Kelsey Mitchell logró el objetivo
de ingresar en esa selecta lista de deportistas
que han estado en Juegos Olímpicos de verano y de invierno, que incluía ya a varios destacados ciclistas. En compañía de la
piloto Melissa Lotholz, terminaban en la competición de bobsleigh a dos en la decimotercera
posición final, tras el cómputo de las cuatro mangas, tras haber sido
octavas en la primera prueba.
![]() |
| La campeona olímpica de Tokio celebrando su actuación. Instagram KM |
Más éxito tuvo la veterana -36 años- estadounidense Mia
Manganello Kilburg, al llevarse la medalla de bronce en patinaje de velocidad,
en la prueba de salida en grupo femenina. En este caso no estamos hablando de
una pistard, pero la norteamericana corrió tres temporadas en carretera,
de 2020 a 2022, con el equipo continental DNA Pro Cycling. Por no hablar del
gran triunfador olímpico, el noruego Johannes Klaebo, al que le han tirado la
caña desde el UNO-X, para un deporte que no le es ajeno en sus
entrenamientos.
Por ello, más que el balance de los resultados -aparte del
seguimiento a la siempre simpática y animosa Mitchell- hemos querido conocer
a qué se debe esta transferencia entre las disciplinas de hielo y nieve y las bicicletas
en sus distintas modalidades.
Hay una razón de tipo sociológico, que es la cultura de ‘crossover’
existente en países como Estados Unidos, Canadá, Países Bajos o Alemania en
la que es común la práctica multideportiva, y más como ocurre en este caso que
estamos hablando de dos temporadas perfectamente compatibles, por lo que la
bicicleta, por ejemplo, es ideal para la temporada baja de estos deportes de
invierno, para hacer un bloque de fondo o simplemente cuando es complicado
entrenar sobre la nieve o el hielo.
![]() |
| La también canadiense Georgia Simmerling, esquiadora y persecucionista olímpica. Foto Facebook |
Otro factor importante que normalmente se aduce puede ser la facilidad de obtener
mejor financiación mediante patrocinio o becas en un deporte como el ciclismo
respecto a los invernales, aunque en este sentido pienso que la competencia es
mucho mayor en las dos ruedas.
¿Y España? Aparte de la inexistencia de esa cultura
transdeportiva, hay que tener en cuenta el menor peso de las disciplinas
invernales, por razones climatológicas pero también por causas meramente deportivas.
Aun así, existe una disciplina muy similar a las mencionadas, aunque no sea
invernal, el patinaje de velocidad sobre ruedas.
En este caso, la opción olímpica pasa exclusivamente por la bicicleta, y eso fue lo que le motivo a la colombiana Laura Camila Lozano a dejar los patines para dedicarse a la carretera, aunque no lograría su sueño de estar en unos Juegos. En España se habló a principios de este siglo de que la quince veces campeona del mundo Sheyla Herrero podría haber sido ‘tentada’ a competir en pista. Pero fue sencillamente una ilusión que estuvo muy lejos de materializarse. Y más reciente, pero mas modesta, fue la experiencia de la asturiana Nerea Nuño.


No hay comentarios:
Publicar un comentario