Australia, la triunfadora de la gran batalla de la persecución en Berlín

Australia fue la gran triunfadora de la persecución más atractiva de los últimos años como la habíamos anunciado. Y es que la cuarteta ‘aussie’ con Leigh Howard, Sam Welsford, Alexander Porter y Kellend O’Brien –con Cameron Scott interviniendo en la primera ronda- no solo ganó sino que hizo un tiempazo de 3:51.210, la mejor marca jamás realizada en el hemisferio Norte. Dinamarca, con los habituales Lasse Norman Hansen, Rasmus Pedersen, Casper Von Folsach y Julios Johanssen  quiso plantarles cara, pero terminó muy rota, aunque con un notable registro de 3:54.703.

En cuanto a las otras dos selecciones que parecían ser protagonistas tuvieron un comportamiento opuesto. Gran Bretaña iba de más a menos, y se quedaba fuera de la final de consolación tras marcar el cuarto tiempo en la clasificatoria. Los 3:55.124 fueron insuficientes para entrar en las finales, suponiendo la quinta plaza. Sin duda los británicos acusaron la baja de última hora de Ethan Hayter, que anunció que no competía a cauisa de un atropello padecido algunas semanas atrás y del que no está completamente recuperado.

Por el contrario Huub Wattbike era sexto en el inicio y se rehacía en los enfrentamientos de primera ronda con un tiempo de 3:54.411, tercer tiempo, que le suponía verse las caras en la final B ante una Canadá que también fue a más, e incluso batió su record nacional. Sin duda la entrada del plusmarquista mundial Ashton Lambie se dejó notar, aunque no en la final en la que los norteamericanos se impusieron tras remontar en las dos últimas vueltas (3:56.339 a 3:57.094)

También destacar la actuación de la cuarteta alemana en la clasificatoria, con el tercer tiempo, aunque pasó de 3:55.467 a 3:58.200, con lo que terminaría séptima… y eso porque Rusia explotó de mala manera. Tampoco fue un buen día para Italia, que no pasó el corte.

En cuando a las féminas, Australia (Ashlee Ankudinoff, Amy Cure, Anette Edmondson y Geogia Baker) y Gran Bretaña (Katie Archibald, Emily Kay, Laura Kenny y Emily Nelson) confirmaban su condición de favoritas, dominando holgadamente en la clasificatoria e imponiéndose de forma contundente en la primera ronda sus respectivas rivales, para verse las caras en una final en la que dominaron las ‘aussie’, aunque cedieron en las dos últimas vueltas: 4.16.153 a 4:16.413.

Estados Unidos, que parecía la tercera selección en discordia, echó mucho de menos a la plusmarquista mundial Chloe Dygert –aunque estuvieran la sotras tres campeonas del mundo Jennifer Valente, Kelly Catlin y Kimberly Geist, junto a Christina Birch-, marcando el tercer mejor tiempo en la clasificatoria pero lejos de las dos mejores (4:25.760) para verse superadas en la primera ronda por Canadá e Italia, que serían quienes disputaran finalmente la consolación. Alli Italia rendía a muy por debajo de su rival con lo que las norteamericanas llegaban a doblarlas y a llevarse el bronce en féminas igual que lo habían hecho en hombres.

España, duodécima en ambas velocidades

La participación nacional se circunscribió en esta primera jornada a las velocidades por equipos, donde tanto hombres como mujeres terminaron en duodécima posición. Es decir, en la línea de Saint Quentin y Milton, en esas plazas que garantizan la presencia mundialista pero que evidencia la dificultad –cada vez mayor- de estar en Tokio. Los tiempos tanto para Tania Calvo y Helena Casas (34.022) como para Alejandro Martínez, Juan Peralta y Pepe Moreno (44.777) fueron mejores que en Milton… pero aún insuficientes.

La prueba femenina fue un absoluto dominio de Daria Shmeleva y Anastasiia Voinova, con los colores de Rusuelo, que se impusieron en la final a una Alemania que tiene relevo para Kristina Vogel, aunque no para su clase y carisma, con Emma Hinze y Pauline Grabosch junto a la veterana Miriam Welte: 32.633 a 32.922. El bronce, para China que comienza a carburar, esta vez a costa de Países Bajos, que continúa sin rematar.

