Madison atípica donde arrasa Dinamarca, con Torres y Mora, quintos

Relevo de los españoles. Foto: Fed. Española
Con la quinta plaza de Albert Torres y Sebastián Mora en la madison, en la que Dinamarca no dio absolutamente ninguna opción, terminaba el Europeo de Apeldoorn. Una posición que, independientemente de las circunstancias, puede saber a poco, pero que, visto el desarrollo de la prueba, es un buen balance para los españoles y más pensando en el gran objetivo final que es Tokio.

La madison fue atípica porque, salvo Alemania, ninguna selección ganó vuelta. Es más, ningún otro ataque cobró una distancia suficiente para ser considerado como tal, quizá porque la velocidad no era la más alta para endurecer y romper la prueba. Los germanos Theo Reinhardt y Maximilian Beyer lo lograban cuando se llevaba un tercio de carrera y fue un movimiento extraño, porque Torres no quiso cerrar el hueco, tampoco ninguna otra selección… y al final ‘bonus’ para los alemanes. Una situación que, ni por asomo, se repetiría en el resto de la prueba.


De esta forma se distanciaban en una clasificación en la que había bastante igualdad entre selecciones a la hora de puntuar. Solo fue a partir de mitad de carrera cuando se fue separando el grano de la paja. Lasse Norman Hansen y Michael Morkov fueron los que mejor balance tuvieron, ya que puntuaron en todos a partir del décimo, superando a Alemania cuando faltaba un tercio de prueba y llevándose la victoria sin apelación (52 puntos).

Las dos duplas danesas
Alemania se mantenía en segunda posición a pesar de que acechaban Países Bajos (Yoeri Havik-Jan Willem Van Schip) y Francia (Benjamin Thomas-Morgan Kneisky), hasta llegar ponerse en un margen tan estrecho que sería el último sprint el que resolviese a favor de los neerlandeses que ganaron y desplazaron a Alemania, sin que la segunda plaza de los franceses les sirviera para entrar en el podio (37, 37 y 34).España, ante la imposibilidad de ganar vuelta, jugó la baza de los puntos, lo que le permitió ir subiendo posiciones hasta esa quinta plaza final (20 puntos), aunque en ningún momento tuvo opciones reales de estar en el podio, para terminar en ese quinto puesto que no es malo… pero que evidencia la dificultad máxima que hay en esta prueba -y más según nos vayamos acercando a Tokio-, con un buen ramillete de selecciones con opciones. Y también pone a las claras que Torres y Mora necesitarán un programa de carretera para tener opciones de medalla en los Juegos Olímpicos.

Las féminas también se llevan la madison

La prueba femenina suponía el doblete danés. A diferencia de lo sucedido el año pasado que Dinamarca se aprovechaba del marcaje de las favoritas para llevarse el triunfo, en esta ocasión Amalie Didericksen y Julie Leth tuvieron desde el principio bastante protagonismo, tomando la responsabilidad en una madison en el que ninguna pareja conseguiría vuelta. Los 33 a 31 de las danesas sobre Gran Bretaña son engañosos puesto que Katie Archibald y Laura Kenny, pese a la plata, estuvieron perdidas en algunos momentos, tras un fulgurante inicio, lo que puede hacer pensar en que sus dos mejores individualidades tal vez no sean la mejor dupla. Peor le fue a las locales que, aunque estuvieron en todo momento en la lucha por las medallas, también se vio que le faltaba un puntito a Kirsten Wild para poder aspirar al oro junto a Amy Peters, teniéndose que conformar con el bronce (23 puntos).

Arrancada de Calvo. Foto: Fed. Española
En cuanto a los velocistas se despedían con la contrarreloj, con cuatro españoles en liza de los que solo Tania Calvo conseguía entrar en la final vespertina, donde terminaba octava, con lo que prorrogaba su presencia en finales de los 500 metros en el Europeo, donde nunca ha faltado.

La alavesa marcaba inicialmente el octavo tiempo (34.591) aunque no lograría por la tarde mejorar el puesto de la clasificatoria, ni apenas la marca (34.581). La prueba se presentaba como un duelo de la final de velocidad, con Anastassia Voinova y Olena Starikova, que por la mañana terminaban separadas por una sola décima (33.611 a 33.706). La rusa no solamente no le daría opción (33.005), sumando su tercer oro de estos Campeonatos, sino que entre medias se colaba la otra representante, Daria Shmeleva (33.057), con la ucraniana completando el podio. Helena Casas, por su parte, quedaba en el puesto undécimo (34.995).

Podio del kilómetro. Foto: Beat Cycling
En la prueba masculina, ni Pepe Moreno (13º, 1:02.126) ni el debutante Ekain Jiménez (19º, 1:03.400) conseguían ni pasar el corte ni mejorar sus marcas personales. Ninguno de los ocho finalistas conseguiría por la mañana bajar del minuto, con el campeón del mundo Quentin Lafargue como el más rápido (1:00.045), ni tampoco por la tarde, donde los tiempos fueron levemente superiores para casi todo el mundo, aunque al galo nadie le amenazó: 1.00.289 frente a los 1:00.409 de Theo Bos. Su compatriota Eric D’Almeida fue la única excepción en mejora de tiempos, lo que le valdría para subir al podio (1:00.663)

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