Yareli y Jessica Salazar piden a las autoridades mexicanas que se revierta la decisión que les deja fuera de la pista en los JJ. OO.

La sorprendente decisión del Comité Olímpico Mexicano de dejar fuera de la lista olímpica de pista a la fondista Yareli Salazar y a la velocista Jessica Salazar, ha causado una profunda respuesta popular en México en contra de esta decisión. Las dos corredoras ofrecieron sendas ruedas de prensa en la que explicaron su situación y la confianza en que se cambie la selección y puedan estar en Tokio.

Yareli Salazar (Culiacán, Sinaloa, 8 de diciembre de 1996) argumentaba su postura porque “en la prueba de ómnium logre el cien por cien de los puntos. Fueron más de cuatro años yendo a Copas del Mundo. Me caí, me fracturé dos costillas y un hombro, logré medallas en Copas del Mundo, medallas internacionales, y gracias a eso logré la plaza olímpica después de tantos años que mi equipo no tenía una representante mexicana. Los criterios no se están siguiendo como debe de ser, no se están respetando y ahorita mi nombre no aparece en las plazas olímpicas, pero por eso estoy solicitando que se respete el proceso porque yo logré el total de los puntos y esa plaza de omnium me pertenece. Estoy segurísima que tengo muchas posibilidades de lograr una medalla olímpica y sería muy triste que me arrebataran ese sueño”.

También arremetía contra el Selectivo de Guadalajara de finales de mayo que sirvió como prueba clave -incluso única- para la toma de la decisión. “Esa competencia la nombraron selectivo cuando debería haber sido un control nada más, para ver como estábamos dos meses antes de nuestra competencia en los Juegos. No tuve mi mejor rendimiento porque tuve la segunda dosis de la vacuna”.

Finalmente, indicaba que, a día de hoy, “no he tenido ninguna respuesta. Estamos esperando que el lunes, en la reunión que tienen ellos, se tome una decisión favorable. El comunicado que salió por parte del Comité Olímpico no es oficial, solamente fue una actualización y por ello estamos aquí porque tenemos que luchar por todo, ya que esta plaza es mía”.

Por su parte Jessica Salazar (Guadalajara, Jalisco, 21 de septiembre de 1995), y que para los menos puestos no tiene ninguna relación de parentesco con Yareli, reconocía que “me encuentro en una incertidumbre innecesaria. Ya me estaba preparando para los Juegos Olímpicos y no es justo que a cuarenta días estemos viviendo esto. Me siento muy mal, no entreno, no descanso y me duele mucho pasar por esto. ¿Cómo es posible que al ser la única atleta en aportar el cien por cien de los puntos en la prueba que más se esperan resultados esté pasando por esto? No es posible que, aun siendo la mejor arrancadora del mundo, la mejor arrancadora de México, no se me esté dando un lugar. No dudo ni un pelo que mis compañeras puedan hacer un gran trabajo, pero esto es por el bien de todo el deporte mexicano. Sé que todos los atletas hemos tenido momentos duros, momentos difíciles. Y que nuestras carreras deportivas se trunquen de esta manera, por procesos no claros, no establecidos de una manera analítica, de una manera profesional, por lo que estamos desconcertados por lo que estamos viviendo.

Como su compañera espera que la situación pueda cambiar y esté finalmente en Tokio este mes de agosto. “Sólo pido de la manera más atenta a las autoridades, a los que tengan el poder de revertir esto, de tomar una decisión más congruente, que lo hagan. Hago una llamada a la Federación Mexicana de ciclismo, al Comité Olímpico y a la CONADE, que tienen el valor y la capacidad de tomar una decisión por un resultado histórico en el deporte mexicano y para poner el nombre de nuestra patria en lo más alto”.

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