Velódromos en España (I): Seis recintos muy diferentes en Cataluña


Una de las quejas más comunes sobre el ciclismo en pista que solemos escuchar es que no hay más actividad porque no hay velódromos. Por este motivo, y atendiendo la petición de varias personas, comenzamos un análisis sobre el estado de las distintas instalaciones que hay en nuestro país.

Velódromo de Horta. Foto: FCC
Y comenzamos por Cataluña donde actualmente hay seis velódromos en distintos grados de conservación y utilización y, lo que es más importante, con perspectivas muy diferentes respecto a su futuro.

Sin duda el más conocido, el que más actividad desarrolla, el que está en un mejor estado de conservación y el que tiene un futuro más halagüeño es el de Horta. Aparte de albergar la sede de la Federación Catalana de Ciclismo, desarrolla una amplia actividad de lunes a sábado, alternando sesiones de iniciación con otras de tecnificación, incluso de puertas abiertas, gracias no sólo a la FCC, sino a clubes como Génesis, Barcelona Pista, Terrassa, Olot y Ataraxia.

El verano pasado, se tuvo que suspender el Trofeo Ciutat de Barcelona, debido a la insuficiente iluminación del recinto para albergar una prueba UCI, pero el problema está en vías de solución, con el compromiso de las autoridades municipales, y se podrá disputar el próximo mes de septiembre.

La otra tradicional demanda sobre este velódromo es que se cubra para poderse utilizar de forma permanente. Y es que, aunque la madera se cambió en 2013, la humedad nocturna en invierno afecta especialmente al peralte norte, por lo que resulta imposible su uso por las mañanas durante esos meses.

Reciente competición en Mont-roig. Foto: FCC
Curiosamente esta demanda podría verse satisfecha… si sale adelante el proyecto para los Juegos Olímpicos de Invierno Barcelona-Pirineus 2030, que contempla este recinto, ya cubierto, como escenario de las pruebas de hockey sobre hielo, con una pista no permanente que se utilizaría en algunas ocasiones, quedando el resto del tiempo a disposición del ciclismo.

Aunque el velódromo de Montroig del Camp, en esta localidad tarraconense y con la denominación de Josep Florencio –el padre de los conocidos ciclistas Xavi, Josep y Nuria-, necesitaría un buen ‘lavado’, hay que reseñar la gran actividad que desarrolla el CC Montroig, con más de un centenar de niños. Un interesante caso de éxito que, ojalá, se repitiese en muchos otros lugares de la geografía.

Sin ir más lejos en el vecino Camp-Clar, en una barriada de Tarragona, con un recinto descubierto y de cemento –como todos, salvo Horta-, que actualmente está cerrado. Con motivo de los Juegos Mediterráneos fue ‘adecentado’, pero para albergar las competiciones de petanca y como almacén. Y aunque se pueda pensar que se dejó pasar una oportunidad histórica con Tarragona 2018, lo cierto es que hay una buena disposición por parte de las autoridades para esa necesaria rehabilitación y reutilización.

Un caso diferente es el de Tortosa, un recinto que hace menos de diez años parecía condenado a la desaparición después de una larga vida albergando pruebas nacionales e internacionales desde su inauguración en 1943, después de quedar prácticamente en desuso. Sin embargo, el movimiento ciclista no sólo le salvó, sino que recientemente ha sido pavimentado y repintado –en un llamativo color azul, por cierto- y vuelve a tener una actividad que, ojalá, siga creciendo, gracias al CC Baix Ebre.

Protestas en Mataró
Puede ser un ejemplo para Mataró, en uso desde 1946 aunque no fuese inaugurado hasta dos años más tarde, pero que entró en declive desde que pasó a ser de propiedad municipal. Recientemente nos hacíamos eco de que, en los presupuestos participativos de esta localidad barcelonesa, no fue tenida en cuenta la propuesta para una remodelación integral, temiéndose que sea la antesala de una posible demolición, al no existir esa voluntad política para salvarlo y a pesar de la lucha que ‘capitanea’ el EC Mataró. Hoy por hoy es casi imposible rodar… aunque algún valiente se atreva. Una lástima porque esta instalación, pese a tener una cuerda de 200 metros, siempre contó con un gran número de practicantes.