El hombres, eso sí, la selección ‘oranje’ no dio opción a la sorpresa con Nils Van Thoenderdaal, Harrie Lavreysen y San Ligtleee, que cedió su puesto a Jeffrey Hoogland en las dos rondas finales. Gran Bretaña fue su adversario en la final, pero los tiempos evidencian la diferencia entre ambos (42.467 a 42.981). Y eso que Philip Hindes entró en la final junto a Ryan Owens y Jason Kenny, en sustitución de Jack Carlin. El bronce, para Alemania que dio cuenta de un desacertado Beat Cycling en dicha consolación.

Esperando la madison

Con ese cambio en el orden habitual de las pruebas, mañana sábado  (12:00 a 16:37 y 18:00 a 21:30, y con Eurosport2 en diferido) viviremos la madison masculina y el omnium femenino. Sebastián Mora y Albert Torres intentarán lograr un puesto entre los cinco mejores que les pueda servir para saltarse –al menos como dupla- la próxima manga en Londres. No obstante, habrá un altísimo nivel con parejas como De Ketele-De Vylder, Stewart-Wood, Reinhardt-Kluge, Hansen-Von Folsach, Lamon-Scartezini, Pszczolarski-Staniszewski o O’Brien-Scott, eso sí, sin dupla francesa en esta ocasión.

Por su parte, Ana Usabiaga interviene en un omnium en el que no estarán las campeonas de las dos primeras mangas, aunque sí Jennifer Valente, Letizia Paternóster, Lotte Kopecky, Amy Pieters, Julie Leth, Lizabeth Salazar –revelación en Milton-, Anette Edmondson –que vuelve a esta prueba en la que fue campeona del mundo en 2015- y sobre todo Katie Archibald.

En cuanto a las pruebas ‘cortas’, turno en el keirin para Juan Peralta que se las verá en su serie con el aleman Stefan Botticher, entre otros, en un torneo que tiene como principales favoritos a Jason Kenny, Harrie Lavreysen, Hugo Barrete, Mathijs Buchli, Azizulhasni Awang o Matthew Glaetzer. Igualmente Pepe Moreno competirá en un kilómetro en el que veremos a Theo Bos, Quentin Lafargue, Sam Ligtlee, Joachim Eilers, Eric Engler y a dos persecucionistas como Rasmus Pedersen o Leigh Howard.

Y en la velocidad femenina, Tania Calvo y Helena Casas volverán a ser la representación española en un torneo que no presenta a la campeona en las dos primeras mangas, Wai Sze Lee, pero si a velocistas como Stephanie Morton, Daria Shmeleva, Anastasia Voinova, Emma Hinze, Shanne Braspenninckx o Simona Krupeckaite.


Fotos: @TrackBerlin

Michael Teuber mejoró su record C1 en más de 3 kilómetros: 42,583

Michael Teuber, de 50 años, ha batido esta tarde el récord de la hora C1 –la máxima discapacidad en bicicleta- en Berlín con una marca de 42,583 metros, durante el transcurso de la tercera manga de la Copa del Mundo de pista.
El paraciclista alemán batía su propio registro que poseía desde el 8 de mayo de 2005, cuando realizó 39,326 kilómetros. “Es mucho más de lo que esperaba. Tenía confianza porque mi forma es mejor que cuando tenía 30 años. Tuve que controlar mi euforia, porque fui más rápido de lo programado, pero en algunos momentos llegué al límite”. Su marca incluso es mejor que el actual record del mundo C3, del británico Darren Kenny con 41,817.

Michael Teuber, a por el record de la hora de paraciclismo C1 en Berlín

El paraciclista alemán Michael Teuber será una de las estrellas este fin de semana en la Copa del Mundo de pista de Berlín, ya que en el transcurso de la primera sesión, mañana viernes en la pausa de mediodía (14:33), afrontará el record de la hora de la clase C1 –la máxima discapacidad en bicicleta-, que el mismo posee desde el 8 de mayo de 2005, cuando realizó 39,326 kilómetros.

