Por segundo año consecutivo, la madison femenina española no podrá estar en el Mundial, a pesar del esfuerzo desarrollado por Eva Anguela e Izzy Escalera en los últimos doce meses en pruebas de todo tipo y condición para lograrlo. La situación no es la misma de hace un año, pero sí se puede decir que es consecuencia directa de las circunstancias de entonces.
Sin querer extenderme, vamos a
recordar los hechos:
- España logra clasificarse entre las mejores 18 naciones en 2025, en concreto en el puesto 18, lo que le daba plaza en el Mundial si no fuera porque debe cederla a un campeón continental no clasificado en virtud de la Normativa UCI.
- Ese campeón es el de África, Egipto, lo que relega a España a la condición de reserva, pero no de primera, ya que esta circunstancia corresponde al país organizador, Chile, también reglamentariamente contemplado.
- España inicia el ciclo de
clasificación de la temporada 2025-26 con cero puntos correspondientes al
casillero de los Mundiales, mientras que cualquier selección que hubiera estado
en Santiago 2025 salía con un mínimo de 362 puntos. Chile, por poner un
ejemplo, tenía en ese momento 570.
- Además, los puntos del Mundial no los puedes sustituir o comprensar con los de ninguna otra prueba. O los tienes o debes ir todo el año en esa situación desventajosa.
- Termina el ciclo de clasificación 2026 y España no entra en el top 18: se queda a 368 de Chile, es decir, menos de los que tenía a principio de año, y a 48 de México. Con los norteamericanos con la plaza asegurada por su condición de campeones panamericanos, a los sudamericanos les pasará lo que a España en 2025, que la campeona de Africa, en este caso Sudáfrica, le arrebate la plaza. Claro que, en este caso, Chile se mantendría como primera reserva ya que la nación organizadora, China, ya está clasificada… y si Sudáfrica no participa, como parece probable, la plaza volvería a ser de Chile.
- España se perderá no sólo el Mundial, sino los primeros puntos en disputa de cara a estar en LA28… y comenzará el ciclo de clasificación 2027 en la misma situación que en 2026: con cero puntos y 362 menos que cualquier otra nación que haya estado en Shanghái.
Habrá quien diga que la mejor
solución para esto es apretar más y conseguir más puntos, algo que no es tan
fácil de hacer como de decir. Primero porque no se pueden sumar todos los
puntos que se quiera, hay un límite de pruebas puntuables. Y segundo,
porque el potencial de España a día de hoy no da para estar en un ‘top diez’
que garantizase no pasar apuros, sino que hay que pelear en esas plazas del
furgón de cola en donde los puntos se consiguen con sangre, sudor y lágrimas (y
mucho más dinero, por paradójico que parezca, ya que hay que viajar más).
Un sistema injusto que se podría
paliar con una de estas dos medidas (o con ambas):
- Los campeones continentales no clasificados en el ‘top 18’ del ranking (lo que se podría ampliar al organizador) no quitan plaza a los sí clasificados, aunque ello obligue a realizar en el Mundial una clasificatoria previa, que no le gusta a la UCI ni a nadie, pero que se disputa habitualmente en Copas del Mundo o Mundial junior y es una alternativa bastante menos injusta, aunque suponga una carrera más en las piernas.
- Los países que no sumen puntos en el Mundial podrán obtenerlos en una cuarta prueba CL1 como alternativa. No es un regalo, ya que son puntos que tampoco son ‘baratos’ de lograr y en todo caso mucho menos cuantiosos en su baremo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario