Vicent Andrés, bronce en el Europeo: “Después de la segunda caída, tenía tal sensación de rabia e impotencia, que incluso pensé no salir”

Recibiendo la medalla de manos del presidente de la UEC

Con ser importante la medalla de bronce conseguida por Vicent Andrés en la eliminación junior del Europeo de Cottbus, hay que destacar sobre todo el coraje y la rabia del ciclista valenciano, que salió a por todas después de sus dos caídas para terminar en el podio, el primero de un ciclista nacional en este evento.

“La primera vez no di ni tres vueltas -nos cuenta desde el hotel-. Me tragué al esloveno, que hizo el afilador. Y me dio mucha rabia porque es una prueba que se me da bien y quería disputar en las mejores condiciones. Pero la segunda, el cabreo fue doble. Llevaban un par de eliminaciones y no sé si fue el danés o el suizo el que me llevó para arriba y me tiró”.

Es decir, que, en apenas cinco vueltas efectivas, dos caídas, “y una sensación de rabia e impotencia que me hizo pensar incluso en no salir. Tenía raspones y magulladuras por todos los lados, en las piernas, en la espalda, en los brazos... Tuve que ir a cambiarme el mono porque lo tenía destrozado. Y al final decidí seguir, pero sin aspiraciones, pensaba en hacer sólo lo que pudiese”.

Muy contento y muy magullado

Afortunadamente el sino de la prueba cambió. “Aunque salí atrás, me coloqué bien pronto y no volvió a pasar nada. Según pasaba la carrera me veía que podía mantener las posiciones, corriendo con cabeza, como me gusta. Cuando nos quedamos cuatro, sabía que había que darlo todo. Aparte de la caída, la prueba se me hizo muy dura porque hacía mucho aire y porque tenías eliminaciones todas las vueltas. Estaba ya bastante cansado, casi sin patas, pero la adrenalina del momento, de ver lo que te estás jugando me hizo poder hacer ese último esfuerzo para dejar fuera al ucraniano y meterme en el podio. En ese momento estaba flipando, por tener ya medalla después de todo lo que había sucedido. Y ya no pude hacer más”.

Luego entre la ceremonia del podio, “hablar con mis padres, con el entrenador y otras llamadas, se me hizo muy tarde. Me tuvieron que curar otra vez en el hotel y quitarme trozos de mono que se me habían pegado a las heridas. Me dieron las doce de la noche”. Y eso sí, “extrañamente he dormido, no sé cómo he podido”.

La siguiente prueba del valenciano será la madison, el último día, con su paisano Asier Fortea. “Hemos corrido muchas veces juntos y lo importante es recuperar en estos días que faltan. Es cierto que a nivel internacional no tenemos mucha experiencia y no conocemos a todos los rivales”. Le comentamos el caso de Eñaut Urcaregui y de Eric Igual que salieron sin confianza en el Europeo… y un mes más tarde dieron una exhibición en el Mundial. “Si, nos están ayudando mucho y está claro que vamos a salir a por todas”.

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