“Estoy orgulloso de ser el primer ciclista que hace un intento de record de la hora durante una Copa del Mundo. Espero motivar a otros corredores a que también lo intenten", manifestaba el corredor alemán, de 50 años, que espera estar por encima de los 41 kilómetros.  Diez veces campeón del mundo contrarreloj y uno de los grandes rivales de Juanjo Méndez considera que “mi forma es mejor que cuando tenía 30 años”.

En 1987 sufrió un accidente con fractura de las vértebras lumbares que le dejó semi-parapléjico y ahora mismo sólo puede caminar con ayuda de unos aparatos especiales en ambas piernas. Pese a ello, dice que “soy una persona que nunca descansa y que me encantan los retos”, como subir al Kilimanjaro (5.900 metros) o al Chimborazo (6.300) siendo la primera persona con una importante discapacidad en hacerlo.

31 años después de su accidente y 13 de su primera tentativa, el record de la hora es su objetivo… sin olvidarse de las plusmarcas de C2, del irlandés Colin Lynch con 43,133 kilómetros en 2016 y C3 del británico Darren Kenny con 41,817 en 2005 que Teuber también tiene en mente.

Torres y Mora quieren sentenciar en Berlín y evitar acudir a Londres

La Copa del Mundo llega a su ecuador este fin de semana con la cita de Berlín, en el mismo escenario donde, en febrero de 2020, se cerrará la clasificación olímpica de pista para Tokio. Y es precisamente ese el objetivo que se marcan, desde distintas perspectivas, los ocho españoles que forman la selección nacional a las órdenes de Raúl Mena.

Algunos como Sebastián Mora y Albert Torres en la madison, o el propio balear en el ómnium, con el objetivo de conseguir un buen puesto que les permita terminar este periplo y saltarse la prueba de Londres dentro de quince días, al contabilizarse sólo los tres mejores resultados. En la americana, los españoles fueron quinto y sexto en las dos pruebas precedentes, mientras que en el ómnium, primero y séptimo lugar.

El segundo grupo, integrado por la velocidad por equipos tanto masculina –Alejandro Martínez, Juan Peralta y Pepe Moreno- como femenina –Tania Calvo y Helena Casas- lo tiene más complicado y tendrá que dar un paso hacia adelante en esta cita, en Londres e incluso plantearse ir a las pruebas del Pacífico en enero si quiere seguir aspirando a estar en Tokio. En cuanto a Ana Usabiaga, debe seguir con su labor de zapa, de ir cogiendo punto a punto, tras ser 15ª en Francia y 18ª en Canadá.

El escenario será el velódromo del Max-Schmelling-Halle, construido en 1997 y que se estrenó con unos Mundiales dos años más tarde, y que en 2017 acogió los Europeos de grato recuerdo para Mora y Torres. En esta ocasión, no habrá clasificatorias en la tarde del jueves, sino directamente en la mañana del viernes, en la primera jornada (11:00 a 16:39 y 18:30 a 21:16) en la que se dilucidarán las cuatro competiciones por equipos.

Las dos jornadas del fin de semana intercambian las pruebas habituales. El sábado (12:00 a 16:37 y 18:00 a 21:30) se disputará la madison masculina, el ómnium femenino, la velocidad femenina y el keirin masculino, mientras que el domingo (10:00 a 14:39 y 15:30 a 18:13) viviremos las mismas pruebas, pero cambiando el sexo.

En cuanto a las pruebas ‘invitadas’, en esta ocasión tendremos el kilómetro el sábado, con Pepe Moreno, y los 500 metros el domingo, con Tania Calvo, por lo que Helena Casas será quien corra el keirin.

Una persecución de muchos quilates

El máximo interés de esta tercera manga estará en la persecución por equipos, con el torneo más atractivo de los últimos años, con la presencia de Gran Bretaña y Australia con sus mejores hombres: los europeos con la cuarteta que ganó el Mundial, los ‘aussi’, con los recordmen del mundo. Junto a ellos el equipo revelación Huub Wattbike, los ganadores de las dos primeras mangas –Dinamarca- y selecciones siempre potentes como Italia, o especialmente motivadas, como Alemania.

En féminas las dos cuartetas anglosajonas también serán las referencias, con permiso de las estadounidenses, que no traen a Chloe Dygert, pero si el resto de sus persecucionistas, mientras que en velocidad, ausentes los equipos australianos, será una buena ocasión de ver el potencial alemán post-Vogel ante las reinas Daria Shmeleva-Anastasiia Voinova, y ver si las neerlandesas terminan de centrarse y las chinas vuelven con el empuje que solían tener.

En hombres, podría repetirse la final monocolor ‘oranje’ entre la selección nacional y el Team Beat, aunque es de esperar que también haya protagonismo de franceses, británicos y alemanes, sin olvidarnos de que aunque Australia no compite como equipo tiene a Matthew Glaetzer, ganador de la velocidad en las dos mangas para desesperación de los neerlandeses, y a Stephanie Morton para brillar en las pruebas individuales.

En el ómnium masculino, Torres tendrá que vérselas con rivales de la talla de Julius Johansen, Ethan Hayter, Christos Volikakis, Szymon Sajnok, Sam Welsford o Elia Viviani, aunque Francia no estará presente ya que no ha traído a ninguno de sus fondistas. Y en la madison, la dupla española tendrá como principales rivales a los campeones del mundo, los germanos Reinhardt-Kluge, los daneses Hansen-Larsen, los belgas De Ketele-De Vylder –un nuevo compañero-, los británicos Hayter-Wood, los italianos Lamon-Scartezini, los polacos Pszczolarski-Staniszewski o los australianos O’Brien-Scott, una jovencísima pareja que se estrena.

Katie Archibald, Georgia Baker, Lotte Kopecky, Lidia Boylan, Letizia Paternoster, Amy Peters, Evgenia Augustinas o Jenifer Valente se destacan en el omnium femenino, mientras que en la madison atención a las parejas Kopecki-D’Hoore, Paternoster-Confalonieri, Leth-Schmidt, y Kenny-Nelson.

Programa de competiciones

Palavecino y su récord de la hora, vigente casi medio siglo después

Hace poco más de 47 años se establecía el record español posiblemente vigente desde hace más tiempo –y no sólo de ciclismo-, el de la hora, establecido por Roberto Palavecino el domingo 30 de octubre de 1971 en el velódromo abulense de El Tiemblo, un recinto que se había inaugurado un año antes y que en sus primeros meses de existencia se había estrenado como meta del Campeonato de España de carretera con triunfo de José Antonio González Linares. El velódromo todavía sigue existiendo, en buen estado de conservación, a pesar de sus limitaciones técnicas, y reivindicaba recientemente una mayor actividad.

El ciclista madrileño, uno de los más destacados pistards de su época –campeón de España de persecución en 1967, 1969 y 1970 y varias veces recordman de dicha distancia, dejándolo en 4:53.6-, rodaba a una media de 43,864 kilómetros –y 85 centímetros, según recoge el diario ABC de aquella fecha- y superaba dos marcas. Por un lado, la amateur -categoría en la que militaba entonces- en poder del mallorquín Sebastián Sastre, de 42,442, lograda el 21 de junio de 1959 en el velódromo de Artá; por otro, la profesional del también mallorquín Bernardo Capó, de 42,663 kilómetros desde el 22 de noviembre de 1947 en el mítico recinto de ‘El Tirador’ de la capital, Palma.

Es cierto que, en el transcurso de su tentativa del record de la hora en septiembre de 1994 en Burdeos, Miguel Indurain pulverizaba el registro del madrileño, con una distancia de 53,040. Pero también lo es que dicha plusmarca dejó de ser récord nacional con motivo del cambio de normativa para ser ‘trasladada’ a la categoría de mejor marca de la hora.

“Pues no sabía que seguía siendo el record” reconoce Palavecino cuando hablamos con él. “Me acuerdo de lo de Indurain, pero no sabía lo que me cuentas. Creía que alguno más lo había hecho después”. A sus 69 años nos dice que acaba de comprarse una bicicleta con la que suele salir por el carril de la carretera de Colmenar, que sigue bastante el ciclismo de carretera, pero no el de pista “y eso que hemos tenido corredores muy buenos como Llaneras, aunque ahora no hay muchos”.

