Kopecki y Viviani exhiben su clase en el velódromo de Múnich, donde se corona también Vigier y siguen sin aparecer los españoles

Kopecki. FacePeeters / Belgian Cycling

La cuarta jornada del Europeo de Munich vio coronarse a dos de los mejores pistards-ruteros de la actualidad, y además con sendas exhibiciones de dos ciclistas que honraban sus respectivos maillots ‘arco iris’: la belga Lotte Kopecki, que lograba el triunfo en la puntuación tras haberse llevado ya ayer su primer título en la eliminación, y el italiano Elia Viviani, que llegaba al velódromo muy pocas horas después de haber sido séptimo en el Europeo de carretera, para llevarse con absoluta solvencia la eliminación.

La tarde se completaba con el desenlace del torneo de velocidad masculino, donde Sebastien Vigier lograba aprovechar la ausencia neerlandesa para conseguir la corona continental, y el inicio del femenino, en un día de escasísimo protagonismo de la selección española.

Kopecki: "Una sensación agradable estar tan fuerte"

La puntuación femenina no tuvo otra protagonista que Kopecki en las primeras vueltas ganaba una primera vuelta, contrarrestando un ataque de Neah Evans que incomprensiblemente se quedaba fin fuerzas para secundarla, perdiendo sus opciones de podio pese a ser una de las más activas en los sprints, donde sumó 25 puntos; un segundo ‘bonus’ junto a otras cinco corredoras, entre las que estarían las otras dos protagonistas del podio, Silvia Zanardi y Victoire Berteau; y una última en solitario que solamente tienen la necesidad de ganar los grandes campeones, como lo es Kopecki. Al final 85 puntos para la belga, 53 para la italiana, que abrió hueco en los sprints intermedios, y 47 para la francesa.

Isasi, en su ataque con Berteau. Foto: Fed. Española.

“Tenía buenas piernas. Fue una sensación muy agradable estar tan fuerte en la carrera, porque, aunque a veces esperé bastante para reaccionar, pude cerrar todos los ataques”, decía la ya bicampeona que de cara al ómnium de mañana manifestaba que “mi torneo ya es un éxito. Sería bueno continuar así en el ómnium, pero lo abordaré como lo hice ayer y hoy, e intentaré hacerlo lo mejor que pueda. Veremos a dónde me llevará esto”.

Ziortza Isasi fue la representante española, elegida para dar descanso a Tania Calvo de cara a su participación sobrevenida en el ómnium. La vasca comenzó con muchas ganas, metiéndose en un corte casi de salida, junto con Berteau, que le permitió ganar dos puntos en el primer sprint, pero no la vuelta que pretendían. Pero pagó su esfuerzo y a partir de ese momento desapareció, para perder hasta tres vueltas y terminar en el puesto 14, con -58.

Viviani, una lección de cómo correr la eliminación

Por su parte, Viviani dio una lección de como correr una eliminación, bien situado, sin pasar apuros, pero también haciendo le menor gasto posible, para llegar mucho más fresco que sus rivales al juego por las medallas, donde lanzó un potentísimo ataque ante Theo Reinhardt para llevarse el oro en solitario. Tras el alemán, el belga Jules Hesters que también hizo gala de dominar la prueba.

Viviani. Foto: FCI

La carrera de eliminación es mi carrera favorita, y también una oportunidad más para ponerme el maillot arcoíris y decidimos intentarlo. Ayer analizamos bien que podríamos hacer las dos carreras, con una recuperación justa”, explicaba Viviani. “Las primeras diez vueltas de la carrera de eliminación siempre son caóticas, pero me ayudó a entender la pista, dónde podía volver, dónde podía ahorrar algo de energía. Al final, cuando nos quedamos con siete, comencé a correr un poco más adelante. Cuando me quedé con el alemán (Reinhardt) y el belga (Hesters), pensé que el último sprint podría ser el más peligroso, porque Hesters es más rápido. En cambio, contra Reinhardt soy el más rápido y terminé bien”.

No le fue nada bien a un Erik Martorell que en los primeros giros se colocó delante, para evitar apuros, pero que enseguida se descolgó a las posiciones traseras, prueba de que no estaba en su mejor condición, a las del sufrimiento y el riesgo donde era cuestión de tiempo que fuese eliminado, como así sucedió, siendo undécimo.

Francia domina su duelo ante Gran Bretaña

Pasando a la velocidad, intenso duelo franco-británico. En semifinales, el británico Jack Carlin derrotaba en dos mangas al francés Rayan Helal, la última por descalificación del galo al provocar la caída del escocés al salirse del pasillo de sprinters. En teoría el ganador parecía que llegaba más descansado, pero luego se vio que no iba a ser así. Por su parte, Hamish Turnbull sorprendía a Vigier en el primer enfrentamiento, pero el francés remontaba sin demasiados problemas, haciendo gala de su mayor experiencia, y se plantaba en la lucha por el oro.

Vigier y Carlin en la final. Foto: British Cycling

Y en las dos finales, triunfos franceses, aunque Vigier tuvo que remontar un primer triunfo de Carlin que, como decíamos, se mostró mucho más cansado.

La jornada se completó con el inicio del torneo femenino, en el que Helena Casas tras ser decimoséptima en los 200 (11.420) caía en la primera ronda ante la polaca Bikola Sibiak, y en donde las cuatro mejores de la clasificatoria se metían en las semifinales: Mathilde Gros-Lea Sophie Friedrich y Emma Hinze-Laurine Van Riessen. Destacar que la francesa fue esta vez la más rápida, media centésima mejor que la campeona del mundo (10.326 a 10.372), aunque este dato no tiene mayor importancia de cara a mañana.

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