No hay quinto malo para Eric Igual en el scratch, "aunque no es lo que buscaba", con record del mundo para la cuarteta femenina británica

Mejora de su propio récord. Instagram British Cycling

Aparte del desenlace de las persecuciones por equipos, con títulos para la cuarteta femenina británica, con récord del mundo incluido (4:20.263), y la masculina italiana, la segunda jornada del Campeonato del Mundo junior de Apeldoorn coronó al francés Nathan Marcoux, en scratch, al coreano Taeho Choi, en keirin, y a la italiana Chantal Pegolo, en eliminación. Dentro de la actuación española, destacar la quinta plaza de Eric Igual en el scratch. Por el contrario, la cuarteta femenina no pudo mejorar el récord nacional establecido ayer y cedió dos plazas, para terminar séptima.

El scratch comenzó a decidirse a mitad de carrera cuando Marcoux atacó en solitario y cogió rápidamente media vuelta. Parecía que el francés iba a ser cogido en las últimas diez, pero la llegada por detrás de Moritz Mauss le dio un nuevo impulso, ya que ambos colaboraron para mantener la escapada y jugarse entre ellos las medallas, con triunfo del galo por delante del alemán. Por detrás, sprint por el bronce en el que se imponía el campeón continental, el italiano Jacopo Vendramin, por delate del neerlandés Quint Segboer y de Igual, que pudieron sortear un par de caídas en las últimas vueltas, aunque no afectaron al desenlace.

“Un quinto puesto no es malo -nos contaba el valenciano-, pero no es lo que buscaba. Ha sido una pena los dos escapados, pero sobre todo que no he podido pasar al holandés por muy muy poco para hacer cuarto, porque el italiano estaba un poco más lejos, a media rueda. Pero cada vez me veo más cerca de cumplir mi sueño de poder subir al podium con la bandera de mi país en una competición de este nivel, pero algún día llegará”.

Igual, en la clasificatoria del scratch. Facebook CyclingNZL

La eliminación fue una carrera extraña. No por una caída colectiva casi de salida que obligó a una amplia pausa para reparar la pista, sino por las eliminaciones tempraneras de algunas corredoras destacadas. Entre ellas una Leyre Toledo que en el tiempo en que estuvo en pista rodó muy atrás, aunque solventando sin problemas las eliminaciones, hasta que en una se encontró demasiado por debajo, sin poder adelantar… y terminaba así su concurso, en decimoquinto lugar.

De cara al desenlace, destacar el peso que llevó la danesa Mathilde Cramer, queriendo imitar a su compatriota Ida Fialla, campeona continental, aunque en el último sprint cedía ante la italiana Pegolo, con el bronce para la ucraniana Milana Ushakova.

No hay récord nacional pero sí del mundo

Desgraciadamente la cuarteta española (Leyre Almena, Ane Berastegui, Izaro y Leyre Toledo) no pudo mejorar el récord de España, al terminar su enfrentamiento de primera ronda con un tiempo de 4:40.718, frente a los 4:39.063 de la víspera, y además cedía dos puestos en la general final, ya que tanto Canadá (4:37.940) como Polonia (4:40.698) marcaban mejor tiempo que las españolas.

Y es que el hecho de tener que doblar a las taiwanesas -que no terminarían la prueba- fue una pérdida de unas décimas preciosas que al final se tradujo en el tiempo de las españolas, aunque también es cierto que el registro de las norteamericanas resulltaba inalcanzable.

Las españolas, en acción. Foto: Marc Bouwens/Baanwacht

Gran Bretaña e Italia cumplieron los deberes y se clasificaron sin problemas para la final -incluso las británicas doblando a sus rivales alemanas-. Y en la lucha por el oro Erin Boothman, Abigail Miller, Evie Smith y Phoebe Taylor -con Arabella Blackburn como quinta corredora- no sólo superaban a Linda Sanarini, Matilde Rossignoli, Elsa Bianchi y Erja Giulia Bianchi, sino que estuvieron incluso a punto de doblarlas para establecer un nuevo récord del mundo, 4:20.263 frente a los 4:20.376 que ellas mismas habían conseguido en el Europeo de Anadia. Para las transalpinas, 4:28.493.

La final por el bronce fue tan igualada, que al final se decidió para las australianas Anna Dubier, Amelie Sanders, Leani Van der Berg y Ava Schmidtke por apenas 25 milésimas (4:30.716 a 4:30.741) sobre alemanas Magdalena Leis, Caoilinn Littbarski-Gray, Sophia Schrödel y Julia Servay. Las oceánicas comenzaron dominando hasta tener casi un segundo, pero las alemanas remontaron en el último kilómetro y mantuvieron la cabeza hasta la última vuelta en la que Australia se imponía por ese ajustado margen.

Podio de la persecución masculina. Foto: FCI

En cuanto a la masculina, la lucha por las medallas también tuvo como protagonistas a Italia y Gran Bretaña, aunque en este caso con triunfo de los transalpinos (3:54.562 a 3:56.000), el cuarto consecutivo en esta disciplina, segundo también de Alessio Magagnotti, acompañado en la final de Riccardo Colombo, Francesco Cornacchini y Francesco Matteoli, así como de Federico Saccani en las rodas previas. Por su parte, Henry Hobbs, Rory Gravelle Max Hinds y Daniel Thompson fueron quienes subieron al podio por la plata.

La final por el bronce parecía que se iba a saldar con triunfo estadounidense (Ashlin Barry, Merrick Gallagher, Peyton Burckel y Enzo Hincapie -el hijo del mítico George-), pero un toque entre dos corredores norteamericanos cuando quedaba poco más de un kilómetro supuso la caída de uno y que otro se descolgase, lo que aprovecharía Alemania (Hugo Esch, Attila Höfig, Lenny Karstedt y Victor Wedekind) para ponerse por delante e imponerse doblando a su rival.

Choi impresiona en el keirin con Moreno cerca de la semifinal

Moreno, en su primera ronda. Foto: Marc Bouwens/Baanwacht

Pasando al keirin, Axel Moreno terminaba tercero su serie y Pepe Arques no podía hacerlo a causa de una caída, afortunadamente saldada con sólo raspones. Y en la repesca, el catalán estuvo a punto de pasar a semifinales, al ser segundo detrás de Benjamin Bock, mientras que el valenciano era cuarto.

Por lo demás, pocas sorpresas de cara a una final en la que entraron todos los grandes favoritos. Taheo Choi había impresionado en su semifinal y en la serie definitiva hizo lo mismo, pese a que el británico Archie Gill intentó sorprenderle atacando a falta de dos vueltas. Pero el coreano remontó a falta de una vuelta para destacarse y no pasar ningún apuro de cara al triunfo. Tan sólo el ruso Dmitrii Pavlovski aguantó, pero lejos, para llevarse la plata, mientras que en el sprint por el bronce el polaco Tomasz Lamaszewski adelantaba a los dos británicos, que se quedaban fuera del podio.

Finalmente, la velocidad femenina vivió sus primeros compases con unos 200 metros en los que Veronika Solozobova y Valeria Hernández sorprendían con unos registros muy por debajo del de las demás competidoras, 11.146 y 11.155. Pero la colombiana no duraba mucho en acción ya que en su primer enfrentamiento -en su caso de octavos- caía ante la alemana Lara Colberg, destacándose también el buen desempeño de la neerlandesa Yiran Van ’t Oosten y la checa Katerina Fojtu, que se plantaron en cuartos tras superar a las autoras del cuarto y quinto mejor tiempo.

De esta forma, para mañana quedan unas semifinales Solozobova-Van ’t Oosten y Matilde Cenci-Zita Gheysens.

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