Y es que entonces, como ahora, “los pistards estábamos malditos. Nos despreciaban continuamente, aunque yo también hacía carretera y llegué a ganar el Campeonato de España de amateurs, en 1973, que me sirvió para pasar a profesional. Empecé a montar en la escuela que había en el velódromo del Palacio de Deportes, con quince años. Y entonces corría pista, carretera y todo lo que se terciara. Hace poco Javier Mínguez me dijo que si no me hubiera metido en pista habría sido mejor corredor, aunque me quedó con las palabras de Luis Ocaña, que en la Vuelta a Levante del año 1974 –el único que estuvo como profesional- me dijo que no había visto nunca a un neoprofesional desenvolverse en un pelotón como yo. La pista te da mucha habilidad”.

Sobre los detalles de su record, lo recuerda todo perfectamente. “Ese año había estado en Turquía, en los Juegos del Mediterráneo, en septiembre. Y venía en un gran estado de forma. Le comenté la idea a Juan Carlos Pérez, entonces técnico de la Federación, y me apoyó en todo lo que pudo, dejándome también material, en concreto unas ruedas, porque entonces no había mucho donde elegir. Buscamos algún velódromo y El Tiemblo nos pillaba bien, aunque no era la mejor pista para el record, ya que era muy rugosa. Recuerdo que estuvo allí Rafael Torres, que era árbitro, aparte de secretario de la Federación”.

La idea que teníamos era llegar a 44 kilómetros –continúa-, que era una cifra redonda. Juan Carlos Pérez me iba marcando en una tablilla el ritmo que llevaba y yo sabía el promedio que tenía que hacer para llegar a esa distancia, si estaba en tiempo o no. Me faltaron menos de 200 metros, pero conseguí batir los dos récords”. Aun así, reconoce que “me equivoqué con el desarrollo, ya que monté un 52 x 15 y tendría que haber sido 51 x 15. Se me hizo durísimo, porque cuando terminé no me podía ni ponerme derecho siquiera. Estaba totalmente encorvado. Pocas veces he tenido un dolor así en la zona lumbar”.

El record tampoco tuvo mucha trascendencia, ni ninguna repercusión en su carrera. “Salió en la prensa, sobre todo en la de la zona, pero poco más. Creo que mucha gente ni se enteró”. No fue como el de Eddy Merckx en México, apenas un año más tarde. “Merckx era Merckx”, ríe.

Medio siglo después, y aun sabiéndose ya como recordman tras nuestra conversación, a Palavecino no le importaría que se batiese su plusmarca. Todo lo contrario, porque “es muy fácil de batir, sin necesidad de ser una figura. Con el material que hay ahora, con la preparación, y sobre todo con los velódromos, está al alcance de muchos ciclistas”.


El Trofeo Internacional de Anadia una cita de alto nivel en diciembre

El Velódromo Nacional, en Sangalhos (Portugal), se convertirá en una auténtica Torre de Babel, entre el 7 y el 9 de diciembre, con ocasión del Trofeo Internacional Municipio de Anadia, que va a reunir a corredores de 25 países.

La prueba de clase 1 del ranking de la Unión Ciclista Internacional, programada entre las dos mangas europeas de la Copa del Mundo, es interesante para las principales selecciones y corredores de cara a sumar puntos y a mantener el nivel de competición.

Se esperan más de 130 ciclistas, procedentes de 25 naciones: Argelia, Azerbaiyán, Barbados, Canadá, Dinamarca, España, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Holanda, Hungría, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, México, Nueva Zelanda, Polonia, Portugal, Rumania, Rusia, Suecia, Suiza y Uzbekistán.

La competición, con entrada libre para el público, será la oportunidad de ver en directo algunos de los mejores pistards la escena internacional, incluidos los mejores especialistas portugueses como los gemelos Ivo y Rui Oliveira, João Matias y Miguel do Rego. Por el contrario, aún no se conoce qué pistards españoles tomarán parte.

El programa del Trofeo Internacional Municipio de Anadia incluye pruebas de las disciplinas olímpicas de madison, omnium, velocidad y keirin, además de persecución individual, carrera por puntos y scratch.

El viernes 7 de diciembre, las pruebas se disputan entre las 14.00 y las 19.30. Al día siguiente, la competición se desarrolla de las 9.30 a las 13.00 y de las 16.00 a las 19.30. El domingo, las pruebas están programadas entre las 9.30 y las 15.00.

