Leitão, en el ómnium, y Richardson, en la velocidad, marcan la jornada del Europeo, con récord para Casas y un Mora sin recuperar y gafado

Podio del omnium. 

La victoria de Iúri Leitão, en el ómnium, y la conseguida por Matthew Richardson sobre Harrie Lavreysen, en velocidad, han sido los dos resultados más relevantes de la cuarta y penúltima jornada del Campeonato de Europa que se disputa hasta mañana en Konya (Turquía). Un día en el que también se coronaron Josie Knight, con récord del mundo en la persecución, Mathilde Gros, con plusmarca nacional para Helena Casas, en el kilómetro, y Lotte Kopecky en la puntuación. Desgraciadamente Sebastián Mora no ofreció una mejora física palpable de sus problemas gástricos en el ómnium, y además sufrió una caída en el scratch que terminó de fastidiarle hasta tal punto que no saldrá mañana por recomendación médica.

Leitão comenzaba exhibiendo su dominio en el scratch, en el que ganaba vuelta en solitario para imponerse por delante de Roger Kluge y Yanne Dorenbos. El portugués repetía en la carrera tempo, ganando doce sprint, la mayoría en una larga cabalgada también sin compañíaque culminaba con el ‘bonus’ y 32 puntos. Por detrás Nejc Peterlin y Oscar Nilsson-Julien dos de los otros cinco ciclistas que también habían ganado vuelta.

Así acabó el scratch Mora. Facebook SM
A mitad de ómnium, el portugués lideraba con ese pleno de 80 puntos, doce más que Kluge y 16 que Dorenbos. Pero Leitão caía muy pronto en la eliminación, decimoquinto, lo que propiciaba un cambio total en el decorado: El neerlandés -segundo en la prueba detrás de Henry Hobbs- pasaba a liderar con 102 puntos, diez más que el portugués y el británico, pero también que Kluge e Ilya Savenkin.

Hobbs atacaba casi de salida en la puntuación para ganar vuelta y ponerse como líder en solitario, aunque no pudo evitar ver como el de Caja Rural comenzaba a recortarle diferencias hasta alcanzar el liderato antes del penúltimo sprint, consolidándolo poco después al ganar vuelta, lo mismo que todos sus perseguidores menos Hobbs, que se quedaba fuera del podio. Así, 140 para Leitão, 131 para Dorenbos y 126 para Kluge, con el británico con 118.

En cuanto a Mora, desgraciadamente bastante hizo con salir tras su gastroenteritis, consciente de sus limitaciones, en un estado que se agravó por esa caída. Y como mostraba en las redes sociales, fastidiado por un bajo rendimiento ajeno a su voluntad en un evento en el que tenía depositadas muchas esperanzas para volverse a ver competitivo. Su decimosexto puesto, con 46 puntos, es una simple, pero triste anécdota, que esperemos que se olvide lo antes posible.

Richardson, celebrando su primera gran victoria ante Lavreysen
Foto: British Cycling/SWPix

La segunda gran noticia fue esa final esperada entre los dos ‘extraterrestres’ de la velocidad, que habían solventado por la vía rápida sus semifinales, el británico ante Mateusz Rudyk y el neerlandés frente a Nikita Kiriltsev. El 1-0 de Lavreysen parecía anticipar su enésima victoria, pero en la segunda manga Richardson mostraba una clara superioridad, que se repitió en la decisiva. 

¿Conclusiones? Pues un refuerzo moral para el británico que consigue su primera gran victoria ante su archirrival… y tranquilidad para el multicampeón del mundo, que sabe que su gran cita del año no era esta, sino que llegará en octubre. El podio lo completaba el ruso, que no dio opción al polaco.

Casas mejora en dos segundos su plusmarca

Con cinco ciclistas por debajo de 1:04, y un mejor tiempo de Mathilde Gros, 1:03.328, doce milésimas mejor que el de la recordwoman Hetty van de Wouw, se celebraba en la sesión matinal la clasificatoria del kilómetro femenino, que anticipaba una interesante final vespertina, con el récord del mundo a la vista (1:03.121). 

Casas en acción. Foto: Fed. Española
Pero por razones no publicitadas, la neerlandesa no comparecía y la gran protagonista fue la italiana Mirian Vece, quinta por la mañana, pero que mantuvo el mejor tiempo (1:05.106) hasta la llegada de la francesa, que se haría con el oro, con 1:03.682. El bronce, para la rusa Yana Burlakova, con 1:04.171.

Por su parte, como era de esperar, Helena Casas batía ampliamente por más de dos segundos los 1:09.396 que estableció en el Europeo hace un año, con un registro de 1:07.299, que le suponía la decimoquinta plaza final.

Récord del mundo para Knight

Y aunque la ausencia de Anna Morris parecía poner un poco más complicado el que se pudiera batir el récord de los 4.000 metros de Vittoria Bussi (4:23.642), tanto Josie Knight (4:19.461) como Federica Venturelli (4:22.909) rodaron por debajo de la antigua plusmarca. Y en la final, la británica reeditaba su triunfo de hace dos años con mucha superioridad y con un tiempo superior al de la clasificatoria, pero también inferior a la antigua plusmarca, 4:22.353 a 4:27.891. 

Knigh, con su doble éxito. Foto: British Cycling/SWPix

En la lucha por el bronce, Millie Couzens y Mischa Bredewold, con un podio por primera vez sin alemanas desde 2020, también con clara ventaja para la del Reino Unido: 4:24.342 a 4:28.371.

Kopecky había competido en esta prueba, sin demasiado protagonismo, novena, pero en la puntuación que cerraba la jornada fue distinto. En los primeros compases de la prueba la bielorrusa Palina Konrad y la francesa Victoire Berteau ganaban vuelta. Pero a mitad de prueba lanzaba la campeona belga su ataque y poco después la secundaba Sofie van Rooijen. Las cuatro se destacaban claramente por lo que estaba claro que se jugarían entre ellas las medallas, aunque la situación favorecía a la belga y la bielorrusa perdía comba en las puntuaciones intermedias. La neerlandesa atacó en las últimas vueltas para intentar desequilibrar la batalla por la plata ante la francesa, pero sin poder cambiar la situación: 45 puntos para Kopecki, 38 para Berteau y 33 para Van Rooijen. Laura Rodríguez terminaba en el pùesto undécimo, con una vuelta perdida.

Inscripciones y clasificaciones

No hay comentarios:

Publicar un comentario