Lecturas desde Milano-Cortina (2): De la bicicleta a la nieve y el hielo

Kelsey Mitchell logró el objetivo de ingresar en esa selecta lista de deportistas que han estado en Juegos Olímpicos de verano y de invierno, que incluía ya a varios destacados ciclistas. En compañía de la piloto Melissa Lotholz, terminaban en la competición de bobsleigh a dos en la decimotercera posición final, tras el cómputo de las cuatro mangas, tras haber sido octavas en la primera prueba.

La campeona olímpica de Tokio celebrando su actuación. Instagram KM

Pero no fue la única pistard presente en Milano-Cortina. Gracias a mi compañero Antonio Alix tuve noticia de la participación de la alemana Tatjana Paller en esta disciplina ya tan conocida como el SkiMo gracias a las tres medallas españolas. La campeona continental de puntuación sub23 en el lejano 2017 se ha convertido en una de las grandes especialistas mundiales, aunque en esta ocasión se quedó a un paso del podio.

Más éxito tuvo la veterana -36 años- estadounidense Mia Manganello Kilburg, al llevarse la medalla de bronce en patinaje de velocidad, en la prueba de salida en grupo femenina. En este caso no estamos hablando de una pistard, pero la norteamericana corrió tres temporadas en carretera, de 2020 a 2022, con el equipo continental DNA Pro Cycling. Por no hablar del gran triunfador olímpico, el noruego Johannes Klaebo, al que le han tirado la caña desde el UNO-X, para un deporte que no le es ajeno en sus entrenamientos.

Por ello, más que el balance de los resultados -aparte del seguimiento a la siempre simpática y animosa Mitchell- hemos querido conocer a qué se debe esta transferencia entre las disciplinas de hielo y nieve y las bicicletas en sus distintas modalidades.

Hay una razón de tipo sociológico, que es la cultura de ‘crossover’ existente en países como Estados Unidos, Canadá, Países Bajos o Alemania en la que es común la práctica multideportiva, y más como ocurre en este caso que estamos hablando de dos temporadas perfectamente compatibles, por lo que la bicicleta, por ejemplo, es ideal para la temporada baja de estos deportes de invierno, para hacer un bloque de fondo o simplemente cuando es complicado entrenar sobre la nieve o el hielo.

La también canadiense Georgia Simmerling, esquiadora
y persecucionista olímpica. Foto Facebook

Por si fuera poco, la compatibilidad entre ellas es absoluta. Por ejemplo, la posición y los gestos del patinador son muy similares a la de los pistads, por no hablar de un perfil fisiológico parecido en sus esfuerzos. El esquí de fondo también permite transferencias respecto a otras disciplinas ciclistas, tanto en carretera como en pista. En lo que se refiere a la presencia de Mitchell en bobsleigh fue posible por su potencia en la arrancada, 'traida' de su experiencia como velocista, un camino también experimentado por otros pistards, después de que la opción de competir en patinaje no fuese posible al no alcanzar la canadiense un nivel mínimo.

Otro factor importante que normalmente se aduce puede ser la facilidad de obtener mejor financiación mediante patrocinio o becas en un deporte como el ciclismo respecto a los invernales, aunque en este sentido pienso que la competencia es mucho mayor en las dos ruedas.

¿Y España? Aparte de la inexistencia de esa cultura transdeportiva, hay que tener en cuenta el menor peso de las disciplinas invernales, por razones climatológicas pero también por causas meramente deportivas. Aun así, existe una disciplina muy similar a las mencionadas, aunque no sea invernal, el patinaje de velocidad sobre ruedas.

En este caso, la opción olímpica pasa exclusivamente por la bicicleta, y eso fue lo que le motivo a la colombiana Laura Camila Lozano a dejar los patines para dedicarse a la carretera, aunque no lograría su sueño de estar en unos Juegos. En España se habló a principios de este siglo de que la quince veces campeona del mundo Sheyla Herrero podría haber sido ‘tentada’ a competir en pista. Pero fue sencillamente una ilusión que estuvo muy lejos de materializarse. Y más reciente, pero mas modesta, fue la experiencia de la asturiana Nerea Nuño.

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