![]() |
| Recibiendo la medalla de manos del presidente de la UEC |
“La primera vez no di ni tres vueltas -nos cuenta desde el hotel-. Me tragué al esloveno, que hizo el afilador. Y me dio mucha rabia porque es una prueba que se me da bien y quería disputar en las mejores condiciones. Pero la segunda, el cabreo fue doble. Llevaban un par de eliminaciones y no sé si fue el danés o el suizo el que me llevó para arriba y me tiró”.
Es decir, que, en apenas cinco vueltas efectivas, dos
caídas, “y una sensación de rabia e impotencia que me hizo pensar incluso en
no salir. Tenía raspones y magulladuras por todos los lados, en las
piernas, en la espalda, en los brazos... Tuve que ir a cambiarme el mono porque
lo tenía destrozado. Y al final decidí seguir, pero sin aspiraciones, pensaba en hacer sólo lo que
pudiese”.
![]() |
| Muy contento y muy magullado |
Luego entre la ceremonia del podio, “hablar con mis padres,
con el entrenador y otras llamadas, se me hizo muy tarde. Me tuvieron que
curar otra vez en el hotel y quitarme trozos de mono que se me habían
pegado a las heridas. Me dieron las doce de la noche”. Y eso sí, “extrañamente
he dormido, no sé cómo he podido”.
La siguiente prueba del valenciano será la madison, el
último día, con su paisano Asier Fortea. “Hemos corrido muchas veces juntos y
lo importante es recuperar en estos días que faltan. Es cierto que a nivel
internacional no tenemos mucha experiencia y no conocemos a todos los rivales”.
Le comentamos el caso de Eñaut Urcaregui y de Eric Igual que salieron sin confianza
en el Europeo… y un mes más tarde dieron una exhibición en el Mundial. “Si,
nos están ayudando mucho y está claro que vamos a salir a por todas”.


No hay comentarios:
Publicar un comentario