Milan, con récord del mundo de persecución, Hoggland, en kilómetro, Stewart, en puntuación, y Yuan, en velocidad, campeones del mundo

Podio de la puntuación masculina, Instagram UCITrack
Jonathan Milan, en la persecución con récord del mundo, Jeffrey Hoogland, en el kilómetro, Mark Stewart, en la puntuación, y Liying Yuan, en la velocidad, completaban la relación de campeones junto a Anna Morris en el ómnium, en la tercera jornada del Mundial de pista de Shanghái, y en la que los españoles no brillaron especialmente, ni siquiera Héctor Álvarez a pesar de las esperanzas creadas.

La carrera a los puntos tuvo dos fases muy diferentes. En la primera, muchísima igualdad en los sprints, con muchos corredores sumando puntos y sin que nadie se distanciase en exceso, aunque ya se veía tanto a Stewart como a Benjamin Thomas cogiendo las riendas de la prueba, y con el alicantino apareciendo en las puntuaciones, sumando en el segundo, el quinto y en el séptimo. El hecho de que el australiano Liam Walsh pasase a liderar casi de entrada al ganar una vuelta se quedó en anécdota al perder rápidamente vuelta.

Pero poco a poco la carrera fue aclarándose, con el portugués Miguel Salgueiro -aunque en las inscripciones aparezca como Carlos, su segundo nombre- uniéndose al trío de grandes protagonistas. Aunque en lo que se refiere a la presencia de Álvarez, el hecho de quedarse descolgado del grupo principal le lastraría con una vuelta perdida, diciendo adiós a todas sus opciones. De hecho, ya no volvería a puntuar para terminar decimosexto, con -15.

Podio de la persecución. Foto: FCI

Los tres llegaron al último sprint en una horquilla de tres puntos, un desenlace que no le gustaba al danés Carl-Frederik Bévort que, tras haber atacado a falta de 25 vueltas buscando el bonus, lo intentaba a vida o muerte a falta de 6 giros, pero no le dio por poco y el 10 del último sprint tampoco le valió para meterse en el podio, terminando con 25, con Thomas rebasando por su cuarta plaza final a Salgueiro, 28 a 27, frente a los 35 del ganador.

Tiempazos en una pista no muy rápida

Habíamos comentado en días anteriores que la pista no era rápida, pero esta mañana las condiciones sí se mostraron favorables y en la clasificatoria de persecución se lograron unos tiempos extraordinarios: Milan batía el récord del mundo que poseía desde el Mundial de Ballerup (3:58.979 por 3:59.153), después de que Filippo Ganna marcase su tercera mejor marca personal (4:00.976) y que no le serviría para luchar por el oro contra su compatriota, ya que Frederik Rodenberg Madsen también bajaba de la mítica barrera de los 4 minutos, siendo el quinto hombre en hacerlo (3:59.979). Ganna se veía abocado a la lucha por el bronce contra otro danés, Ramus Lund Pedersen (4:00.976). Para Joan Martí Bennassar, 4:16.760 que equivale al 27º puesto.

Podio del kilómetro. Instagram JH

Por la tarde en la final, el italiano salió con hambre de récord, y estuvo en tiempos hasta el segundo kilómetro, pero al final se le hizo largo, aunque en ningún momento peligró su victoria que certificaría con un tiempo de 4:00.769, ya que Madsen terminaba con 4:06.038, un tiempo incluso peor que el que realizó Ganna en la final B para llevarse el bronce, 4:02.275 frente a los 4:07.291 de Pedersen.

Cuatro hombres bajaron del minuto en la clasificatoria, con un mejor tiempo de Jeffrey Hoogland (58.680), pero seguido muy de cerca de Etienne Oliviero (58.884), siendo los otros dos Joseph Truman (59.232) y Kiril Kuridi (59.915). Una clasificatoria en la que el corte estuvo en 1:00.217: Tom Cornish (1:00.534) se quedaba fuera. Alejandro Martínez terminaba lejos de las mejores posiciones, con 1:02.275, lo que le suponía el puesto 21º, aunque en el caso del alicantino estar en este Mundial ya puede considerarse un buen resultado dadas las circunstancias vividas en los últimos meses.

Podio de la velocidad. X JCF

En la final vespertina, peores tiempos que por la mañana, pero sin afectar a las posiciones de podio: 58.713 para el neerlandés, que fue el que menos ‘perdió’ para sumar su quinto oro en esta disciplina; 59.365 para el francés, que mantenía la segunda plaza pese a ceder más de medio segundo, y 59.414 para el británico.

La jornada se culminó con el desenlace de la velocidad femenina. En la primera semifinal Liying Yuan no daba ninguna opción a Mina Sato, mientras que Emma Finucane tiraba de galones ante su compatriota Sophia Capewell.

Y en la final, un 2-0 para la china que quiso dejar claro que hay que contar con ella entre las reinas de la velocidad actual, con una victoria realmente espectacular en la segunda manga en la que sorprendió a la galesa por su potencia en la arrancada desde atrás. El bronce se dilucidó en el desempate y por sólo una milésima a favor de la nipona.

Inscripciones y clasificaciones

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