódromo suizo que, posiblemente, sea el escenario
ideal.
Pero aparte de este objetivo, el corredor francés quiere
hacerse un hueco en la selección francesa. “Mi objetivo número uno este año,
incluso antes de mi intento de récord de la hora, es ir a Shanghái para el Mundial
en persecución por equipos. Realmente estoy poniendo todo mi empeño en
ello, así que la preparación es diferente”.
Incomprensiblemente dejaremos de ver esfuerzos como este, tan interersantes para la pista. Twitter TeamNL
Hace unas semanas nos preguntábamos por qué no existía el negocio de los récords en ciclismo en pista. Ahora, tras la celebración de
la reunión el Comité Directivo de la UCI la pasada semana en Desenzano del
Garda (Italia), podemos dar una respuesta mucho más exacta: la posibilidad se
desvanece definitivamente ya que a partir del 1 de septiembre de 2026 los
récords solamente se podrán establecer en competición, con la única excepción del
récord de la hora, que será la única prueba que se podrá batir en una
tentativa especial.
Es decir, que ‘aventuras’ como la de Jeffrey Hoogland en Aguascalientes en 2023 para batir el récord del kilómetro o la del año
pasado de Matt Richardson en Konya, donde estableció una nueva plusmarca
de 200 metros, pasan a ser vestigios del pasado…y una evidencia más de que la
UCI sigue sin entender lo que es el espectáculo en el ciclismo en pista.
Volviendo al récord de la hora, las tentativas para el
récord de la hora deben comunicar una fecha y hora concreta, aunque podrá
posponerse al día siguiente si hay algún tipo de accidente reconocido. Además, el
material utilizado deberá presentarse a la UCI con un mes de antelación, en
lugar de los quince días actuales.
Por otro lado, este tipo de intentos no podrán programarse
en el programa de los Mundiales, algo que no es habitual salvo en la
exitosa plusmarca de Chris Boardman en Manchester 2000, es decir, hace más de un cuarto de siglo!!! También se prohíbe que
ruede por la pista cualquier otro corredor o persona -eufemismo para designar a
una motocicleta- en la hora anterior, con el fin de evitar todo tipo de
corriente que pueda cambiar las condiciones aerodinámicas.
Aunque para muchos, el nombre de Ferdinand Bracke se
asocia a ser el ganador de mayor edad, vivo, de una gran carrera por etapas, en
concreto de la Vuelta a España de 1971, hoy le traemos a TrackPiste no sólo
por su 87 cumpleaños, sino por el récord de la hora que estableció el 30 de
octubre de 1967 en el velódromo olímpico de Roma. Una tentativa que programó a finales de temporada, cuando solían llegar sus grandes éxitos contrarreloj, que comenzó
a la torera hora de las cinco de la tarde y que contó con pocos espectadores,
aunque “los 500 italianos presentes equivalían a 1000 belgas y no paraban de
hacerse oír”.
Solamente por la elección del escenario merece la pena
recordarle: fue el primer pistard en más de treinta años que renunció el
mítico Vigorelli milanés, optando por la pista romana, de la que se
decía que estaba protegida del viento en cualquier circunstancia, donde
alcanzó los 48,093 km. Y esa plusmarca también resultó significativa, al ser el
primer ciclista en romper la barrera de los 48 kilómetros. También se
destacó mucho en aquellos días el hecho de que no puso ningún problema para
someterse al entonces naciente control antidopaje y que tanta polémica
había causado en la tentativa anterior.
Podríamos destacar igualmente la elección del desarrollo
como otro elemento identificativo, ya que eligió un 54 x 15, 7,69 metros por
pedalada, en lugar de una multiplicación más potente como la que usó Jacques
Anquetil, de 8,54. Y es que Bracke prefería la cadencia a la potencia,
algo que también asumían muchos de los pistards de la época.
Y fue precisamente la marca no homologada de ‘Monsieur
Chrono’ su referencia: superaba en más de 700 metros los 47,346 km de Roger Rivière, pero sobre todo los 47,493 de su ídolo. “He mejorado el récord de
Anquetil, no el de Rivière. Para mí, Jacques ha sido uno de los grandes de
todos los tiempos. Su marca fue un hito. Haber logrado mejorar su récord fue
algo muy especial para mí”, comentó tras batir la marca.
Sin embargo, los orígenes ciclistas de Bracke no están en
los velódromos. Nacido en Hamme, en Flandes, emigró cuando apenas tenía un
año a Valonia y nunca se planteó la posibilidad de regresar, aunque siguió
usando el flamenco como lengua familiar. Eso sí, el francés le abrió muchas
puertas profesionalmente hablando. En sus primeros años no se prodigó mucho
en los velódromos, aunque si se destacó como contrarrelojista, lo que le supuso
pasar a profesional con Peugeot en 1962 al ganar el prestigioso Gran Premio de
las Naciones. “Si tienes aptitudes para la contrarreloj, eres un buen
perseguidor”. Ello le llevó a inscribirse en el Mundial de 1964 donde ganaba
a Ercole Baldini y a Leandro Fagnin, aunque este le superaría en los dos años
siguientes. Por cierto, en aquel Mundial Rivière apostó por el belga:
“Si alguien bate el récord de la hora será él”. “Roger habló conmigo después de
ganar el Mundial. Me dijo que, si estaba al 100%, podría batir el récord de
la hora. Ahí fue donde se sembró la semilla de mi intento unos años después”.
En 1968, en un Tour de Francia bastante más suave de lo habitual, es decir, más propicio a sus características, quedaba
en el podio… aunque la pista volvió a meterse de pleno en su cabeza, cuando
el 10 de octubre Ole Ritter batía el récord en la altitud de México, con 48,653.
Curiosa imagen de Bracke, junto a Anquetil y Ritter Grupo de Facebook Ferdinand Bracke, le modeste
Tras ganar por segunda vez el Mundial de persecución, a
la gran estrella británica Hugh Porter, el belga decidió ir a México a
recuperar su récord. Bracke realizó tres intentos, cuya duración total no
superó los sesenta minutos, demostrando que no estaba correctamente aclimatado
a la altitud de la ciudad mexiquense. El primero de ellos, el domingo 2 de
noviembre, apenas duró trece kilómetros; el miércoles 5 recorrió una distancia
similar antes de dejarlo. Y finalmente el domingo 9 abandonó sobre el kilómetro
diez. Un contratiempo importante para el corredor y para Peugeot, que había
apostado por esta tentativa y no obtuvo la rentabilidad deseada. Eso sí,
por entonces muchos se preguntaron por qué no había vuelto a elegir Roma donde
estaban seguros de que podría haber mejorado la plusmarca del danés.
Bracke tendría algunos momentos más de gloria en pista, con
dos medallas más de plata en el Mundial (1972 y 1974) y otra de bronce (1973),
aunque principalmente en carretera. Como esa Vuelta a España de 1971 a la
que aludíamos al comienzo, o una inesperada etapa contrarreloj del Tour de
Francia de 1976, demostrando su talla de rodador aunque tuviese ya 37 años
y el pelo completamente blanco, en una imagen inolvidable llorando desconsoladamente de felicidad.
De hecho, ayer en SpazioCiclismo se mostraba mucho más tajante. “Desde luego que no este año, ni siquiera en 2027. Y la
verdad es que nunca he pasado mucho tiempo en la pista”, manifestaba Evenepoel.
“Sí, tenemos un técnico como Dan Bigham en nuestro equipo, que también
estableció ese récord, pero en lo que a mí respecta, si sucede, no será
antes de 2030”.
El belga sigue obsesionado “en alcanzar mi mejor nivel,
que aún no se ha visto. Creo que tengo mucho margen de mejora y que estoy
en el entorno adecuado para intentar lograr mi objetivo". Con esta
mentalidad es lógico que quiera centrarse en objetivos clásicos que en otros
retos totalmente novedosos para él, como el récord de la hora. Pero, ¿y si,
aún mejorando, resulta insuficiente, podría plantearse un cambio de planes
mucho antes de ese 2030?
El pasado 10 de diciembre el ciclista amateur francés Mathias
Ribeiro Da Cruz cumplía 25 años. Y como celebración, algo por todo lo alto
que anunciaba en su cuenta de Instagram: afrontar el récord de la hora
francés, aunque es algo que no realizará hasta finales de verano de 2026.
Instagram Mathias Ribeiro
“52,557 km será la distancia que necesitaré recorrer para
batir el récord de Francia y hacer de esta hora una experiencia única. Este
es el proyecto más grande de mi vida, y no será posible sin ustedes: quiero
que este año sea memorable, documentándolo, personalizándolo, para que esta
aventura sea lo más humana posible”.
Obviamente dentro de esa colaboración está una llamada a
los patrocinadores que pueden ayudarle a sufragar esta tentativa: “Empresas,
marcas, personas: únanse a este viaje y recorramos juntos el camino que nos
llevará a esta hora crucial”.
Aparte de ese avance general, una fecha más concreta, el 17
de enero, día en que se disputa el Campeonato de Francia de persecución
individual en Bourges. “El punto de partida oficial”.
Ribeiro es un notable contrarrelojista, aunque nunca
se ha destacado en la pista. Aparte de su actividad como ciclista, trabaja
de ingeniero de desarrollo e innovación en el equipo Decathlon-AG2R-La Mondiale.
Hace hoy la friolera de 90 años -31 de octubre de 1935- que
el italiano Giuseppe Olmo batía el récord de la hora, en la tentativa más improvisada
de la historia, por la que se convertía en el primer ciclista en rodar
por encima de los 45 kilómetros (45,090).
Y es que Olmo no realizó ninguna preparación específica.
Lo decidió en medio de una sesión de entrenamiento, con un Velódromo Vigorelli
completamente desierto, todavía húmedo cuando empezó a rodar a causa de una
tormenta, que reapareció poco después de haber terminado. También tuvo que avisar
sobre la marcha a unos comisarios para que certificasen la tentativa, por
otro lado, plenamente exitosa. Por cierto, fue la primera vez que se usó el
velódromo milanés para una tentativa, aunque luego fue escenario de todos
los récords batidos hasta 1958.
La marca a superar había sido establecida por el francés Maurice
Richard (44,777 km), a finales de 1933, y Olmo la fue superando en todos
los parciales para batirla finalmente por algo más de 300 metros. El italiano
usó uno de esos desarrollos con piñones y platos muy pequeños como era costumbre
entonces, un 24 x 7, que equivaldría a un 56 x 16, con un avance de 7,34
metros en cada pedalada. Su récord le duró casi un año, ya que el francés
lo recuperó en este mismo escenario, superándolo por la misma distancia que lo
había perdido, más de 300 metros (45,398).
Pero Olmo fue también uno de los ciclistas de carretera más laureados
de aquellos años anteriores a la II Guerra Mundial, oro en la contrarreloj
por equipos de Los Ángeles 1932 -donde
también estaba otro conocido de TrackPiste, Attilio Pavesi-, ganador dos
veces de la Milán-San Remo, en 1935 y 1938, y de veinte etapas en el Giro de
Italia, donde fue cuarto en 1934, tercero en 1935 y segundo en 1936, año
que sumó diez triunfos parciales.
Sin embargo, el gran logro de su vida no fue como
corredor, aunque estuvo ligado a las bicicletas. En 1939 fundó Olmo Cicli
en su Celle Ligure (Savona) natal, y pronto se convirtió en una de las marcas
emblemáticas, que llevaría Marino Lejarreta en el Alfa Lum u Oscar Freire en
el Vitalicio, aunque fue solamente el germen de un grupo empresarial
consolidado en posiciones de liderazgo en diversos sectores, entre ellos el vitivinícola:
el Grupo Olmo. Sin embargo, ‘Gepin’ -como era conocido- no llegó a
vivirlo plenamente, ya que falleció en Milán el 5 de marzo de 1992.
Hoy se cumplen justo 25 años, un cuarto de siglo, de ese 18 de
octubre de 2000 en el que la australiana Anna Millward estableció un
nuevo récord de la hora, con una marca de 43,501 kilómetros, con lo que batía
una plusmarca que databa de 1978, a cargo de la neerlandesa Keetie van
Oosten-Hage, con 43,082 km. Al menos en la teoría de la UCI, ya que en la práctica había marcas mucho más destacadas.
En los Juegos Olímpicos de Sidney. Foto: Comité Olímpico Australiano
Y es que, en aquellos años, el récord de la hora femenino
sufrió la misma involución que el masculino, cuando se decidió dejar como
simple 'mejor marca de la hora' las ‘performances’ de los Francesco Moser,
Graeme Obree, Miguel Indurain, Tony Rominger o el propio Chris Boardman. Pero
también de Catherine Marsal, Yvone McGregor y, sobre todo Jeannie Longo,
que había subido el listón hasta los 48,159, muy por encima de la nueva
plusmarca de la australiana.
Nacida Anna Wilson, el 26 de noviembre de 1971 en
Melbourne, era una de las ciclistas más destacadas del mundo a finales de los
años noventa, dos veces vencedora de la Copa del Mundo, y otras tantas
subcampeona del mundo. En ese 2000 acababa de competir en los Juegos
Olímpicos de Sídney, donde fue cuarta tanto en la contrarreloj como en la
prueba en línea. Solo un mes después, decidió de forma muy oportuna intentar el récord de la hora
en su país, aprovechando su momento de forma excepcional. Creo que en ese momento ya no era Anna Wilson sino Anna Millward -ya que se casó en algún momento de ese año-, pero a la
australiana le molestaba soberanamente que la siguiesen llamando con su antiguo
apellido, “aunque es una lucha cuesta arriba”.
De esta forma, se encerró el Vodafone Arena de
Melbourne, con una bicicleta Perkins de tubos Columbus de acero
y con ruedas de radio, conforme a las especificaciones técnicas
establecidas por la UCI, vestida con el maillot amarillo de la selección
australiana que había usado pocas semanas antes, logrando el objetivo con 43,501
kilómetros… e impidiendo que Longo hiciera lo que pocos meses había
conseguido Boardman: pasar de la plusmarca según las antiguas normas al récord
según las nuevas.
Pero la voraz francesa no tardó ni 18 días, el 5 de
noviembre de 2000, en recuperarlo en el velódromo Agustín Melgar de Ciudad de
México, por más de 1.200 metros, 44,767 km. Longo repetiría un mes más tarde, el 7
de diciembre de 2000, elevando el récord a 45,094, que sería la penúltima marca con la
incongruente normativa antes de que Leontien Zijlaard-Van Moorsel lo elevase a 46,065
en 2003 y que Molly Shaffer Van Houweling lo estableciese, ya con las nuevas
reglas en 46,273, hace poco más de diez años.
Kakita, en una foto de archivo del Campeonato Asiático, ya que todas las fotos de la tentativa son de More Cadence
La ciclista Maho Kakita estableció el pasado viernes el
primer récord japonés de la hora, con una distancia de 44,304 km. en el
velódromo olímpico japonés de Izu. La ciclista ya había recorrido una distancia
superior en diciembre de 2024, cuando recorrió 45,673 km, aunque aquella
tentativa no fue oficial.
Kakita se había fijado como objetivo la distancia de 45
km para esa primera plusmarca nacional, y mantuvo ese ritmo durante la primera
parte de su tentativa, aunque las condiciones climatológicas no eran las
mejores, lo que acusó en la segunda media hora, para bajar a 44,304.
En todo caso, se trata de una primera tentativa que desde
el HPCJC se pretende fomentar para que más atletas lo intenten en el
futuro.
“Hasta la adolescencia, no me
consideraba una atleta en absoluto. Era lenta y descoordinada, siempre me
elegían última en los equipos deportivos”, contaba en TotalWomensCycling.
Tampoco fue precisamente exitosa su experiencia juvenil en natación
sincronizada, ni parecía que iba a serlo el ciclismo, ya que, en sus inicios, animada
por el que hoy es su esposo, Rob Van Houweling, y por aquel entonces un
talentoso ciclista, no atinaba una a la hora de utilizar los cambios.
Imagen en Wikipedia cuando ya era una destacada jurista... y no había empezado aún su lucha con el récord de la hora. Licencia CC
Nos estamos refiriendo a Molly
Shaffer Van Houweling, una de las grandes referentes de esa gran historia del
récord de la hora, en la que todos y cada uno de sus protagonistas tiene
una pequeña-gran historia que contar -y no sólo en el velódromo-, aprovechando el décimo aniversario de su gran éxito.
Sin embargo, tenía unas
excelentes condiciones aeróbicas, y poco a poco fue abriéndose paso en el
ciclismo, aunque no fue hasta cerca de los treinta cuando comenzó a competir
con una cierta asiduidad, y con bastante éxito, por cierto. No obstante,
nunca se dedicó profesionalmente, puesto que por aquel entonces era ya una
destacada jurista, vinculada a la actividad académica en la prestigiosa
Universidad de Berkeley. El ‘veneno’ del récord de la hora le fue inoculado
en 2014, ya con más de 40 años, cuando se enteró de que las normas se habían
flexibilizado, y más concretamente cuando el 18 de septiembre, Jens Voigt establecía una nueva plusmarca y dinamizaba esta lucha que había estado
paralizada muchos años por la rigidez reglamentaria de la UCI.
Poco a poco fue preparando
junto a Rob su asalto al récord de la hora, aunque de entrada con una
perspectiva nacional: la plusmarca estadounidense que 25 años antes había
establecido en Colorado Springs por Carolyn Donnelly (44,028 km). Y el 14 de
diciembre de 2014 batía esa marca, aunque de forma bastante ajustada, al
recorrer 44,173 km, en el futuro velódromo olímpico de Carson… en el que había
entrenado por primera vez apenas ocho días antes.
Con su cartel correcto del récord. Wikppedia. Licencia CC
La llamada de Aguascalientes
Al día siguiente, mantenía una
reunión académica, con el cansancio haciéndole mella, pero en su cabeza seguía
bullendo el récord: "Me interesaría hacerlo de nuevo, ya que este ha
sido mi primer intento, y no tengo mucha experiencia en la pista. Tal vez ver
qué podría hacerlo en altitud en lugar de al nivel del mar",declaraba en la web estadounidense Velo.
Dicho y hecho. En febrero de
2015 se trasladaba hasta el velódromo Bicentenario de Aguascalientes para
mejorar su registro, con 45.637 km, lo que también suponía una nueva plusmarca panamericana….
y el inicio de su romance con esta localidad mexicana, sus 1.900 metros de
altitud, y el récord de la hora. Ese mismo año volvería dos veces al recinto
hidrocálido, y ya con el objetivo del récord UCI. Una marca que estaba en
poder de la neerlandesa Leontien Zijlaard-Van Moorsel, con 46,065 km, desde
el 1 de octubre de 2003, y que la británica Dame Sarah Storey intentó
romper ese mismo mes de febrero, pero se quedó en unos insuficientes 45,502 km.
El 7 de julio, con 42
años, lograba su objetivo con un registro de 46,088… que no le sirvió para nada,
ya que no fue reconocido oficialmente por la UCI porque no había estado en
el programa de pasaporte biológico el tiempo suficiente. Eso sí, la experiencia
le sirvió de aprendizaje, y el 12 de septiembre superaba la antigua plusmarca de la neerlandesa por 209 metros, 46,273
km -aunque en algunas fuentes aparece 46,274, ya que fue la distancia medida inicialmente-, que había estado vigente
casi doce años.
"Nunca se sabe si todo
saldrá bien el día de la carrera. Todos los días de esta semana pensaba:
'¿Estaré al cien por cien? ¿Me duele la rodilla? ¿Me estoy resfriando? ¿Hace
demasiado calor? ¿O demasiado frío?'. Me siento afortunada de que todo
saliera bien hoy y de sentirme en control", comentaba la flamante recordwoman en CyclingNews.
Más contento se mostraba el
entonces presidente de la UCI, Brian Cookson. "La actuación de Molly es
espléndida. Es una bendición para todos aquellos que deseaban el renacimiento
del Récord de la Hora UCI". Y es que, además, su marca apenas le
duraría 4 meses y 10 días, puesto que la australiana Bridie O'Donnell -otro
caso de madurez, ya que tenía 41 años- se lo arrebataba por 608 metros, en una tentativa
realizada con ocasión del Tour Down Under, en el Super Drome de Adelaida.
No obstante, el gran empujón al récord se lo dio otra estadounidense, Evelyn
Stevens, al llevarlo hasta 47,980 km un mes más tarde, el 27 de febrero de
2016, también en altitud, pero en Colorado Springs.
Tres récords de la hora más, simultáneos y vigentes
Pero la vinculación de la norteamericana con el récord de
la hora se prolongaría algunos años más y llega hasta nuestros días. El 15
de julio de 2017 volvía a Aguascalientes para rodar 47,061 km, lo que suponía
una mejor plusmarca master en la categoría 40-44. El 24 de septiembre de 2018, también en el Bicentenario,
no lograba mejorar su marca personal, pero los 46,897 establecidos se
traducían en una nueva plusmarca master, en otro grupo de edad, el de 45-49.
Tras establecer su mejor marca personal en Aguascalientes, con 46 años. Twitter NSVH
Al año siguiente, en concreto el 19 de agosto de 2019,
y siempre en el velódromo hidrocálido, mejoraba su plusmarca master (47,080 km),
en lo que era su mejor marca personal, ya con 46 años. Pero se ve que la
mejora no le convenció, y ese mismo año, el 8 de octubre, volvía a
intentarlo, esta vez en los 2.600 metros de altitud en Cochabamba (Bolivia). En
esta ocasión no le acompañó el éxito, puesto que se quedó muy lejos (46,360 km.).
“No fue mi día. Uno no puede saber si será posible o no. No tuve tanta suerte”,
declaraba en aquel entonces, en unas declaraciones muy similares a las que
realizó cuando obtuvo su plusmarca.
Lejos de ser el final de su
romance con el récord de la hora, el 13 de agosto del año pasado volvía a
Aguascalientes, donde rodaba 46.427 metros, lo que le suponía su tercera
plusmarca simultánea, en este caso en la categoría de 50-54 años. Ahora
está por ver si a partir del 1 de marzo de 2028, cuando cumpla 55, lo intenta
en una nueva categoría de más edad. Una pista: está en poder de Anna Davis con 45,213.
Unos años en los que, por cierto,
siguió compitiendo exitosamente como master en carretera e incluso
formando parte de la cuarteta norteamericana absoluta de persecución, eso sí, en algunos eventos menores.
Y aun siendo conocida por esta
faceta de recordwoman, lo es más aún por su labor de jurista. Actualmente, aparte
de seguir su actividad docente en Berkeley, se destaca sus trabajos relacionados con los derechos de autor y el conocimiento, lo que le ha llevado a ser la presidenta
ejecutiva de Creative Commons, donde tiene un papel fundamental en el
desarrollo de las licencias CC y el fomento de los contenidos libres, como,
no podía ser de otra manera, algunas de las fotografías que aparecen en este post.
El ciclista húngaro Laszlo Zaray afrontó ayer en el
Tissot Velodrome de Grenchen el récord de la hora, con el objetivo de batir
el del mundo en la categoría master 35-39, así como el nacional de su país,
aunque sólo logró uno de los dos objetivos.
Y es que con una distancia de 51,016 km. se quedaba a más
de medio kilómetro de la plusmarca que ostenta Gert Fouche con 51,599. Sin
embargo, sí pudo establecer un nuevo récord húngaro, al batir la marca que
ostentaba Viktor Filutás con 50,135.
Aparte de ello, en el grupo World Hour Record Discussion se
señala que se trata de la trigésimo sexta mejor marca en la historia de este
récord.
Con un registro final de 53,967 km Charlie Tanfield se
quedó muy lejos de poder batir esta mañana en Konya (Turquía) los 56,792 km que
tiene Filippo Ganna como récord de la hora desde octubre de 2022. Además, el
británico tampoco pudo acercarse la marca de su compatriota y amigo Dan Bigham
(55,548 km), que hubiera supuesto mejorar el récord nacional de su país.
