Esta semana, los medios uruguayos se hacían eco de la decisión tomada para que el Velódromo del Parque Batlle, en Montevideo, cese en su actividad de escenario para fiestas y conciertos y recupere su “vocación deportiva, recreativa y cultural, algo que en cierta manera estaba un poco relegada”, según contaba a El Observador el director de la asesoría de Desarrollo Municipal de la IM, Claudio Visillac.
Montevideo tiene uno de los cuatro velódromos del país,
junto a los de Mercedes, Tacuarembó y Paysandú, todos ellos descubiertos, de
hormigón y de 333,3 metros de cuerda. Y realmente sólo el último de ellos, con
una cierta actividad ciclista, aunque el pasado mes de diciembre se
organizó el Campeonato Nacional de pista en el recinto de la capital.
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| Tres imagenes muy distintas del velódromo. |
Sin embargo, en los últimos años, el uso deportivo ha
dado paso a un escenario festivo, con conciertos al aire libre o la instalación
de una carpa para fiestas, postergando la actividad ciclista. Sin embargo,
los que más han protestado han sido los residentes en las zonas colindantes, y
en concreto una vecina que se quejaba de estar harta del “pum pum pum", lo que fue recogido en un vídeo que se hizo viral.
Debido a las protestas, la Intendencia de Montevideo decidió
limitar estas actividades, aunque el paso definitivo no se ha dado hasta los
dos últimos meses, con esa reversión del uso lúdico hacia el deportivo. Visillac
enfatizó que el Velódromo está en "un proceso de revitalización de su
estructura interna" y que es importante revertir "esa percepción
ciudadana de deterioro". Y aunque no se descarta seguir usándolo para
algunos conciertos, la carpa para fiestas electrónicas se trasladará a otro
punto de la ciudad.
La duda radica en que si el velódromo podrá recuperar su
primacía ciclista. De momento se han sustituido algunas placas de la
propia pista que estaban dañadas por el paso de camiones de montaje para
los conciertos, con una inversión de un millón de pesos, unos 21.000 euros al
cambio. De hecho, esta semana ya se encuentra operativo para los ciclistas, aunque
todavía está por determinar el horario de uso.
No obstante, el Comité Olímpico Uruguayo tiene en mente un ambicioso proyecto de una ciudad deportiva en el entorno del Parque Batlle,
que incluiría un nuevo velódromo, una piscina olímpica y un estado. Y
recientemente tuvimos noticias de que la Intendencia de Durazno está trabajando para la construcción de un velódromo olímpico cubierto y de piso
de madera en esta ciudad, a unos 200 kilómetros al norte de la capital.

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