Igual y Urkaregui, remate de oro en la madison a un excelente Mundial

En lo más alto del podio. Foto Marc Bouwens/Baanwacht 

La última jornada del Mundial no pudo ser mejor para España, ya que Eric Igual y Eñaut Urkaregui conseguían el triunfo en una madison a la que le tenían muchas ganas, después de que su comportamiento en el Europeo les supiese a poco. En un cerrado duelo con Gran Bretaña y, sobre todo con una Italia que estuvo a punto de arrebatarles el oro en el último sprint, lograban el triunfo, el tercer oro de la historia de España en un Mundial junior de pista, y la segunda vez que se sube al podio junior en esta disciplina de tanta tradición en nuestro país.

Un día que coronó también a la dupla femenina de Gran Bretaña, al austriaco Heimo Fugger, en la eliminación, al británico Henry Hobbs, en el kilómetro, y la italiana Matilda Cenci, en el keirin.

España salió con la lección de Anadia aprendida, de correr sin complejos y al ataque, y se llevaban los tres primeros sprints con absoluta superioridad, y además sin perder en ningún momento la posición en carrera entre los cinco o seis mejores. Además, respondieron rápidamente un ataque de Italia, metiéndose en un corte que les permitió puntuar además en el cuarto sprint, para hacerlo nuevamente en el quinto.

Un relevo de la dupla española. Foto: Marc Bouwens/Baanwacht

Tan sólo a mitad de carrera no pudieron responder a un ataque británico, pero por detrás mantuvieron la calma, sabiendo que a mitad de carrera doblaban en puntos al segundo, Dinamarca, 21 a 11. Lo malo es que Daniel Thompson y Max Hinds se mantuvieron mucho tiempo por delante, sumando tres ‘cincos’ y terminando ganando vuelta, aunque España se mantenía bien por detrás minimizando la diferencia que a falta del tercio final era de 39 a 26. Pero no eran los únicos: Julian Bortolami-Riccardo Colombo también lo hacían, adelantando a los españoles.

Pero Igual y Urkaregui sabían que ahora dependían del ‘bonus’ y se lanzaron también a ganar vuelta para conseguirlo a falta de 23, recuperando el liderato con 49, por 42 de los británicos, 40 de los alemanes -que ganaron vuelta después de los españoles- y 35 de los italianos tras sumarse los puntos del sprint posterior.

Otro relevo. Foto: UCI Track

El caso es que, de cara a las medallas, podía pasar cualquier cosa en el último sprint. Los españoles cogieron bien la rueda de los británicos, pero fueron los italianos los que se lanzaron a por el diez, que les valía si España no puntuaba. Y tras unos momentos de duda en el velódromo incluso para los propios corredores, los árbitros daban el dos a España que les valía el oro, aunque fuese por la mínima, 51 a 50, con el bronce para Gran Bretaña, con 47.

“Hemos sufrido y disfrutado como nunca”

“Hemos empezado muy bien con estos tres primeros sprints ganados. Al final los italianos han espabilado, nos ha costado, pero como hemos puntuado los últimos, hemos podido salvar la situación, aunque quedásemos a un punto sólo”, indicaba un Urkaregui tras bajar del podio que se mostraba, “muy contento”

Ha sido indescriptible, algo brutal. Hemos sufrido y disfrutado como nunca”, añadía Igual. “Esto es gracias al trabajo y la constancia, tanto de Eñaut como mía. Siempre luchando y hemos tenido la recompensa. Muy orgulloso de los dos”, añadía, para no olvidarse del “trabajo de Juan (Peralta) y la selección entera”.

Superioridad británica en féminas

Boothman pudo regresar para ganar el oro con Taylor
Foto: British Cycling

Cuando una pareja gana siete de los ocho sprints, como es el caso de las británicas Erin Boothman y Phoebe Taylor, poco más se puede decir: y eso que se quedaron con las ganas de irse a por el ‘bonus’ en un par de momentos, pero no les hacía falta ya que los intentos del resto de parejas tampoco tuvieron la suficiente intensidad. Tan sólo Dinamarca (Ida Fialla-Mathilde Cramer) estuvo batallando hasta el final -también puntuando en todos los sprints-, pero aspirando como mucho a la plata, 42 a 22.

Australia (Anna Dubier-Amelie Sanders) fue a más, pero sin poder conseguir esa vuelta que hubiera cambiado la carrera o por lo menos desbancar a las danesas. Eso sí, por detrás las italianas (Linda Sanarini-Chantal Pegolo) no llegaron a inquietarlas, 16 a 8.

En cuanto a Leyre Almena-Izaro Etxarri, buen inicio, pero en cuanto se animaron las australianas, ya no tuvieron presencia en los sprints ni siquiera en ese último que suele ser bastante decisorio en esta categoría, para terminar quintas, con 3 puntos.

Marc San Martín comenzó la eliminación haciendo demasiado gasto, salvando sin problema los primeros sprints, pero a base de recorrer muchos metros por fuera. Y esto se termina pagando, aunque gracias a su fuerza salvó varias eliminaciones posteriores. La penúltima, por decisión técnica de poner fuera al australiano Alexander Hewes, pero en la siguiente ya no hubo opción de salvarse, para terminar octavo.

Fugger, rey de la eliminación; Hobbs, también en el kilómetro

Por lo demás, el austriaco Heimo Fugger repitió su título continental, demostrando su dominio de esta disciplina -aunque ayer curiosamente cayó muy pronto en esta misma prueba, pero en el ómnium- superando en un bonito sprint al ruso Matvei Iakovlev, primero en atacar, pero al que se le hizo muy largo. No obstante, al final los Comisarios decidieron relegarle al tercer puesto por una acción en el sprint anterior, por lo que la plata sería para el italiano Jacopo Vedramin.

Vuelta de honor de Hobbs. Foto: Marc Bouwens/Baanwacht

Ausente el doble campeón de keirin y velocidad, Taeho Choi, la clasificatoria del kilómetro estuvo dominada por los persecucionistas, destacando a Henry Hobbs -aunque aquí se saltase la prueba-, con 1:00.863, y al flamante ‘arco iris’, Alessio Magagnoti, tercero con 1.02.084, con Benjamin Bock, este sí un velocista, entre ellos, con 1:01.638.

Y el británico volvió a ser el mejor por la tarde, incluso mejorando su tiempo en casi medio segundo (1:00.305), sin que cambiaran tampoco las posiciones del podio, para el alemán (1:01.957) y el italiano (1:02.267).

En cuanto a los españoles, como habíamos adelantado, lejos de ese ‘top 8’ de finalistas, con Pepe Arques, trigésimo (1:06.132), y Pedro José Nicolás, cuadragésimo (1:07.327).

Tercer oro para Cenci

Finalmente, el keirin femenino obligó a varias de las favoritas a tener que pasar por las repescas, como por ejemplo Veronika Solozobova, que fue superada por sólo dos milésimas por la belga Zita Gheysens. Pero la rusa no tenía su mejor día y caía ya de forma definitiva en las semifinales, que superaron todas las grandes candidatas. Eso sí, la victoria en la final B fue para ella.

En cuanto a la final absoluta, después de unos primeros movimientos de Gheysens y de Emilia Waterstradt, fue Matilde Cenci quien impuso su potencia, sin que la colombiana Valeria Hernández le pudiera remontar por el exterior, con la alemana completando el podio. Tercer oro para la italiana, tras los logrados en la velocidad por equipos y el kilómetro.

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