Desde el primer momento, se vio que el récord de Ganna
eran palabras mayores para el británico, que en el km. 10 ya llevaba un retraso
de 6 segundos, rodando a una media de 53.979, frente a los 54.494 km/h que
marcaba el italiano en ese momento de su tentativa.
A mitad de prueba, la desventaja ya era de casi 29 segundos,
aunque estaba rodando a una media de 54,8 kilómetros por hora,que
hacía pensar que la marca de Bigham era accesible para Tanfield.
Fue a partir del kilómetro 35 cuando comenzó el bache,
ya que de los 16.2/16.3 que estaba haciendo por vuelta en la primera parte del
recorrido subió a unos 16.6, para rodar incluso por encima de 17 en el km.
40, donde su media había bajado a 54,7. Y lejos de ser un problema puntual,
entró en una dinámica de rodar cada vez más lento, yéndose por encima de
17.4 a partir del km. 46, con algunas vueltas a un preocupante paso de 17.9.
Y aunque se rehízo levemente en la parte final
-bajando sus parciales a un 17.0-, en el km. 52,5 su media había bajado por
debajo de los 54 kms, algo que siempre tuvo en sus piernas desde que cogió
la velocidad de crucero de su tentativa, para terminar en esos 53.967, que
son la octava marca de la historia, detrás de las de Ganna, Bigham (por
partida doble), Victor Campenaerts, Alex Dowsett, Bradley Wiggins e incluso Martin
Toft Madsen.
Casi cuatro kilómetros de mejora para Bjergfelt en C5
Bjergfelt, con su récord. Foto: British Cycling / SWPix
Antes de ese momento, el paraciclista William Bjergfelt había
realizado su tentativa, en la que batía la plusmarca de la hora de la
categoría MC5, con un registro de 51.471, que superaba ampliamente en casi
4.000 metros, el récord mundial que tenía el italiano Andrea Tarlao desde
2014, con 47,569.
Desde las primeras pedaladas, se vio claro que el
británico iba a superar la marca, con una media superior a los 50 desde la
vuelta 37. A la media hora de carrera llevaba ya 102 vueltas con un promedio
de50.976 km/hora, que incrementó a más de 51 km poco después y
que fue incrementando progresivamente hasta el final.
Además de batir el récord, Bjergfelt, de 46 años, se convertía
en el primer paraciclista en rodar por encima de los 50 kilómetros, algo
sobre lo que comentaba que tenía plena confianza.
Aunque ya hace algunos días que lo anunció la Federación Turca en su web y lo recogimos en TrackPiste, hoy ha sido
cuando British Cycling ha informado oficialmente sobre las tentativas de
récord del mundo de sus ciclistas de Matthew Richardson, los 200 metros,
Charlie Tanfield, la hora, así como esta misma distancia a cargo del
paraciclista William Bjergfelt, en este caso en la clase C5. Unas tentativas
que tendrán lugar el próximo jueves 14 de agosto.
De arriba a abajo, Richardson, Tanfield y Bjergfelt Fotos: British Cycling
Una iniciativa que contará con
el apoyo de la federación británica y de su patrocinador Shell y que, según
el director de rendimiento británico, Stephen Park CBE, “el primer año de un
ciclo es para muchos ciclistas un momento para descansar y reiniciarse, así que
ver a estos tres corredores tomar la iniciativa para intentar romper límites y
ocupar su lugar en los libros de historia es fantástico”.
“Romper la barrera de los
nueve segundos grabaría mi nombre en la historia del deporte -indicaba
Richardson-. Es un hito que he perseguido durante años, así que tener la
oportunidad de alcanzarlo ahora es algo realmente especial. También busco
redención; haber estado tan cerca a principios de este año en esta misma pista
dejó asuntos pendientes. Sea cual sea el resultado, sé que he hecho todo lo
posible para prepararme. Estoy orgulloso del trabajo que he realizado y
agradecido de estar rodeado de un increíble equipo de apoyo que ha hecho
posible esta meta”.
Por su parte Tanfield añadía
que “he tenido muchas ganas de intentar batir el récord de la hora durante toda
mi carrera. Recuerdo haberme unido al programa de Gran Bretaña cuando Sir
Bradley Wiggins ostentaba el récord y pensé: "¡Guau! ¡Me gustaría
intentarlo algún día! Este año, después de los Juegos, pensé que tendría la
libertad de intentarlo, y eso es exactamente lo que haré.Me he estado preparando para esto desde que
volví a entrenar después de los Juegos, así que he tenido que entrenar y
aprender durante meses para llegar a este punto. Mi objetivo el día de la
carrera es ejecutar la carrera perfecta para mi capacidad; si puedo lograrlo y
lograrlo, seré feliz”.
Finalmente Bjergfelt indicaba que “el récord de la hora es
un icono del ciclismo y algo que he querido conseguir durante años para que
quede grabado en la historia del ciclismo. Me he estado preparando desde
marzo para esta oportunidad y, con el apoyo total del equipo de British Cycling
y GKN Aerospace, donde he trabajado durante los últimos 25 años, este intento
será muy especial para mí”.