En paralelo con el Trofeo Internacional Municipio de Anadia, se realizará el sábado, 8 de diciembre, el Campeonato Nacional Universitario de Pista en las disciplinas de persecución individual y de scratch, carreras que están programadas para las 12.30 y para las 16.00.

Todo el arsenal británico estará en Londres, salvo los persecucionistas

British Cycling ha anunciado hoy la selección que competirá en la cuarta manga de la Copa del Mundo de pista, que se celebrará en el Lee Valley VeloPark, en Londres, del 14 al 16.

Hayter y Walls en el Europeo sub23
La gran novedad será el descanso de la mayor parte de los integrantes de la cuarteta que han intervenido en las mangas anteriores y lo harán este fin de semana en Berlín.

La única excepción será Ethan Hayter, campeón de Europa de ómnium, e integrante también del equipo que logró el oro mundialista en Apeldoorn.

Junto a él estarán Matt Walls, campeón de Europa de eliminación, Ethan Vernon, subcampeón del mundo junior y durante algunos minutos recordman mundial de los 3.000 metros, Will Tidball y Fred Wright.

En cuanto a las féminas, la selección de fondo contará con tres campeonas olímpicas como Laura Kenny, Kate Archibald y Ellinor Barker, junto a Meg Barker –la hermana pequeña de Ellinor-, Ellie Dickinson y Neah Evans. Además, las británicas tendrán un segundo equipo, con las corredoras de su Academia Anna Docherty, Jenny Holl, Rebecca Raybould, Jess Roberts y Josie Knight.

Jason Kenny, Phil Hindes, Ryan Owens y Joe Truman intervendrán en las pruebas de velocidad, donde también lo hará su compañero Jack Carlin, aunque con el maillot del Team Inspired. Katy Marchant y Lauren Bate volverán a formar la dupla femenina.


Stephen Park, director de rendimiento del equipo británico destacó que “la Copa del mundo en casa es algo que nuestros ciclistas esperan con ansia año tras año, y tenerlo en el icónico Lee Valley VeloPark, donde se han creado tantos recuerdos históricos, hace que sea una experiencia muy especial para nuestros corredores”, a la vez que señaló que "estoy deseando ver cómo nuestros jóvenes se enfrentan para competir contra algunos de los mejores ciclistas del mundo y sé que disfrutarán de la oportunidad"

¿Cómo continuará la velocidad femenina alemana sin Kristina Vogel?

Aunque sin duda la velocidad alemana echará en falta la figura de Kristina Vogel, las circunstancias “no son nada negras”, según comenta el entrenador  alemán Detlef Uibel, ya que junto a la experimentada Miriam Welte (Kauserlautern / 31), también campeona olímpica y seis veces campeona del mundo, cuenta con Pauline Grabosch (Erfurt / 20 años), Emma Hinze (Cottbus / 20) y Lea Sophie Friedrich (Schwerin / 18), tres corredores talentosos que están en la élite internacional

“Tenemos unas circunstancias que no han existido en los últimos diez años” dijo Uibel. “aunque no podemos remplazar a Kristina ni como deportista ni por su personalidad. Ella es y será una excepción”. No en vano estamos hablando de la ganadora del oro olímpico en 2012 y 2016 y que cuenta con once títulos como campeona del mundo. 

Grabosch, Hinze y Friedrich pueden al menos reducir la brecha en el futuro. Este año, Grabosch ya entró en el equipo de velocidad que se proclamó campeón del mundo y terminó además tercera en la velocidad individual. Hinze, junto a Welte, mostró su potencia en el Europeo de Glasgow con una tercera plaza, mientras que Friedrich brilló en agosto en el Campeonato Mundial Juvenil en Aigle (Suiza) llevándose los cuatro títulos en la velocidad.

"Todas ellas tienen muy buena base", dice Uibel. Miriam Welte también juega un papel importante en la integración del trío y su ascensión hacia la élite mundial. "Ahora tiene una mayor responsabilidad que antes. No puede depender de su propia actuación, ya que no puede ganar la velocidad por equipos ella sola”.

