Kordi, revulsivo científico y humano para la velocidad neerlandesa

Foto: KNWU

Hace algunas semanas, la KNWU anunciaba la llegada de Mehdi Kordi como nuevo responsable del grupo de velocidad, en sustitución del alemán Rene Wolff, al que se decidió no renovar el contrato -que vence en febrero- por no tener la confianza de los corredores, que le consideraban un buen técnico para el desarrollo, pero no para el altísimo nivel que tiene actualmente la velocidad en los Países Bajos.

La contratación de Kordi pudo parecer una sorpresa, ya que se trata de lo que ahora se llama un ‘científico de rendimiento’. Sin embargo, este británico de 38 años, de raíces iraníes, no es ni mucho menos un extraño dentro de la selección ‘oranje’, aunque haya permanecido en muchas ocasiones en un discreto segundo plano, pero lo suficientemente implicado para que su trabajo sea valorado, y su carácter abierto, apreciado.

Gracias a De Volkskrant, en un extenso reportaje que podéis encontrar en este enlace, hemos conocido algunos detalles de Kordi que en 2019 dejó el proyecto colectivo de British Cycling por una NKWU donde tendría un papel menos coral, con más responsabilidad y también más libertad para nuevos proyectos. Antes de eso había estudiado ciencias biomédicas en la Universidad de Manchester y fisiología en el King's College de Londres, para trabajar con la federación británica desde 2012, especialmente con el paraciclismo, pero también con el inolvidable Huub Wattbike.

Foto: KNWU

Pero Kordi se convirtió en algo más que un científico, especialmente con los velocistas, como ayudante de Hugo Haak, a diferencia de lo que ocurre con este tipo de ‘científicos’ en países más cercanos, cuya implicación en competición, por su absoluto desconocimiento, es nula. Según se cuenta en De Volkskrant, trabajó especialmente con el equipo femenino, donde aparte de hacer un gran trabajo en el túnel del viento, realizó un seguimiento de la estrategia de todas las rivales. También trabajó especialmente con Roy Van den Berg para que se convirtiera en uno de los mejores arrancadores del mundo. Su carácter comunicativo también jugó mucho a su favor.

Tras los Juegos Olímpicos, la retirada del responsable de fondo, Fulco van Gulik, originó que asumiera de forma interina sus funciones, hasta la llegada de Nick Stöpler. Con él, Yoeri Havik ganaba su primera medalla de oro individual en el Mundial de Saint-Quentin-sur-Yvelines. El ciclista agradeció públicamente a su entrenador. “Fue quien me instó no solo a centrarme en el madison con Jan-Willem van Schip, sino también en eventos individuales. Gracias a él pude hacer más de lo que creía posible”.

Con la confianza plena de los corredores, y en especial de los velocistas, Kordi era la elección lógica, sobre todo cuando apenas queda un año y medio para los Juegos Olímpicos y no se quiere correr riesgos.

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