Tras demostrar la calidad de su pista y su potencial de
velocidad con varios récords establecidos durante la Copa de Naciones UCI el
pasado mes de marzo, el Velódromo de Konya se prepara para volver a dejar
huella en la historia del ciclismo mundial con tres intentos de récord, a cargo
de Matthew Richardson, los 200 metros, Charlie Tanfield, la hora, objetivo también del paraciclista William Bjergfelt, en este caso en la clase C5.
Richardson cuando batió de forma irregular el récord de los 200
Según informa en su web la Federación Turca, la UCI y
British Cycling han presentado oficialmente la solicitud para estas tentativas,
que tendrán lugar el jueves 14 de agosto: a las 10:30 Bjergfelt, a las
14:30, Tanfield y a las 16:00 Richardson. En caso de no lograrse el
objetivo, hay prevista una segunda jornada de tentativas el viernes 15, con
idénticos horarios.
Durante la pasada Copa de las Naciones, Richardson marcó un
registro de 9.041 que suponía mejorar los 9.088 establecidos por Harrie Lavreysen
en los Juegos Olímpicos de París, pero que fue anulado por la UCI “debido
a que los últimos metros de la distancia de 200 metros se corrió fuera de la
pista (en la zona de seguridad)”.
Para Tanfield, la marca mundial a batir está en 56,792 a
cargo de Filippo Ganna, aunque sin perder de vista los 55,548 de su compatriota
y amigo Dan Bigham, que supondría un récord británico. En cuanto a la plusmarca mundial paraciclista C5, está en poder del italiano Andrea Tarlao desde 2014 con 47,569.
La Federación Turca espera que este evento aumente la
visibilidad global de la infraestructura ciclista de Turquía, contribuya a la
promoción internacional del Velódromo de Konya y fomente el interés por el
ciclismo en pista. También busca que incremente el interés por esta disciplina
entre los atletas tanto turcos como internacionales.
No
sé si algún medio habrá recordado hoy la fecha. Pero este 10 de julio se
cumplen 65 años desde la trágica caída de Roger Rivière en el col del Perjuret,
cuando estaba en disposición de ganar el Tour de Francia. Un accidente que,
al contrario de lo que se dice, no le postró en una silla de ruedas, pero sin
tuvo graves secuelas (*) que acabaron con su carrera en el ciclismo, con
apenas 24 años.
Pero
hoy queremos recordarle no por sus notables actuaciones como rutero y, sobre
todo, contrarrelojista, por esa condición de antagonista de Jacques
Anquetil que no llegaría a materializarse plenamente, aunque ya habían tenido
bastantes enfrentamientos. Queremos hacerlo porque el de Saint-Etienne fue
el sucesor del normando como plusmarquista de la hora, aunque entre medias
estuvo efímeramente el italiano Ercole Baldini.
Rivière
fue inicialmente un pistard, un notable persecucionista que ganaría
sucesivamente el título, siempre como profesional, en 1957, 1958 y 1959, sucediendo a Guido
Messina, al que eliminó en semifinales en su primer ‘arco iris’. Y que cosecharía
numerosos éxitos en esos ‘duelos a dos’ tan típicos de la época.
Fueron esas condiciones de gran rodador las que le animaron para afrontar
el récord de la hora, aunque sus tests en carretera no parecían demasiado
prometedores. Por ejemplo, en agosto de 1957 había quedado a más de 7 minutos de
Anquetil, pero ello no fue óbice para afrontar su primera tentativa el 18 de
septiembre, en el mítico velódromo milanés de Vigorelli, y con Fausto Coppi
como principal animador. Por delante tenía esa plusmarca de Baldini (46,393 km.), pero sobre todo en su mente estaba la de Anquetil,
bastante similar (46,159). Y ambas las superó holgadamente: 46.923. Por
cierto, en aquel tiempo Rivière se encontraba realizando su servicio
militar, por lo que su éxito fue recompensado con un ascenso… a cabo.
Lo
que no le libró es de ser destinado a una misión militar en Argelia a comienzos
de 1958 y de perder su forma en esos meses sin entrenar. De hecho, no pudo
revalidar su título nacional de persecución, pero sí el Mundial, donde se
convirtió en el primer ciclista en bajar de los seis minutos (recordemos
que la distancia profesional era de 5 kilómetros y no 4). En septiembre, en un
duelo con Baldini a 10 kilómetros le derrotó con tal facilidad que se animó
a afrontar nuevamente el récord de la hora.
