Silvio Martinello, candidato a la presidencia de la FCI, habla sobre los velódromos descubiertos italianos, en una situación similar a España

Imagen en la web oficial de Martinello
Conocido por muchos por su faceta de comentarista televisivo, o por las quince temporadas que compitió en el campo profesional, Silvio Martinello es uno de los candidatos a relevar a Renato di Rocco enlas elecciones a la presidencia de la Italiana, el próximo 21 de febrero, a las que el veterano dirigente transalpino -vicepresidente también de la UCI- no se postulará a la reelección.

Pero Martinello ha sido también un destacado pistard, campeón olímpico de puntuación en Atlanta 1996, y cinco veces ‘arco iris’, curiosamente dos de ellas en madison, en compañía con el que debe ser su seleccionador de pista, Marco Villa. Tiempo habrá de ir conociendo su proyecto, aunque en Centrotrentuno hace un análisis del ciclismo base en pista que no sólo es interesante ‘per se’, sino que es extrapolable a la situación que se vive ahora en España.

En concreto se refiere a los velódromos descubiertos. “Muchos consideran anacrónicas estas instalaciones, pero son de primordial importancia porque es cierto que la actividad internacional se desarrolla en instalaciones cubiertas, de 250 metros, pero estas estructuras más antiguas y en algunos casos anticuadas deben volver a ponerse en funcionamiento por el bien del movimiento ciclista”.

Martinello añade que “hay que reabrir y concienciar el diálogo con las administraciones indicando también cómo utilizar los fondos específicos, ya que son instalaciones fundamentales para nuestros jóvenes porque la bicicleta también tiene un gran problema, el de la seguridad. Necesitamos darles a nuestros jóvenes la oportunidad de pedalear en instalaciones seguras”.

Velódromo de Quartu San'Elena. Sardegnasport.it
Al tratarse de un medio de Cerdeña, la conversación vira hacia una instalación sarda, el velódromo de Quartu Sant'Elena, en el que “tuve la oportunidad de competir, aunque no conozco bien la situación concreta”, y para el que propone “sentarnos a la mesa con la administración para que pueda reiniciar y crear condiciones para ofrecer servicios, poniendo un técnico, un entrenador, un mecánico, traer material para poder recibir a los jóvenes de la zona y del territorio. Todo esto debe ser abordado con gran atención y estos son los pasos que intentaremos dar”. 

El candidato presidencial asume que la situación actual se debió a la “política federativa que necesitaba recortar costes en estos 16 años por motivos presupuestarios, pero en realidad no son costes sino inversiones. En el alto nivel, a pesar de esta situación básica desastrosa, somos capaces de obtener excelentes resultados en el campo masculino y femenino en la pista, pero si estuviéramos estructurados en la base con los velódromos de nuestro territorio seríamos aún más fuertes y también habría un relevo generacional que es necesario”. 

Termina Martinello diciendo que “no explotamos este potencial al máximo, pero estas instalaciones realmente pueden destetar a los jóvenes; entonces, obviamente, una vez que veas cierta predisposición en el niño o la niña, estás listo para dar el salto de calidad y probar suerte en velódromos más modernos”.

Como decíamos, una situación extrapolable a España, donde existe una estructura federativa autonómica que facilitaría cualquier tipo de actuación, y en donde el número de velódromos ‘aprovechables’ en sensiblemente superior al de Italia.

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