Ganando tres de las cuatro pruebas por equipos disputadas -sólo cedieron en la persecución masculina- Australia domina en la primera jornada del Campeonato Oceánico, que se disputa en el Velódromo Grassroots Trust, en Cambridge (Nueva Zelanda).
La cuarteta de Nueva Zelanda compuesta por Keegan
Hornblow, Marshall Erwood, George Jackson y Nick Kergozou fue la más rápida en
la clasificatoria, con 3:53.134, frente a los 3:55.681 de la de Australia,
con Rohan Haydon-Smith, Joshua Duffy, Black Quick y Thomas Cornish, el
antiguo velocista que debutaba como persecucionista.
![]() |
| La cuarteta australiana, vencedora por relegación de sus rivales |
Parecía que las locales iban a ganar también la versión
femenina, vistos los tiempos marcados en sus series por Samantha Donnelly,
Bryony Botha, Prudence Fowler y Ally Wollaston, 4:14.489, y Keira Will,
Sophie Edwards, Claudia Marcks y Nicole Duncan, con Maeve Plouffe como quinta corredora, 4:16.799. Pero en la final las
neozelandesas perdieron una corredora por un pinchazo, con tal mala suerte que
obstaculizó el adelantamiento de las australianas. Y aunque las locales terminaron
por la vía rápida, fueron relegadas por esa obstrucción. El bronce, para el
segundo equipo neozelandés, Red, con Lucy Reeves, Amelia Sukes, Mya Wolfenden y
Sophie Maxwell, que también terminó doblando a sus rivales.
Australia no presentó equipo como tal en la velocidad
masculina, pero ello no fue óbice para que dos de sus tríos se plantasen en la
final en la que el equipo del SASI, con Maxwell Liebknecht, James Brister y
Tayte Ryan, superase por muy estrecho margen al verde, con Xavier Bland,
Daniel Barber y Ryan Elliott, 43.674 a 43.714, quizá marcado por el hecho de
que Leigh Hoffman sólo participase en la primera ronda. El trío de New
Zealand Development formado por Jaxson Russell, Luke Blackwood y Alex Schuler
fue el tercero más rápido con un tiempo en la final de 44.067.
Finalmente, en la femenina, destacar el regreso de
Kristina Clonan a las competiciones, acallando todo tipo de rumores sobre su
regreso al fondo, incluso su retirada. “Me lesioné la espalda y esta fue mi
primera competición real desde París”, explicó. Y en compañía de Molly
McGill y Alessia McCaig eran las más rápidas en la clasificatoria, con un
récord continental de 47.095, y se imponían en la final a la selección
neozelandesa con Riley Faulkner, Olivia King y Ellesse Andrews, 47.145 a
47.720. El bronce, para Australia Yellow (Kristine Perkins, Liliya Tatarinoff,
Sophia Watts y Deneaka Blinco), con 48.197
Por su parte la neozelandesa Neve McKenzie continuaba con
su excelente semana. Tras ganar la contrarreloj júnior en el campeonato
nacional de ciclismo de carretera y quedar segunda en la prueba en línea, se
imponía en la persecución individual con un tiempo de 3:39.008,
estableciendo un nuevo récord nacional, en una final muy disputada a la
australiana Megan Moore, con 3:40.902. El bronce, para otra neozelandesa,
Shaylah Sayers, con 3:46.935.
Pasando a la velocidad, el neozelandés Cooper Nilsson
encabezaba la clasificatoria (10.436) por delante de los australianos Luca
Pyatt (10.501) y Angus Withington (10.624), aunque ambos sólo podían aspirar al
bronce en la final B, con triunfo del segundo. Su rival en la final absoluta
fue otro ‘aussie’, Sebastian Topping, que cedería en dos enfrentamientos.
La multifacética neozelandesa Lily
Cameron -con éxitos en varios deportes- encabezó la clasificación en la
categoría femenina con 11.655, pero no pudo llegar hasta la final, ya que fue
eliminada en semifinales por Emily Watch, que solamente había podido ser
quinta en la clasificatoria. Además, se llevaba la final australiana ante April
Kat, con Cameron con el bronce.


No hay comentarios:
Publicar un comentario