Esta
segunda tentativa tuvo un seguimiento espectacular, con más de 10.000
espectadores en el Vigorelli, en 23 de septiembre de 1958, pero fue mucho más
accidentada. Un pinchazo en la tercera vuelta le obligó a afrontar una
nueva salida, pero más grave fue el segundo, a doce minutos del final, que
le obligó a cambiar de bicicleta y perder 22 segundos entre lo que tardó en
llegar a la zona de asistencia y volver a poner en marcha el 53 X 15 que
llevaba. La distancia final fue de 47,346 km, cuando por el ritmo que
llevaba se comentaba que podría irse incluso por encima de los 48 km. Aun
así, el récord dudaría nueve años hasta que Ferdinand Bracke lo batiese de
forma inesperada en Roma... si no contamos la polémica tentativa de Anquetil que no sería homologada. Y como todo récord, también tiene su anécdota: se
dice que, por eliminar hasta el último gramo de lastre en su peso, antes de
rodar por el velódromo, le recortaron los cordones de sus zapatillas
deportivas.
A
partir de ese momento la pista pasó a un lugar secundario, así como el
récord de la hora del que dijo que no lo volvería a afrontar más, como
desgraciadamente se cumpliría, para centrarse en la carretera, aunque fuese
apenas un par de años. Debutaría en el Tour de Francia de 1959 con un cuarto
puesto que supo a muy poco por las rivalidades dentro del equipo galo, por esa cuestión de galones con
Anquetil, que permitieron el triunfo de Bahamontes, y obtendría por tercera
y última vez el ‘arco iris’ en persecución.
(*)
La suerte del ‘Hombre de las Carcajadas’, como se le llamaba por su alegre
carácter, aunque algunas veces pareciera algo arrogante, cambió ese 10 de julio
de 1960 en ese col del Perjuret que poco más ha aportado al ciclismo que
acabar con la carrera de Rivière. Como decíamos, pudo salir del hospital por su propio pie, el 22 de julio, pero la rehabilitación posterior apenas
le sirvió para volver a caminar con un fuerte déficit motor y sensorial en sus
piernas.
Intentó
reciclarse en varios negocios de restauración y ocio, pero todos ellos
acabaron en la quiebra, Además, se hizo adicto al palfium, un potente
analgésico opioide sintético al que se habituó por los dolores, y que en
definitiva le causó un cáncer de laringe que terminó con su vida a los 40
años.
Todo
ello se cuenta en un libro ‘Tragedie Du Parjure - La Véridique Histoire De
Roger Rivière’, haciendo un juego de palabras entre Parjure -perjurio- y el col
donde se truncó su carrera, ya que algunos sostienen que su adicción era
anterior y que pudo influir en el accidente que sufrió. De momento, centrémonos
en esos días de septiembre de 1957 y 1958 en los que fue el rey de la hora.
La historia del récord de la hora tiene hoy una fecha
clave. Pero no es ese historial de tentativas masculinas, sino en el de las
femeninas, ya que el 7 de julio de 1955, es decir, hace setenta años, la marca
establecida por Tamara Grigorievna
Novikova era considerada oficialmente por la UCI como la primera distancia
femenina homologada, 38,473 km.
Como ya hemos comentado en varios post en TrackPiste, el
tiempo de la ciclista soviética no era ni mucho menos mejor que el de las
recordwomen oficiosas no reconocidas por la UCI, en concreto los 39,735 km
establecidos por la francesa Jeanine Lemaire el 10 se septiembre de 1952. Mucho
más alucinante es que todavía se pueda leer que batió una supuesta marca de
Alfonsina Strada, vigente un cuarto de siglo, que no está ni oficializada ni
mucho menos documentada. Y en todo caso tendría que ser inferior a la de Lamaire.
Sin poderlo confirmar al cien por cien, Novikova a la derecha de la imagen en el podio del primer Mundial femenino. Facebook В Е Л О Г О Н Ы
Poco aparece sobre Tamara Novikovay sobre su
récord y poco he conseguido saber sobre esta corredora nacida el 6 de junio
de 1932 en Noginsk, en la región de Moscú, aunque en algunos sitios se
habla de Irkutsk, en la Siberia rusa, confundiéndolo con el lugar donde
estableció la plusmarca. De hecho, lo único que he conseguido saber es que
sigue viva -en algunas fuentes se indicaba que murió en agosto de 1991-, pero
sin poder conseguir siquiera una fotografía de la corredora, salvo la colectiva que ilustra esta entrada.
Aparte de ese hito, Novikova fue campeona soviética de
ruta en 1954, 1956, 1958, 1961 y 1962 y dos más de ciclocross, así como
otros destacados triunfos y galardones en la URSS, como doble vencedora de la
Espartaquiada, la prestigiosa medalla 'Al Valor Laboral', en 1957, o el reconocimiento como Honorable Maestro de Deportes de la URSS. Sin embargo, también tendría otro gran éxito internacional, al conseguir
la medalla de plata en el primer Mundial femenino, en 1958, que ganó una tal
Elsy Jacobs que ese mismo año conseguía batir el récord de la hora, por
primera vez por encima de las marcas oficiosas y además superando ampliamente la
barrera de los 40 kilómetros.
Pero esa es otra historia que ya hemos contado, y hoy
toca referirse a Тамара Григорьевна Новикова, aunque nos hubiera gustado
contar mucho más sobre esta histórica corredora.