España, abonada al sexto puesto en el inicio del Europeo de Cottbus, en una jornada en la que Italia se lleva cinco títulos de ocho en juego

Garaiar en la persecución

España ha comenzado el Campeonato de Europa de sub23 y juniors que se celebra en Cottbus abonada a la sexta plaza: la de Eñaut Urcaregui en la persecución, la del trío junior de velocidad y las de Adriana Vargas y Javier Monreal en sus respectivos scratch. Una jornada en la que Italia se llevaba cinco de los ocho otros en juego: Renato Favero y Federica Venturelli en las persecuciones; el trío sub23 de velocidad, Agata Campana en el scratch junior y Matteo Fiorin en la eliminación sub23.

La participación española en Cottbus se iniciaba con los 4:26.085 de Eñaut Urcaregui en la persecución, un tiempo nada significativo al ser una pista muy distinta a la que logró su plusmarca nacional. Habría que esperar a tener referencias, ya que el vasco fue uno de los primeros en salir… y el registro fue insuficiente para meterse en las finales, aunque la sexta plaza lograda se puede considerar bastante positiva para un ciclista de primer año, mientras que Beñat Garaiar registraba 4:33.364 lo que le suponía la duodécima plaza.

Bélgica en las clasificatorias; Italia en las finales de persecución

Podio de la persecución femenina

Y es que la clasificatoria nos mostraba a un impresionante Witse Bertels, un ciclista belga de primer año que era capaz de parar el crono en 4:13.423, cuatro segundos menos que Renato Favero (4:17.554), que olía a mejor tiempo hasta la llegada de Bertels. Pero en la final el transalpino mejoró ligeramente (4:15.914) y el belga no pudo estar al mismo nivel (4:16.660). Camille Charret y Etienne Grimod fueron los protagonistas de la final B, en la que el italiano mejoró sus prestaciones matinales para contrarrestar el mejor tiempo que marcó entonces el francés: 4:17.962 y 4:18.978.

Federica Venturelli, campeona de las dos últimas ediciones, se veía superada en la clasificatoria por Luca Vierstreate (4.47.119 a 4.47.798), en otra notable actuación belga, aunque en la final la transalpina también tiró de galones para llevarse el triunfo claramente: 4:43.174 a 4:48.766.

La lucha por el bronce la protagonizaron la británica Isabel Sharp y la neerlandesa Lisa van Belle. Esta última dominó durante casi toda la prueba, aunque al final cedería por apenas dos décimas (4:51.785 a 4:51.984). Una prueba en la que no hubo españolas y en la que el debut de la prometedora, pero aún junior, Ida Fialla se saldaba con la séptima plaza (5:00.439).

Los velocistas sub23 italianos, con intriga

Arrancada de España

Por su parte, Pepe Arques, Mario Menéndez y Alejandro Sánchez marcaban el sexto tiempo en la clasificatoria de la velocidad junior, 1:06.045, con una notable arrancada del alicantino -tercer tiempo-, lo que suponía medirse en la mal llamada primera ronda a Gran Bretaña (Kristian Larigo, Charlie Holt y George Harold), autora del tercer tiempo, y que no dio opción al trío nacional, a pesar de mejorar su registro matinal, 1:05.305, y que le supondría terminar en esa sexta plaza.

Alemanes y británicos terminaban siendo los más rápidos, mientras que Polonia e Italia -salvando su clasificación con un tiempo más que discreto, pero mejor que el de Ucrania- se veían las caras en la final B. Y los locales, en concreto Matyáš Malina, Leonidas Rekowski y Til Krüger se llevaban el oro, 1:01.821 a 1:02.178, con el bronce para Filippo Cusmano, Matteo Ghirelli y Cesare Castellani, que hicieron un tiempo de 1:01.843 en la final B.

Italia, se la sexta plaza a la primera

La mañana terminaba con la clasificatoria sub23, sin españoles, y en la que Chequia (Adam Rauschgold, Jan Pořízek y David Peterka) marcaba el mejor tiempo, con 59.636, algo que no se puede considerar una sorpresa, aunque sí que Italia sólo pudiera ser sexta. No obstante, con la entrada por la tarde de Mattia Predomo junto a Stefano Minuta y Fabio Del Medico ganaban su enfrentamiento a Alemania y hacían el mejor tiempo lo que les garantizaba una plaza en la final frente a los checos (59.316 a 59.466). Y en esa ronda decisiva, mayor superioridad aún de los transalpinos, 58.917 a 59.463.

El podio lo completaba Bélgica, con Runar de Shrijver, Thibault van Laere y Lowie Nulens, completando una gran jornada, con 1:00.735 frente a los 1:00.948 de Gran Bretaña, con Harry Radford, Archie Gill y Oliver Pettifer.

Estreno bielorruso en el ‘regreso’ con Konrad

Ya por la tarde se vivieron las cuatro pruebas de pelotón programadas, y que no necesitaron en ningún caso clasificatorias, dadas la mayor ‘capacidad’ del velódromo por sus dimensiones. El scratch femenino tuvo dos ataques -de la irlandesa Emer Heverin a falta de diez vueltas y de la polaca Julia Póspiech- pero que no valieron y propiciaron un sprint en el que la italiana Agata Campana superaba a la británica Phoebe Taylor -la primera en moverse de cara a la llegada- y a la belga Jana Gevers. Adriana Vargas estuvo muy bien situada en la parte final, pero se quedó muy cerrada en el momento decisivo, para terminar sexta.

Así se imponía Konrad
La eliminación sub23 suponía el ‘estreno’ de Bielorrusia una vez levantadas las sanciones, con Polina Konrad como triunfadora, demostrando su gran clase, por delante de la italiana Anita Baima y la suiza Lorena Leu. Leyre Almena terminaba en el puesto 15º, después de haber ocupado posiciones retrasadas casi toda la carrera.

En cuanto al scratch junior, fue una carrera con muchos ataques. El más largo, el del polaco Bartosz Zelcer y el armenio Eduard Grigoryan, que dio paso al protagonismo del británico Toby Tombs y del francés Zépherin Le Normand, a falta de diez vueltas, a los que se le unió después Jann Salm. El suizo no lo veía muy claro y dejó a sus compañeros, que terminarían siendo neutralizados, para llegar en solitario, con la plata para el siraelí Ido Dagan y el bronce para el alemán Raul Esch, con Javier Monreal en sexta posición… sin que sepamos como fue realmente el sprint ya que la realización no ofreció otro plano que la escapada de Salm, aunque el navarro se reservó bien para la llegada.

Descuido de Navas; nuevo éxito de Fiorin

La eliminación tuvo que detenerse casi de salida por una caída de dos corredores, que obligó a un largo parón de media hora, y posteriormente otra, más breve, aunque el más afectado no fue por caída sino por una inesperada temprana eliminación, el turco Ramazan Yilmaz. Álvaro Navas mantuvo un buen tono, pero salvó una primera eliminación cuando quedaban nueve por decisión técnica de poner fuera a otro corredor. Y en el sprint siguiente se quedó encerrado y le tocó, aunque protestó por pensar que no era él, aunque personalmente me pareció correcto. Una pena porque el madrileño era una de las bazas más sólidas de la selección en esta primera jornada.

Podio de la eliminación. Facebook DF

Quien llevó muy bien la situación hasta el final fue Matteo Fiorin, demostrando que sus éxitos en la Copa del Mundo no habían sido casualidad. Primero se deshizo de Stan Dens, medalla de bronce, y en el mano a mano se imponía al austriaco Heimo Fugger, otro gran especialista en esta disciplina.

La jornada también vivió las clasificatorias de las persecuciones por equipos juniors, de cara a su desenlace en la sesión de mañana. Marina Fernández, Noa Jiménez, Amanda Miravet y Maialen Narbona marcaron el quinto tiempo, 5:01.604, por lo que se medirán a Polonia, que hizo 5:02.559… sin perder de vista a Ucrania, que marcó un registro ‘asequible’ de 4.58.448, que si se supera podría suponer meterse en la final B. Bélgica fue la mejor, con 4:41.812.

Peor fue la suerte de Vicent Andrés, Asier Fortea, Aitor Mata y Samuel Valle, que con 4:22.194 terminaban el el puesto décimo, y por tanto sin opciones de seguir en liza, en una prueba que tuvieron que hacer casi todo el tiempo con sólo tres. Con 4:06.285 Suiza marcaba el mejor tiempo de la clasificatoria, en una serie en la que Bélgica volvía a estar muy arriba, terceros, y con la cuarteta rusa -como AIN- estableciendo el cuarto tiempo en su regreso tras la flexibilización de las sanciones.

Inscripciones y clasificaciones

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