Estrellas olímpicas (XXXI): Elia Viviani, del campeón al abanderado

Campeón olímpico. Foto: UCI
No es ni mucho menos uno de los pistards más laureados. De hecho, nunca ha sido campeón del mundo, aunque sí ha subido al podio a recoger medallas en scratch, madison y ómnium, por no hablar de sus siete títulos continentales. Pero es el actual campeón olímpico de ómnium, título que ganó con autoridad en Rio, y tiene una amplia y prolífica trayectoria en carretera, en sus doce campañas como profesional.

Por todo ello, Elia Viviani es uno de los más conocidos y reconocidos pistards, lo que le valió ser elegido como abanderado de Italia en los inminentes Juegos Olímpicos de Tokio, junto a la tiradora Jessica Rossi. “No se trata solo de ser abanderado, es mucho más, muchas cosas juntas. Y estoy feliz de compartir el honor con Jessica Rossi. Además, también soy el primer ciclista de la historia con este importante papel, a pesar de que en el pasado ha habido campeones olímpicos como Martinello, Lombardi, Bellutti, Pezzo, Bettini…”, declaraba en una amplia e interesante entrevista en Tuttobici hace algunas semanas.

Por este motivo, llegará con unos días de adelanto, aunque sus objetivos serán la semana siguiente, en las tres pruebas que afrontará: la persecución por equipos, como quinto corredor –“mis compañeros me consideran un poco como su hermano mayor, un rol que me gusta mucho y disfruto”, el ómnium y la madison. Y si bien sus entrenamientos en pista han sido continuos en las últimas semanas, “todavía no, no sé cómo funcionará. De momento me he dedicado sólo a entrenar”, indicaba hace unos días en la última rueda de prensa del combinado italiano, aunque sí que es cierto que ha tenido que participar en algunos compromisos protocolarios.

Con Jessica Rossi. Foto: CONI
Estos serán los terceros Juegos para un Viviani que ya intervino en los de Londres 2012, donde quedó sexto en el ómnium y participó también en los de carretera, y que se saldaron con bastante amargura para el veronés. Sin embargo, la comparación es lógicamente respecto a Rio. “Esta vez llego a los Juegos con el oro al cuello y por tanto con un enfoque más relajado. Tenemos un grupo muy fuerte que parte de lejos, que necesita cohesión y fuerza grupal para poder subir de nivel”. Y en este sentido, la victoria de la selección ‘azurra’ en el Europeo de futbol “ha demostrado que un grupo unido multiplica la fuerza de los individuos. A lo largo de los años, Marco Villa ha construido un grupo grande y competitivo”.

La comparación con el fútbol vuelve a aflorar cuando habla de que unos Juegos sin público -aunque en Izu podrá haber espectadores, en principio- son como “jugar en campo neutral, aunque el rendimiento no cambia, sólo piensas en las ruedas girando”.

Los problemas de corazón que tuvo a principios de año están olvidados y de su situación en Cofidis, donde no ha habido una buena sintonía por lo que no continuará en 2022, en un segundo plano. Ahora -bueno, en los próximos días- su ocupación y preocupación será la pista, sobre todo esas dos pruebas de fondo en las que es experto. En este sentido, son interesantes sus reflexiones, en GQ Italia, en este reciente vídeo. 

Viviani siempre ha dicho que el formato antiguo del ómnium era mucho más completo y que respondía más al significado de la palabra. “En Rio eran seis carreras en dos días, tres cronometradas y tres de grupo, en la que se trataba de hacer los mejores tiempos posibles y sumar algunos puntos en cada carrera. Ahora son cuatro carreras en un día, tres pruebas cortas de 10-12 minutos y un esfuerzo final de 40, sin cronometradas por lo que las tácticas cuentan mucho”.

También destaca el hecho de que “en las pasados Juegos he usado cinco bicicletas distintas y ahora son cuatro carreras de grupo que se pueden hacer con una sola bici”, algo que sí le agrada, destacando que “la aerodinámica es el aspecto en el que más hemos trabajado”. 

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