Wakayama, la gran cita, aunque devaluada, en las Keirin World Series

Desde mañana jueves hasta el domingo, Wakayama acogerá la séptima prueba de las Keirin World Series y la única de las diez calendadas con la clase G3. Ello suponía que podría haber algún piloto de la máxima categoría SS, aunque a la hora de la verdad no estará ninguno de los nueve grandes nipones.

También se esperaba que, por primera y única vez, se midieran los seis pistards internacionales invitados, aunque la caída de Matthew Richardson en Tachikawa suponía el adiós a esta competición y a las otras tres restantes de agosto, sin que se haya dicho nada oficialmente de su estado. Por lo tanto, serán Harrie Lavreysen y Joe Truman los dos europeos, que además no tendrán como rivales a pilotos especialmente destacados entre los S1 y S2. De esta segunda categoría encontramos al veterano Kazunari Watanabe, de 42 años, olímpico en Beijing, Londres y Rio, y a Kazushige Kuboki, el campeón mundial de scratch en 2024 y vigente subcampeón del mundo de ómnium, que no deja de ser un fondista por mucho que tenga la licencia de keirin.

Para las féminas aún será más fácil esta cita. Estarán las tres, Hetty van de Wouw, Ellesse Andrews y Mathilde Gros, pero solamente competirán el domingo frente a rivales sin demasiada entidad como Suzuki Miyuki, Momoka Takeno, Annie Sayoko o Mitsuma Isomura.

Wakayama es una ciudad de unos 350.000 habitantes, en la región de Kinki y en la bahía del mismo nombre, justo al sur de la de Osaka. Con una cuerda de 400 metros, el velódromo fue terminado en diciembre de 1949, aunque en 1999 se sometió a una total remodelación, cambiando completamente el diseño de las curvas. Curiosamente es el francés François Pervis el poseedor aún del récord de vuelta rápida en el recinto.

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