Tengo que reconocer que, de entrada, el formato de organizar los Campeonatos de España de ómnium y madison en un solo fin de semana -en poco más de una jornada y media, más exactamente-, siempre me ha gustado. Por sí mismo, y por lo que descarga los otros Campeonatos. Sin embargo, también tengo que admitir que es un evento que genera tensión y en el que, a poco que te descuides o se tuerzan las cosas, se dispara en su duración en lo referido al primer día, desapareciendo las pausas o teniéndote que ir deprisa y corriendo al hotel, habida cuenta de lo ‘alemanes’ que son los horarios de cenas de la hostelería mallorquina, sede bastante habitual -y posiblemente la mejor- de este evento.
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| Vista de la pelousse. Foto: Koldo Zuazaga |
Lo que realmente dispara la duración jornada sabatina son
las clasificatorias, que tampoco se pueden adelantar mucho en su inicio por
los horarios de los desayunos en los hoteles. En esta ocasión las hubo en las
tres categorías masculinas -la perspectiva actual del ciclismo en pista
femenino no nos permite ‘verlas’ a corto plazo-, con una duración de hora y
media, por lo que se estuvo compitiendo desde las 9:30 hasta las 20:30, casi
once horas seguidas y con una pausa mínima a mediodía que en algunos casos -entre
los que me cuento- incluso impidió salir del velódromo porque había otras cosas
que hacer.
¿Clasificatorias el viernes?
En este sentido, recojo algunas opiniones que sugerían ajustar
la participación al máximo de 24 ciclistas por categorías, con lo que no se
necesitarían clasificatorias. Pero no es tan fácil porque aquí no ocurre
como en el Mundial, donde hay un listado exacto de 24 clasificados. De hecho,
incluso en pruebas como las Copa de las Naciones o el Europeo no hay
restricción de participación, con este efecto no deseado de tener que haber
clasificatorias. Por ello, no parece muy viable esta limitación y que además
va en contra de dar mayores opciones de participación.
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| Imagen del omnium cadete femenino. Foto: Koldo Zuazaga |
Por cierto, y aunque no sea algo directamente relacionado directamente
con el evento: debería establecerse reglamentariamente que cualquier prueba de fondo tipo
puntuación o madison con una duración menor de 50 vueltas tuviera los sprints
cada cinco y no cada diez, para mantener su esencia y no fuera una suerte
de scratch.
Volviendo al tema principal, sin las clasificatorias, se podría competir con un horario más holgado, ya que algunos seleccionadores, especialmente los
que trabajan sobre todo con categorías inferiores, nos apuntan la necesidad de
una pausa más amplia a mediodía. Sin embargo, otros nos sugieren que las
competiciones duran demasiado y que se debería reducir, incluso suprimir,
ese parón entre sesiones. Obviamente un corredor que no está en competición
sigue teniendo tiempo para esa recuperación entre pruebas, pero para el
resto de personal del evento, así como para los árbitros, esta idea es una
aberración.
Diferencia de horario con el Mundial
El cualquier caso, he querido comprobar si hay tanta diferencia entre un horario de un evento como el Mundial -en concreto me he fijado en el de Santiago- y el que realmente tuvimos. Y entre el inicio y el final del concurso chileno hubo poco más de ocho horas y media, en el Nacional la diferencia fue de ocho horas y diez minutos. Es decir, prácticamente lo mismo, aunque hay sensibles cambios entre las cuatro pruebas del ómnium, en especial entre las dos primeras -dos horas y media en Santiago, poco más de una hora en Palma- o las dos últimas -una hora en Chile, algo más de dos en Mallorca-. ¿Afecta la característica fundamental de recuperación del ómnium? Seguro, aunque posiblemente solo sea necesario para un puñado de corredores que compiten al más alto nivel. ¿Sería posible alguna adaptación? Habría que estudiarlo más detenidamente.
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| ¿Mucho maillot negro? Foto: Koldo Zuazaga |
Y pasamos al domingo con las madison, con un horario
mucho más relajado, e incluso con un final de jornada bastante tempranero,
ya que en este caso tampoco se prevé que sean necesarias clasificatorias a
corto plazo, a pesar de la flexibilización de la participación, algo que
también tiene una doble perspectiva que habría que analizar, pero tampoco es el
momento. ¿Se podría terminar un poco más tarde sin comprometer los regresos?
Posiblemente, pero esta ‘extensión’ sólo sería necesaria si se cambia el
programa como apuntaba en el párrafo anterior; con la formulación actual, no tendría ningún sentido.
Por cierto, la mayor ‘queja’ sobre la americana es una
consecuencia no deseada de la flexibilización: muchas parejas mixtas tuvieron
que recurrir a un maillot negro para competir iguales… lo que sembró algunos momentos de confusión en la ubicación y en los
relevos, en especial en la prueba reina. Posiblemente algo más que una simple
anécdota, aunque la solución no debe ser muy complicada.
PD: Gracias a todos los que me han dado sus opiniones para este artículo, que, por supuesto sigue abierto a todo el que quiera aportar. Y por supuesto a quienes me han dado otras sugerencias relacionadas con el Campeonato, aunque no ceñidas al tema principal de este artículo, que trasladaré a quien corresponda.



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