![]() |
| Saludando junto a sus compañeras. X Team Picnic PostN |
“Otra temporada ha terminado, pero el sabor de boca es
ligeramente diferente... Años y años persiguiendo sueños y metas me están
pasando factura, y después de sudar a mares, sumar kilómetros y superar mis
límites una y otra vez, me siento agotada”, comenzaba contando la ciclista de
Cremona. “Los últimos años han sido increíblemente difíciles debido a los
constantes altibajos; he estado persiguiendo una condición que no ha regresado.
Mis piernas no han estado tan fuertes como me hubiera gustado y mi motivación
ha menguado. Me he encontrado en una encrucijada muchas veces, pero siempre
he elegido quedarme y volver a la carga porque nunca me ha gustado rendirme”.
“Hace un año, me enfrenté uno de los momentos más
difíciles, lo superé (por suerte no sola) y estuve de vuelta corriendo con
un dorsal. Un año después, puedo decir con seguridad que ya no me siento
parte de este mundo, y ha llegado el momento de despedirme del grupo porque mi
trabajo aquí ha terminado. No puedo ocultar mi decepción, pero ha llegado
el momento de soltarme y perseguir otros sueños”.
Personalmente me da rabia porque siempre he considerado que
la ciclista transalpina podría haber sido -salvando las distancias, una más
sprinter, la otra más escaladora- una nueva Lotte Kopecki. Pero la
transalpina apostó por la carretera y dejó de lado los velódromos, mientras que
la belga ha compatibilizado ambas disciplinas con un éxito total, aunque en
este 2025 esté viviendo momentos muy amargos.
![]() |
| A la izquierda de la imagen junto a Balsamo, Paternoster, Guazzini y Alzini como campeonas de Europa sub23 |
No debemos olvidar que Cavalli pertenece a esa fantástica generación de corredoras integrada por Elisa Balsamo, Letizia Paternoster, Vittoria Guazzini, Chara Consonni y Martina Alzini que simbolizaron -y lo siguen haciendo- la compatibilidad entre las dos disciplinas. Con ellas fue campeona de Europa sub23, y posteriormente, doble medallista en los Juegos Europeos, así como plata en el Europeo de 2018, y bronce en el de 2019, con la cuarteta ‘azzurra’.
Pero renunció a la pista por la carretera. Y la apuesta
no le salió mal: octava en la prueba de fondo de los Juegos Olímpicos de
Tokio, antes de encadenar una temporada 2022 fantástica en carretera, con victorias
en la Amstel Gold Race y en la Flecha Valona, sin olvidar el quinto puesto
en la París-Roubaix o el sexto en la Lieja-Bastoña-Lieja. Ese mismo año declaraba que “hasta los Juegos de París me concentraré al máximo en la
carretera; la pista será sobre todo un entrenamiento. Luego, nos
sentaremos en una mesa y analizaremos la situación: en función de los
resultados obtenidos, del margen de mejora, de si me ha gustado… decidiremos
si proseguir con esta filosofía o volver al mitad y mitad, como en años
anteriores”.
Pero no hubo valoración, ni mucho menos regreso, y
desgraciadamente su protagonismo en el asfalto fue decreciendo como ella misma
se lamentaba… hasta ese adiós con el que nos sorprendía esta misma mañana.

.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario