Richardson sueña con un nuevo ‘arco iris’: “No someto mi cuerpo, mi mente ni todo a tanto estrés y trabajo para quedar en segundo lugar”

Esta próxima semana, en concreto el jueves 14 de agosto, Matthew Richardson intentará en Konya (Turquía) convertirse en el ciclista más rápido del planeta, en arrebatarle el récord mundial a Harrie Lavreysen (9.088) e incluso ser el primer ciclista que rueda por debajo de los 9 segundos en los 200 metros. Sin embargo, el sueño del ciclista británico es arrebatarle ese maillot arco iris, que solamente ha ganado una vez -en la velocidad por equipos de 2022- mientras que su archirrival ha conseguido ya en 16 ocasiones, como lo cuenta en un interesante reportaje en la web de la UCI.

Con el arco iris, aún como australiano. Foto: UCI Nations Cup Yakarta

Por ello Richardson sorprendía hace casi un año cuando renunciaba a su nacionalidad australiana para solicitar la británica a la que también tenía derecho por razón de nacimiento -ya que nació en Maidston, en el Reino Unido-. Y sobre este cambio, del que siempre ha dicho que había estado presente en su cabeza comienza hablando. “Con el paso de los años… llegué a un punto en el que sentí que estaba a mitad de mi carrera, y si quería hacerlo, ahora era el mejor momento. Se trata de aprovechar las oportunidades con todas mis fuerzas. Y esta es otra de ellas, como conseguir mi primera beca hace años en el Instituto Estatal, o entrar en el equipo australiano, o en el equipo británico… simplemente aprovechar las oportunidades y no dejarlas escapar es lo que he hecho toda mi carrera”.

Reconoce que “es extraño [correr para otro país], pero claro, sigo pedaleando en círculo para ganarme la vida. Sigo practicando el deporte que amo, solo que en un lugar diferente”, sin renunciar en ningún momento a su agradecimiento a Australia. “Soy el ciclista que soy hoy gracias a las oportunidades que me brindaron en Australia, y les estaré eternamente agradecido. Pero es mi carrera y no quiero despertarme un día y preguntarme: "¿Y si...? El dolor es solo temporal, pero el arrepentimiento por no esforzarte al máximo en una carrera y perderla…”

Y de este pasado, enlaza con ese futuro que pasa por obtener el arco iris. “No someto mi cuerpo, mi mente ni todo a tanto estrés y trabajo para quedar en segundo lugar... el objetivo final es ganar las bandas arcoíris. Me he esforzado mucho en eso durante los últimos dos años y solo lo gané una vez. Cuando gané, puse esa camiseta directamente en un marco y la colgué en la pared. La miraba cada mañana al despertar y cada noche antes de acostarme. Es una sensación increíble, y no he ganado ninguno desde entonces. Son muy difíciles de conseguir. Harry [Lavreysen] quizá no esté de acuerdo, pero son muy difíciles de ganar”.

Santiago de Chile en octubre será su primer Mundial con los colores británicos, pero no sabe cuántos más habrá. “El cuerpo no aguanta para siempre. La carrera de todos llega a su fin en algún momento, ya sea a los 25 o a los 45. Algún día sucederá. Y no quiero arrepentirme de no haberme esforzado al máximo con el tiempo que tuve. Quiero terminar mi carrera y pensar: ‘Sí, lo di todo’... y luego dedicarme a otra cosa en mi vida y darlo todo".

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