Allí en Norteamérica
este tipo de carreras fueron muy populares en los años veinte del siglo pasado, y cualquier localidad rural que organizase un
festival solía programar una prueba de este tipo. Una iniciativa que se fue
perdiendo, aunque en el año 2009, según se cuenta en Velonews, dos ciclistas locales, Bill Anderson y Mark, construyeron una pista junto al río Kansas… que
duró poco más de un año hasta que se inundó. Un año más tarde, la pista
definitiva fue marcada en una pradera virgen, junto a la popular Farmers'
Turnpike, la carretera de los agricultores, al noroeste de Lawrence, gracias
a una cesión gratuita por otro ciclista y propietario de la finca, Steve
Schwada.
De esta forma, se
convertía en la única pista permanente -lo normal es que no lo sean,
tampoco en Gran Bretaña-, y la única certificada de todo el país, con
esa habitual forma de óvalo y la distancia más común la de 333,3 metros. Eso
sí, lógicamente sin peraltes. Todo ello requiere una conducción especial, con
ruedas más anchas y con menos presión, con una posición más atrasada para
mejorar la tracción en esas curvas planas. Y con la ‘dificultad’ de tener
que usar el piñón fijo.
![]() |
| Dos imagenes de las competiciones en Lawrence Facebook Lawrence Grass Velodrome |
No es necesario tener
licencia, ni siquiera para esa
última prueba como sucedía en años anteriores. Eso sí se requiere una
certificación, que se puede obtener participando en las carreras complementarias
que se programan. Y todo ello gratis, ya que solo en el Campeonato se cobrará
una tasa de inscripción. Incluso los organizadores dan facilidades cediendo
hasta diez bicicletas… por riguroso orden de llegada.
Y si alguno duda de la
utilidad de estas competiciones, simplemente recordar que el ex recordman
mundial y arco iris Ashton Lambie dio el salto a los velódromos desde Lawrence.


No hay comentarios:
Publicar un comentario