Welte no ha decidido aún si continuará hasta los Juegos 2020 en Tokio. “Dejé la puerta abierta después de Río. Pero el sufrimiento es cada vez mayor. Todo es un poco más difícil de lo que era hace diez años. Pero si va lo suficientemente bien me encantaría estar allí en Tokio”.

Sobre su nuevo rol en el equipo, “en el pasado fui guiada por Kristina, ahora las chicas probablemente cuidarán de mí, pero soy consciente de la mayor responsabilidad", dijo Welte. Al mismo tiempo se sienta orgullosa: "Emma Hinze comenzó en el ciclismo cuando Kristina y yo nos convertimos en campeonas olímpicas de 2012. Ahora estoy con ella, es una locura", dijo Welte, quien, después de los Campeonatos del Mundo a finales de febrero de 2019 en Pruzskow, podría decidir si continuará hasta 2020. Si puede resistir la embestida de la juventud, casi nada se interpondrá en sus terceros Juegos Olímpicos.


En el recuerdo de Isaac Gálvez... pero también en el de Dimitri de Fauw

Tal día como hoy, hace doce años, fallecía en el velódromo t’Kuipke de Gante, en el transcurso de los Seis Días, Isaac Gálvez, uno de los mejores pistards españoles de todos los tiempos, doble campeón del mundo de madison y dos veces subcampeón, siempre en compañía de Joan Llaneras.

El accidente que le costó la vida al barcelonés fue un caso de verdadera mala suerte ya que se enganchó con otro corredor –sin ninguna culpa por parte de éste- saliendo despedido hacia el exterior, y no hacía abajo con es habitual, golpeándose contra la balaustrada y rompiéndose varias costillas que le afectaron al corazón y al pulmón. Fue reanimado en la pista, pero fallecía cuando era conducido al hospital. Tenía apenas 31 años. Eso sí, un periodista español, el mismo que dijo que el ciclismo era un deporte descansado porque se podía comer mientras se iba en bicicleta, tuvo la osadía de decir que el accidente se debió a que los velódromos no trabajaban los aspectos de seguridad como los circuitos de motociclismo y Fórmula 1 que tenían una escapatoria. Sin más comentarios.

Aunque sus inicios en pista fueron en pruebas de velocidad, Gálvez pronto se pasó al fondo donde su rapidez podía ser un excelente contrapunto en especialidades como la madison. Y así fue en el Mundial de 1999, en Berlín –escenario esta semana de la tercera manga de la Copa del Mundo-, donde formaba por primera vez pareja con Llaneras. Su victoria se gestó con un potentísimo ataque a falta de 30 vueltas, consiguiendo ganarla en menos de seis. En aquel tiempo era el factor decisivo la vuelta ganada… y ninguna otra pareja estaba en esa situación por lo que la dupla española se hacía con el título. Y se comenzaba a gestar una gran amistad.

La solidez de la pareja catalano-balear se ratificaba en Manchester 2000, con la medalla de plata tras los que fueron más fuertes, los alemanes Stefan Steinweg y Erik Weispfennig, y el mismo metal en Amberes 2001, donde una vuelta ganada de más daba la victoria a los franceses Jérôme Neuville y Robert Sassone, pero los españoles superaban a los argentinos por un solo punto. La racha se rompía en Ballerup 2002, donde el marcaje, a veces excesivo e injustificado sobre nuestros ciclistas, propició que ninguno de sus ataques fuera concluyente y terminaran en quinta posición.

Por aquella época Gálvez ya era un ciclista cotizado y Kelme le dio la oportunidad de pasar a profesionales en carretera, y teniendo que dejar la pista al no poder compatibilizarlo y no querer desde la dirección técnica federativa que fuese un ‘paracaidista’ –ciclistas que llegan a los Mundiales o a los Juegos sin haber hecho la temporada de pista-. Tan sólo regresaría a los velódromos en 2006, tras un cambio al frente de la selección, para lograr su segundo ‘arco iris’ en una madison casi perfecta en el velódromo de Burdeos.

Ya era un corredor consolidado en la carretera, con los colores del Illes Balears, donde llegaría a sumar hasta diez triunfos antes de su fallecimiento, cinco de los cuales fueron en Mallorca, la isla a la que nunca llegó para disputar ese Mundial soñado de 2007. Joan estuvo muy afectado, aunque nunca he querido hablar de la pérdida de su gran amigo, algo que se entiende perfectamente: su mejor forma de homenaje fue la exhibición dada en el Palma Arena en la puntuación ante sus amigos y la propia familia de Isaac.

