Así es el líder o guía en el keirin japonés, el ciclista que marca el ritmo

El Guia también sale desde un bloque, adelantado varios metros a los corredores

Hace diez días, en nuestro reportaje sobre la identificación de los participantes en el keirin japonés, a base de unos maillots simples, de colores planos, señalábamos la existencia de un décimo ciclista que no competía. Y es que a diferencia de lo que ocurre en las competiciones UCI, quien marca el ritmo en las primeras vueltas va montado también sobre una bicicleta, y que también se identifica visualmente por su sencillo uniforme azul oscuro, casi añil con ribetes naranjas, con el casco haciendo juego.

Este ciclista es conocido en Japón como líder o guía, y la mecánica es la misma que en el ámbito internacional, dejar a los corredores lanzados para el sprint, aunque la distancia a la que abandonan la pista está en relación a la mayor longitud de los ‘bancos’ japoneses: dos vueltas y media en los recintos ‘cortos' de 333 metros y dos en los más habituales de 400 metros.

La diferencia fundamental es que este ‘conductor’ no es un ex corredor o un técnico al que se le pide, sobre todo, que conduzca la moto sin tirones, con una aceleración progresiva hasta dejar a los corredores lanzados para el sprint. En Japón es un corredor en activo, normalmente de una categoría inferior -la A- y radicado en la pista en la que se disputa la prueba, aunque no interviene en la misma. Con ello se garantiza el conocimiento de lo que va a ser la competición… y puede ganarse una cantidad extra que no les viene mal ya que son los peor pagados… si unas ganancias medias de 58.000 euros que tienen los pilotos A3 se considera una cifra baja.

Saliendo a la pista desde su ubicación aislada

Pero no siempre es así. En las pruebas G1 o G2, se suele requerir a un guía con un mayor nivel competitivo. De hecho, el recientemente retirado Kota Hirahara ha ejercicio como guía en los últimos años. De ahí que exista el requisito de pasar un examen y obtener una licencia, que tiene validez por solamente dos años, aunque puede renovarse. Entre las pruebas que deben superar está realizar los 2.000 metros en menos de 2:55 segundos, aunque este es un requisito estándar para todos los corredores de keirin. 

Pero, sobre todo, lo que más cuenta es mantener una conducta exquisita, especialmente cuando compite como corredor, ya que, caso contrario, puede llevar a la suspensión de la licencia de guía por un año. En este caso, aparte de no tener el espíritu de combatividad necesario, las normas cuyo incumplimiento conllevan una sanción más grave son las referidas al comportamiento del corredor respecto al guía, como adelantarle antes de tiempo o por el interior cuando va a abandonar la pista.

Por lo demás, las máximas precauciones de aislamiento de los corredores de cara a las apuestas también rigen para el guía, que tiene una zona de espera aislada completamente de los protagonistas de la prueba.

¿Y el keirin femenino? A día de hoy, por una simple interpretación normativa no demasiado comprensible, solamente pueden ser guías los hombres.

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