Un año más, el presidente de la FCC, Quim Vilaplana, se mostraba satisfecho del desarrollo del Trofeo Ciutat de Barcelona – Memorial Miquel Poblet, la única prueba internacional española de pista.
Una edición que tiene un carácter especial para Vilaplana
ya que es la última que vivirá como presidente de la Catalana, ya que no se
puede presentar a la reelección a finales de año. “Mi objetivo cuando entre
como presidente era consolidar la prueba. Siempre he sido un enamorado de la
pista y pienso que en estos ocho años hemos podido hacer mucho para que el
Trofeo creciera, aunque soy consciente de que queda bastante por hacer”.
En este sentido, el horizonte de ‘subir’ a la CL1 es algo
bastante factible de cara al 2026, aunque “no es algo que sea solamente nuestra tarea.
España necesita tener más pruebas internacionales y hay velódromos de un
gran nivel, como Valencia o Mallorca, que también tienen que comprometerse para
que aumente esa actividad y ese nivel de toda la pista y que los chavales tengan cada vez
más pruebas en que mirarse con los mejores del mundo. Nosotros estamos ya
preparados a todos los niveles, tanto de organización como de participación,
para ser CL1 y lo tenemos en mente, aunque ya no siga al frente de la
Catalana. Pero como vicepresidente de la Española seguiremos trabajando para
ello. Y que haya esas dos pruebas, pero como poco una, de la clase CL2, ya que
de entrada no pueden ser CL1, junto a la nuestra”

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