Hace cinco años, poco antes de los Juegos Olímpicos de Tokio, Anastasiia Voinova, junto a Daria Shmeleva, era protagonista de nuestra serie ‘Estrellas Olímpicas’. Y allí, la ya ex velocista rusa manifestaba su interés por el periodismo y la televisión, una vez que se retirase algo que desgraciadamente le llegó antes de tiempo, por circunstancias sobradamente conocidas.
![]() |
| VK Anastasiia Voinova |
Eso sí, sobre esa experiencia que
puede competir comenta que “podemos hablar de tácticas con nuestros
corredores de pista, a veces intercambiando opiniones: qué sucedió en una
situación determinada y por qué, desde mi perspectiva. Con Yana Burlakova, podemos
hablar de por qué ganó o perdió aquí, cuáles fueron sus movimientos tácticos,
su enfoque mental. Pero es más bien una conversación amistosa. Por supuesto,
no les diré nada a nuestros corredores de ruta sobre su estrategia (risas)
Pero podemos hablar de recuperación, nutrición, algunos temas generales. En
cuanto a la actitud mental, trabajar con la psicología ha dado un gran salto en
este ámbito últimamente; muchos atletas están trabajando en ello. Y siempre
he creído que la actitud, la preparación mental, es un componente colosal
del éxito en el deporte”.
Igualmente ejerce como
comentarista y se refiere a algunos silencios. “¿Por qué no dices nada? Porque
creo que todos en esta carrera ciclista lo entienden todo, así que ¿qué más
puedo decir? Además, soy perfeccionista y a veces tengo miedo de decir
alguna tontería. Da igual si me escuchan cinco personas o cinco millones;
escucharán y dirán: ¿De qué está hablando? ¡Y encima es ciclista profesional!
Así que intento hacerlo todo a la perfección, aunque me dijeron que me
relajara un poco e imaginara que se lo estoy contando a mi abuela, no a un
comité examinador”.
“Me resulta muy interesante
trabajar con atletas -termina-, porque ahora los veo desde una perspectiva
diferente, como periodista. A veces, en mi nuevo rol, tengo que ‘silenciar
al atleta que llevamos dentro’ para extraer las emociones de mi entrevistado,
por ejemplo, después de una derrota. Entiendo perfectamente lo que pasa por
el alma de un ciclista, empatizo profundamente, y mi yo interior me dice que
debo dejarlo tranquilo en ese momento. Pero como periodista, necesito captar
sus palabras y emociones”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario