Con una sexta plaza que supo a poco, Albert Torres
estrenaba su ‘arco iris’ en un velódromo, en el ómnium de la Copa del Mundo
de Hong Kong que se llevaba Philip Heijnen (Países Bajos). Los otros
vencedores del día fueron el también neerlandés Harrie Lavreysen, en el
keirin, la británica Emma Finucane, en la velocidad, y las francesas
Valentine Fortin-Marion Borras en la madison.
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Un momento de la eliminación, la mejor prueba de Torres. Foto: UCITrack/SWPix |
Heijnen fue un justo vencedor del ómnium, donde
totalizaba 156 puntos por 148 de Kazushige Kuboki y 137 del británico Matthew
Bostock, el único que llegó sin la posición decidida a la última
puntuación. En cuanto a Torres, sexta plaza con 124 puntos, mostrando en
algunos momentos una gran fortaleza, pero que no se tradujo en un mejor
resultado.
El francés Nilsson-Julien aprovechaba un ataque de
dos corredores a priori secundarios para ganar vuelta a mitad de scratch y
ser el más rápido de ellos y sumar la primera victoria del omnium, por delante
de Alisher Zhumakan y Kai Kwong Tso. En la parte final estuvieron a punto de
lograrlo Peter Moore, Philip Heijnen y Albert Torres, de forma individual y
escalonada, que no entraron pero que se clasificaron a continuación, lo que
suponía un sexto lugar bastante prometedor para el menorquín, y más cuando uno
de los rivales más peligrosos como Moritz Augenstein solo podía ser
decimoquinto.
Heijnen pasaba a ser el líder tras ganar la tempo con un
ataque en las primeras vueltas culminado con el bonus, para superar a Diogo
Narciso y Augenstein, que también ganaron vuelta otros siete pistards. No lo
logró por poco Nilsson-Julien, pero el ataque en solitario a mitad de carrera
le reportó muchos puntos para ser décimo y pasar a ser segundo en la
general, a diez puntos del neerlandés. Por el contrario, un ataque al final
de Torres con otros corredores no le valió para sumar puntos, aunque sí
para tener una buena posición en la llegada que se tradujo en un decimotercer
puesto, que le mantenía en la sexta posición provisional, aunque más lejos
de la cabeza.
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| Podio del omnium. Foto: UCITrack/SWPix |
Pero el menorquín mostraba su mejor versión en una
eliminación en la que sólo le superó Matthew Bostock, una vez que un Kuboki
muy regular en las pruebas anteriores, aunque sin brillo, se dejaba ir para ser
tercero. Heijnen mostró mucha solidez, pero no pudo estar en la parte final
para ser cuarto, lo que le valía para conservar la cabeza, por delante de
un Augenstein que pasó muchos apuros, pero que obtenía un buen puesto. Algo
peor le fue a Nilsson-Julien, séptimo.
Con ello, de cara a la puntuación Heijnen llegaba con diez
puntos de ventaja (106 a 96) sobre el japonés, que a la chita callando se
colocaba como un peligroso adversario, y con el francés tercero (90). Más
allá, el británico y el español, con 86 y 84, y el alemán, con 80.
La puntuación empezó con mucho marcaje, incluso a la
hora de ganar vuelta, lo que lograron por partida doble todos los primeros de
la clasificación, lo que no hizo sino consolidar el ‘status’ de Heijnen y
Kuboki, con Bostock como tercer candidato al podio, aunque tuvo que pelearlo
hasta el último sprint donde distanció definitivamente a Augestein.
¿Y Torres? Sin tener apenas presencia en los sprints,
y con una vuelta ganada menos que sus rivales, tuvo tres grandes momentos en
los que mostró su fortaleza, pero sin el resultado esperado. Uno primero a mitad
de carrera, acompañado de un Robin Skivild bastante apagado todo el día, que sembró
rápidamente las alarmas y fue neutralizado. Un segundo, cuando quedaban
dieciocho giros, esta vez en solitario, que podría haberse plasmado en subir
hasta el podio de haber prosperado, cosa que no sucedió vista la alarma que
despierta el español. Y un tercero, más de orgullo, a falta de pocas vueltas
que le sirvió para llevarse el ‘diez’, aunque ello no se tradujera en una
mejora de puestos.