En un estado muy similar de deterioro se encuentra el de Lleida, inaugurado en 1919, aunque fuese totalmente remodelado en 1944. Además, cuenta con otras circunstancias que no favorecen precisamente su futuro, como su medida extraña de unos 260 metros o la “invasión” de la grada del estado de fútbol contiguo que sobrevuela la pista. Por ello podría pensarse que la instalación está condenada, y en cierto modo es así, aunque las autoridades ilerdenses, de las que ‘tira’ un especialmente activo Sergi Escobar, así como los clubes Terres de Lleida y Cocodrilos, han sopesado la posibilidad de construir una nueva instalación, que podría ser incluso cubierta.

Curiosamente Girona, donde comenzó el ciclismo en pista en Cataluña, no cuenta con ninguna instalación, a pesar del trabajo de tecnificación en carretera y pista de la FCC en esta zona, aunque si se consolidan estas instalaciones, la situación podría considerarse como muy positiva.

5 comentarios:

  1. Interesantísimo y acertado repaso de la situación de nuestras pistas.
    Como usuario habitual del velódromo de Horta, también llamado Miquel Poblet, puedo decir que lo que se tiene es más gracias a los clubes que a la federación. Porque lo que es calendario de competiciones no llega ni a 10 días al año. Por cierto, el trofeo Ciudad de Barcelona todavía no se ha publicado oficialmente, no confío en que se celebre este año aunque se arreglen los problemas, desafortunadamente.
    Y en cuanto a mis amig@s de Mataró y Mont-Roig, son sencillamente unos héroes. Su trabajo de promoción de la base es brutal.

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  2. Felicidades por el artículo. Sobre el comentario de Antonio García Vázquez a propósito del comentario sobre el Velódromo de Horta, "lo que se tiene es más gracias a los clubes que a la federación", estoy en total desacuerdo. Sé de buena tinta que la FCC se ha peleado con las instituciones (ayuntamiento) para el correcto mantenimiento de las instalaciones, tanto para el último cambio de la madera (que, por cierto, fue en 2015), como otros temas como la instalación de agua, placas solares, adecuación para minusválidos, etc, etc. Conseguir que suelten el dinero para hacer todas estas cosas no es tarea fácil. Para acabar, mi opinión es que la actividad del Velódromo no debería medirse solo en competiciones organizadas sino también en la actividad que hay todas las semanas, que es considerable y se puede comprobar acercándose cualquier tarde.

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    1. Respeto todas las opiniones, sobretodo cuando se defienden con argumentos y con respeto, como es el caso.
      El razonamiento de la mayor ó menor actividad deportiva que se da habitualmente en el velódromo Miquel Poblet estaría muy bien en el contexto de una pequeña ciudad, llámese de provincias ó como se quiera. Pero estamos hablando de un velódromo OLÍMPICO, y la coherencia de organizar unos JJOO conlleva que exista un programa de trabajo a largo plazo y a todos los niveles que permita obtener resultados deportivos, a poder ser de nivel olímpico.
      Eso mismo es lo que de hoy carece el ciclismo en pista, no sólo en Barcelona sino en España entera. Culpables hay muchos, y el compromiso político es inexistente, aunque sólo fuera por sacar de la carretera a muchos chicos y chicas menores de edad.
      Lamentablemente hay más países con situaciones similares, que sólo contados corredores tienen la suerte de superar. Tanto es así, que hasta USA Cycling ha confiado la base de su programa olímpico a los clubes. Aquí, con pocos recursos y menos imaginación, el futuro no se vislumbra ni mal ni peor, sencillamente no se vislumbra.

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  3. Luis, en Vilaseca también tenemos un velódromo, antes se usaba mucho e incluso acabó en él una crono por equipos de la Volta a Catalunya en la época de Cipollini.

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    1. Gracias Aitor. ¿Como te va la vida, que hace años que no te veo?

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