Un incendio de gran magnitud ha destruido esta noche más de la mitad de la cubierta del Velódromo Olímpico de Río de Janeiro (Parque Olímpico de Barra), aunque los daños en el interior han sido muy reducidos, según informaba el alcalde de la ciudad, Eduardo Cavaliere, y no ha afectado a ninguna persona.
Poco después de las 4:00 de la madrugada, los bomberos fueron alertados por las llamas, poniendo en marcha un dispositivo de más de 60 personas y 20 vehículos especializados, sin que se conozcan aún ni las causas del mismo ni se hayan cuantificado los daños. No obstante, esta rápida intervención impidió que la destrucción fuera de mayor entidad.
Se da la circunstancia de que Rio tenía un velódromo levantado en 2007 para los Juegos Panamericanos, como parte de la candidatura olímpica. Pero los pilares centrales, de los que se decía que limitaban la visión, sirvieron como ‘justificación’ para no autorizarlo y obligar a la construcción de este nuevo recinto que no pudo estrenarse hasta un mes antes de los Juegos.
Y posteriormente, un estado general de abandono que posiblemente
agravó las consecuencias de dos incendios en julio y noviembre de 2017
atribuidos a la caída de globos sobre el techo. No obstante, los mayores
daños se produjeron por una tormenta en 2018, que obligó a tener cerrado el
velódromo bastantes meses.
Y es que, desde la celebración de los Juegos Olímpicos,
el velódromo carioca no ha acogido ninguna gran prueba de ciclismo, evidenciando
el problema de gestión que tienen las grandes instalaciones en lugares con
escasa tradición ciclista, agravados por los problemas antes referidos. No
obstante, sí ha acogido tres Mundiales de paraciclismo, en 2018, 2024 y 2025.
📺 Vídeo en X del Centro de Operações Rio
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