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| Podio del keirin. Foto: UCITrack/SWPix |
Lavreysen
deja claro quien sigue siendo
Los 54 inscritos en el keirin obligaban a un torneo
‘largo’ con hasta seis rondas de competición. Primero, con ocho imposibles
series en las que sólo pasaba el primero, aunque Esteban Sánchez rozó la
clasificación al ser segundo ligeramente por detrás de Mattia Predomo, pero
superado claramente a un campeón del mundo como Kevin Quintero. No tuvo esa
opción Alejandro Martínez.
En la primera repesca, sucedió al contrario, el
alicantino quedaba segundo -pasaban dos- tras el argentino Lucas Vilar
asegurando su pase a la segunda ronda, algo que no pudo lograr el madrileño,
que terminaba cuarto. Destacar que en una de las repescas solamente quedó
en pie el ganador -Tom Derache-, y la rapidez de Nikita Kiriltsev en levantarse
le daría el pase a la siguiente ronda.
Tras ser sexto en su tercera participación y no poder
clasificarse por la vía directa, la posibilidad de entrar en semifinales pasaba
por quedar primero o segundo en su segunda repesca, lo que desgraciadamente
no sucedió, al ser nuevamente sexto.
Las semifinales estaban, al menos en lo nominal, bastante descompensadas,
con una primera en la que se clasificaron Harrie Lavreysen, Derache y el
sorprendente Cheuk Hei To, para delirio de sus paisanos, quedando fuera Matthew
Richardson o Leigh Hoffman, mientras que en la segunda un ataque lejano de
Mikhail Yakovlev no le valió para clasificarse ya que fue superado en la misma
línea, con necesidad de foto-finish, por Zhwei Li, Shinji Nakano y Kaiya
Ota.
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| Podio de la velocidad Foto: UCITrack/SWPix |
Y en la final, a pesar de los ataques de los dos japoneses y
el chino poco después de irse la derny, Lavreysen mantuvo la calma para contraatacar
en el momento justo, remontarlos y batirlos con varias bicicletas de ventaja,
con Ota y Nakano como medallistas. Y sobre todo, acallando las voces de
quienes le dan por ‘amortizado’ ante el poderío mostrado en el Europeo por
Richardson que, dicho sea de paso, se dejó ir en la final B, que ganaba
Hoffman.
También la velocidad femenina tuvo una alta
participación, de 41 corredoras, por lo que el corte de las 28 mejores
estaba complicado. Helena Casas terminaba en 11.414 en el puesto 37, con lo
que terminaba su participación de cara a un keirin que siempre le es más
favorable a sus características.
Por la parte de arriba, las ocho mejores -siendo las tres
más destacadas Emma Finucane (10.259), Mina Sato (10.383) y Hetty Van de Wouw
(10.491)- se clasificaban para cuartos, donde encontramos un interesante
enfrentamiento entre la japonesa y la campeona olímpica Ellesse Andrews, que
fue séptima (10.605), aunque en esta ocasión la neozelandesa no fue rival. Por
su parte Yana Burlakova forzaba el desempate ante la neerlandesa… que tuvo que
solventarse con la foto-finish a favor de la campeona del mundo.
Finucane superaba sin dar mucha impresión de esfuerzo a
Lauriane Genest en semifinales, con Sato y Van de Wouw enfrentándose por la
otra plaza de finalista, y también con la japonesa mostrándose mucho más
fuerte en esta ocasión.
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| Podio de la madison. Foto: UCITrack/SWPix |
Y en los enfrentamientos definitivos, Finucane volvía a
tener un puntito más que sus rivales, sin que Sato le pudiese plantar cara
en ninguna de las dos mangas, mientras que Van de Wouw aseguraba el bronce
por 2-0 frente a la canadiense, también de una forma bastante nítida.
Con una pareja mucho más fuerte y experimentada de lo que
había anunciado, Francia (Marion Borras y Valentine Fortin) no dio opción en la
madison femenina, ya que con la vuelta ganada y con presencia en siete de
los doce sprints terminaba con 47 puntos, muy por delante de Gran Bretaña (Erin
Boothman-Maddie Leech) que también la ganó, aunque se acercó al final, con 40,
pero sin amenazar el dominio galo.
Más reñida estuvo la lucha por el bronce ya que el ‘bonus’
de Dinamarca (Amalie Dideriksen-Ellen Klingen) no tuvo refuerzo en los sprints,
y con 22 puntos, era superada por Países Bajos (Lisa van Belle-Nienke
Veenhoven), gracias al último sprint ganado se iba a 28. Destacar también
que Italia no presentó al final a sus campeonas olímpicas y que Martina Fidanza-Chiara
Consonni, que fueron las que compitieron, terminaban quintas.
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