Joan Roca porfía en ser profesional, tras la agridulce temporada 2025, aunque “mi preparación está orientada hacia el Europeo de Cottbus”

El termino agridulce cobra pleno significado cuando hablamos de la temporada pasada del mallorquín Joan Roca. En su primer año como sub23 se proclamaba doble campeón de España de ómnium y madison, en febrero; en agosto, tenía que poner fin a la temporada de carretera precipitadamente al diagnosticársele el virus de Epstein-Barr, con lo que no podía rematar esa oportunidad como ‘stagiaire’ del Arabay-Baleares con la vista puesta en el profesionalismo.

Doble campeón de España en Galapagar. Foto: Fed. Española

“El año empezó muy bien, es cierto. El Campeonato de España, el primero en la categoría, era un objetivo importante para mí. Me lo preparé muy bien y tuve la suerte de no tener ningún percance. Y es que cuando te cuidas bien, haces entrenos fuertes y te acompaña la suerte y no tienes ningún infortunio en la preparación como catarros o lesiones, es cuando lo puedes dar todo”, resume.

Y de Galapagar salió con los dos títulos y sobre todo con bastante moral para preparar la temporada de carretera. “No se me dio mal, gané una etapa en Castellón y me vi bien en muchas carreras”. De esta forma se ganó esa oportunidad de correr como ‘stagiaire’ en la Vuelta a Portugal. Pero antes quedaba el Campeonato de Europa sub23, en Anadia. Allí comenzaron a torcerse las cosas.

“Nada más llegar fueron los primeros síntomas, que coincidieron con la fase viral. Parecía un catarro fuerte. Pero pasada esa primera fase, seguía sin mejorar. Y en la Vuelta a Portugal, pasó lo que pasó. No pude aprovechar la oportunidad y fue algo muy duro para mí. Me hice las analísticas y se confirmó el peor pronóstico”, nos cuenta sobre ese verano. “Terminé la temporada mucho antes de lo que había pensado. Y aunque veía que se me acababa esa opción de ser profesional, ahora lo pienso y no fue tan grave. Era mi primera temporada y peor habría sido que me hubiera sucedido este año”.

En el Europeo de Anadia. La enfermedad ya estaba en su fase viral. Foto RM

Volviendo a la enfermedad, “estuve cinco meses. Sin embargo, como juvenil ya pasé algo parecido, con un citomegalovirus, y me ayudó a superarlo mentalmente, porque sabía que era cuestión de paciencia, de no tener prisa en volver a la bicicleta, aunque veas que es muy duro que no puedes dar ni un paseo”. Precisamente en esas pequeñas cosas es donde comenzó a notar que superaba la enfermedad. “Ver que ya puedes hacer las tareas domésticas sin tantas dificultades. En noviembre comencé a entrenar, pero poco a poco, primero media hora y luego una hora. Pero sin precipitarme, porque el virus podía estar latente y tener una recaída que hubiera sido peor”, reconoce.

De esta forma, decidió saltarse el Campeonato de España de ómnium y madison. “Cuando comencé a entrenar, vi con mi entrenador que era un poco pronto, por lo que decidimos no acudir, aunque me hubiera gustado porque se corría en casa. Eso sí, he tenido la suerte de coger la forma muy pronto y ya estoy empezando a conseguir buenos resultados”, aunque aún no haya llegado esa gran victoria, que estamos seguros de que no tardará.

En la Clásica Guadiana terminó en el podio. Instagram JR

Una temporada que también comenzaba con una mala noticia, la desaparición del Arabay-Baleares continental, con el que podría tener una oportunidad más cercana de ser profesional. “Ese es el objetivo que tengo, pero soy consciente de que hay muchísima competencia -se sincera-. Tienes que estar entre los diez o quince mejores. Y aun así, siempre es más complicado si no estás en un equipo filial. En Arabay estando en el mismo equipo y siendo balear, lo veía más fácil. Pero no es la única cuestión, tienes que hacer una buena temporada. Y ese es mi objetivo”.

Sin embargo, el principal objetivo de la temporada no está en la ruta, sino en el velódromo. “Mi preparación está orientada hacia el Campeonato de Europa sub23, en julio en Cottbus. Pero sé que no es fácil. Estamos seis o siete corredores con un nivel muy alto y no será fácil hacerse con un hueco. Además, el seleccionador no me ha visto desde hace mucho tiempo y tengo que darle motivos”. Por esa razón se plantea correr también las pruebas CL2 de Valencia, a comienzos de junio. “Me vendrían, además, muy bien como preparación para el Europeo”, a un mes vista.

Y es que la pista, sigue siendo un objetivo principal en la carrera de Roca, como nos valora: “Sigo con las mismas ganas de siempre y sobre todo, de quitarme la espina del pasado año con resultados”.

Una temporada que mañana tendrá otro hito, ya que debutará con la selección de carretera, en el Gran Premio de Primavera de Ontur. “Nunca he corrido con la selección de carretera, por lo que estoy muy ilusionado. Saldré con un rol de gregario, pero con ganas de trabajar. Las carreras de este tipo me suelen gustar, porque no se me da mal posicionarme. Eso sí, espero que sea la primera de muchas”, termina.

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