Con un lacónico mensaje en Instagram -“Es hora de buscar en otro lugar. Voy a dejar de montar en bicicleta. Ven a ver mi despedida durante los Wieler Zesdaagse”-, el ciclista neerlandés Jan-Willem Van Schip anunciaba su retirada a los 32 años.
Campeón del mundo de puntuación en Pruszkow 2019 y de
madison en Glasgow 2023, junto a Yoeri Havik, en su palmarés también tiene
otras tres medallas de plata en Mundiales -dos de ellas en ómnium-,
cinco metales en los Juegos Europeos de 2019, y un oro -en madison, también
junto a Havik- y una plata en Campeonatos de Europa.
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| En los Seis Días de Berlin 2024, con Havik como campeones del mundo. Foto: SdB |
Y en 2024 tuvo un par de graves incidentes en los
velódromos. En los Juegos Olímpicos de París fue descalificado al tirar al
británico Ollie Wood de un cabezazo, en las últimas 40 vueltas. Y dos meses
más tarde, en el Mundial de Ballerup fue relegado y luego descalificado en
la eliminación por “agresión, intimidación, insultos, amenazas y mala conducta”,
siendo sancionado después con 36 días.
Estas circunstancias, así como la eclosión de una nueva
generación de fondistas neerlandeses, supuso su desaparición de la
selección, dedicándose fundamentalmente a las competiciones en carretera
como a alguna prueba invernal en los velódromos.
Sin embargo, sus últimos meses como rutero también han
tenido polémica, ya que fue descalificado hasta en tres competiciones por el
uso de manillares antirreglamentarios o incluso por llevar un bidón bajo el
maillot, una circunstancia que entonces no estaba prohibida. Van Schip manifestó
entonces que se sentía perseguido, que se lo tomaba con “una venganza
personal” y que incluso dijo que “tengo la constante sensación de que no
soy bienvenido”, de ser rechazado.
En cualquier caso, un excelente pistard, quizá
incomprendido, y al que podremos ver por última vez del 1 al 6 de diciembre
en los Seis Días de Róterdam.

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