![]() |
| Con la pequeña Nena. Instagram ND |
A pesar de que cada vez es más habitual ver a ciclistas que
vuelven a la pista después de su maternidad -Laura Kenny, Elinor Barker, Katy
Marchand…-, todavía seguimos haciéndonos eco cuando se produce una situación
similar. La última ha sido la de la velocista belga Nicky Degrendele, que,
tras dar a luz en julio, regresaba en diciembre a las pistas en la Track
Cycling Challenge.
No obstante, su primer test se producía la semana pasada en
Heusden-Zolder, en el Campeonato belga, en donde se imponía a la joven y
prometedora Zita Gheysens en velocidad y keirin. Pero sobre todo el refrendo
llegará a partir de hoy en este Europeo de Konya, en el que tiene que comenzar
a coger puntos de cara al primer objetivo que es estar en otoño en el Mundial
de Shanghai.
"Estoy convencida de que puedo volver a alcanzar el
máximo nivel”, declaraba hace pocos días en Wielerflits, para ser incluso
más ambiciosa en sus palabras. “¿Campeona olímpica? Sí, claro. Por eso lo
hago, por el oro en Los Ángeles".
Medalla
de bronce en keirin en 2017, y oro un año más tarde
-aparte de dos platas en sendos Europeos en aquellos años-, la carrera olímpica
de Degrendele no ha sido tan positiva. No pudo clasificarse para Tokio 2020
por un sistema que penalizaba las individualidades frente a las nacionales
con varias velocistas. Sí pudo competir en París, pero lastrada por una caída
en cuartos del keirin, terminando en el puesto undécimo. A los 29 años inicia esta tercera
-y posiblemente última- tentativa olímpica, con la máxima ambición, pero con la
dificultad de que parte de cero en esa carrera sucesiva hacia el Mundial y
los Juegos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario