Dinamarca vuelve a hacer historia con un record estratosférico; Mora se lleva un luchado bronce en el scratch que sabe a muy poco

Una cuarteta y una marca para la historia. Foto; UCI Track
Lasse Norman Hansen, Julius Johanssen, Frederik Madsen y Rasmus Pedersen han vuelto a hacer historia en estos Mundiales de pista de Berlín ya que en la final batían el record del mundo por tercera vez en dos días y con 3:44.672 Dinamarca ha establecido una plusmarca impensable unos días antes del comienzo de este evento, pero perfectamente batible en los Juegos de Tokio si los daneses siguen en este estado de forma.

Por otro lado, Sebastián Mora le daba a España su primera medalla de estos Campeonatos, un bronce que sabe a poco por la generosidad mostrada por el castellonense y su decisión ganadora, que se estrelló ante el ganador de la prueba, el bielorruso Yahueni Karaliok, pitado en el podio por su racanería.

Arrancando en 1:00.992, hacían el segundo kilómetro en 53.629, el tercero en 55.037 y el último en 55.014 para conseguir el oro en la persecución por segunda vez -el anterior databa de 2009- y sobre todo meter miedo a sus rivales en los Juegos.  Nueva Zelanda bastante hizo con aguantar el chaparrón y no ser doblada, aunque el 3:49.713 hasta hace unos días era un tiempazo. Campbell Stewart, Aaaron Gate, Jordan Kerby y Corbin Strong eran los protagonistas de esta final, aunque al popdio también subía Regan Gough como quinto componente.

En la final B, Italia ratificaba su progresión y con un tiempo mejor que el de los ‘kiwis’ (3:47.511) se hacía con el bronce, con ese equipo formado por Filippo Ganna, Simone Consonni, Francesco Lamon y Jonathan Milan, Michele Scartezini como quinto corredor… y teniendo en cuenta que otros dos habituales de la cuarteta como Liam Bertazzo y Davide Plebani no han intervenido. Australia, que terminaba doblada, se quedaba fuera del podio cuando hace un año había logrado el oro y un record del mundo que ha quedado pero que muy, muy obsoleto (3:48.012) ante la exhibición danesa.

Foto: FJ Bandin / @frabanvisuals. Federación Española 
Mora se topa con la racanería de Karaliok

El scratch fue madurando poco a poco, sin grandes ataques, pero con movimientos que terminaron haciendo daño al grupo hasta que de un grupo de cinco ciclistas emergió la figura de Sebastián Mora que junto a Yahueni Karaliok se iban por delante, a falta de diez giros. El español llevó todo el peso de la fuga sin que el bielorruso le diera un solo relevo, para desesperación de Mora que le pidió un par de veces que colaborase, sin éxito. A falta de dos giros ganaron vuelta, pero Karaliok -campeón del mundo en 2018- fue cuando sacó sus reservas, dejó a Mora y se hizo con el título para desesperación del español.


Además, por detrás llegaron otros cuatro corredores ganando vuelta y uno de ellos, Simone Consonni, superaba a Mora, relegándole a un bronce que siempre debe dejarte satisfecho… salvo en ocasiones como ésta, en que te sabe a poco.

No hay record femenino

Celebrando el triunfo. Foto: UCI Track
También se vivió el desenlace de la persecución por equipos femenina en la que, pese a que los tiempos se acercaron al vigente record del mundo (4:10.236), al final no pudo ser superado. Estados Unidos, con 4:11.235, volvía a la senda del oro que cedió el año pasado, con  Jennifer Valente, Chloe Dygert, Emma White y Lily Williams como nueva formación de la cuarteta. Gran Bretaña intentó plantar cara pero al final se descompuso (4:13.129), en un equipo formado por Elinor Barker, Katie Archibald, Eleanor Dickinson y Neah Evans, aunque ésta cedió su plaza en segunda ronda a Laura Kenny, que no tenía previsto competir en esta disciplina.

Alemania, que no tuvo el mejor comienzo, se rehacía en la primera ronda en la que marcaría el mejor tiempo de todo el torneo (4:11.039) que le llevaba a la final donde Lisa Klein, Franziska Brausse, Lisa Brenauer y Lisa Klein superaban claramente a una Canadá que, de tanto forzar, terminaría rompiéndose: 4:12.964 a 4:20.404. Por lo tanto, bronce para los locales.

Escasa presencia española

Paises Bajos sumaba un nuevo oro con su velocista estrella, Harrie Lavreysen, en el keirin que al estilo de Wild ayer se ponía por delante en las últimas vueltas y no permitía que ningún rival le remontase, quedando la lucha reducida a las otras dos plazas del podio, que serían el japonés Yuta Wakimoto y el malayo Azizulashni Awang.

Lavreysen celebra su segundo oro. Foto: UCI Track
Un keirin que se disputó con el nuevo sistema que, personalmente, no me convence ya que en la ronda que se incluye nueva, llamada cuartos, se produce una criba mínima, de 18 corredores a los 12 semifinalistas y no creo que se justifique en un programa tan cargado como el de los Mundiales. En todo caso, el español Juan Peralta no se vio afectado, desgraciadamente, ya que, tras ser sexto en la primera ronda, no podía superar la repesca, tercero, superado in extremis por el kazajo Sergey Ponomaryov, que llegaría a la final, cuando pasaban sólo los dos mejores, por lo que no accedía a cuartos.

Tampoco hubo presencia española demasiado amplia en el torneo de velocidad femenino, ya que Tania Calvo ni siquiera podía entrar en los enfrentamientos: los 10.959 de los 200 suponían la trigésima plaza y por lo tanto no poder superar el ‘corte’.

Emma Hinze marcaba el mejor tiempo (10.364), por delante de su compatriota Lea Sophie Friedrich (10.461), demostrando la rápida progresión de las germanas y que el oro de ayer no fue casualidad.

Hinze no tenía ningún problema en llegar a semifinales; no así Friedrich que caía en dos mangas ante el empuje de la recordwoman mundial Kelsey Mitchell, cada vez más sólida en los enfrentamientos. La alemana se medirá mañana en semifinales a la gran favorita, la hongkonesa Sarah Lee Wai Sze, autora del cuarto registro (10.464), mientras que la canadiense se verá las caras contra la rusa Anastasiia Voinova, que en octavos había dejado fuera a la autora del tercer mejor tiempo, la neerlandesa Shane Braspenninckx.


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