Como decíamos, un accidente fortuito le costó la vida a Gálvez… y al belga Dimitri de Fauw, el otro ciclista implicado en el accidente, que no tuvo la culpa de nada y es algo que le dijeron una y otra vez todos los pistards, pero que se vio tan afectado por la pérdida de Gálvez, con continúas depresiones, hasta que se suicidó en 2009, también en este mes de noviembre.

Sirvan estas estas líneas como recuerdo y homenaje a la figura de Isaac Gálvez y a la de Dimitri de Fauw.

Australia confirma un potente equipo de fondo para la Copa de Berlín

Los poseedores del record del mundo de los 4.000 metros, Sam Welsford, Alex Porter, Leigh Howard y Kelland O'Brien, encabezaran la selección australiana que compite en la tercera manga de la Copa del Mundo, que se disputa en Berlín del viernes 30 de noviembre al domingo 2 de diciembre.

Será el
Foto: Australia Cycling / Pété Photographie (@payette)
debut de la cuarteta australiana masculina en la presente Copa del Mundo
, así como la primera vez que compiten juntos desde que establecieron la plusmarca mundial el pasado mes de abril.

O’Brien, que logró el bronce en la madison de la primera manga junto con Howard, competirá en esta ocasión junto a Cameron Scott, posible quinto hombre en la persecución, mientras que Welsford afrontará el ómnium.

Pasando a las féminas, Ash Ankudinoff y Georgia Baker –que lograron el oro en París junto a Macey Stewart y Kristina Clonan- compondrán el equipo de persecución junto a las veteranas Amy Cure y Annette EdmondsonAnkudinoff y Cure formarán la pareja de la madison y Baker competirá también en el  omnium

Donde la representación será más reducida en esta ocasión será entre los velocistas ya que sólo acudirán Matthew Glaetzer, ganador de la velocidad en las dos primeras mangas, y Stephanie Morton, que ha sumado cinco medallas en los seis eventos en los que ha participado, mejorando por dos veces su mejor marca personal en 200.

En la primera manga Australia fue la selección más laureada, con ocho medallas, de las que tres fueron oros, mientras que en la segunda sumaron cuatro preseas, dos de ellas del máximo valor.

Mis mejores momentos en pista (I): Cuando Eadie dejó de ser Brutus

Sin ninguna duda, uno de los momentos más emocionantes que he vivido en un velódromo ha sido el torneo de velocidad en el Mundial de Ballerup (Dinamarca), en 2002, una historia sobre la que ya he escrito anteriormente, pero que no me importa repetir. Y todo ello por obra y gracia de un barbudo australiano llamado Sean Eadie, conocido en aquellos días como ‘Brutus’ por su aspecto, que en los últimos enfrentamientos del torneo de velocidad nos levantó a todos de los asientos. Nunca ha estado tan bien puesta esta disciplina en el programa de los Mundiales como cierre de los Campeonatos.


Con ser interesante la final monocolor australiana -en el vídeo-, no fue lo mejor de la tarde. En la lucha por el oro, con la moral por las nubes, derrotaba a su compatriota Jobie Dajka, que parecía el gran favorito después de haber ganado días antes el keirin, precisamente por delante del español José Antonio Villanueva. Y lo hizo en un agónico desempate por escasos metros en el cerradísimo sprint.

Ese momento mágico fue una semifinal impresionante ante el galo Florian Rousseau, uno de los mejores velocistas del momento –y de todos los tiempos-, que todavía debe estar preguntándose cómo alguien pudo hacer lo que el australiano demostró en ese domingo inolvidable en el que dominó de todas las formas posibles, como había vivido el también en carne propia, en cuartos, francés Laurent Gane. Unas imágenes que estuve buscando durante mucho tiempo, y que años me pasó después el pistard Adriá Sabaté, desgraciadamente en una deteriorada cinta de vídeo, que de momento refrescan mi recuerdo, aunque no descarto aún encontrar una versión en mejor estado.

Eadie, además, fue protagonista de muchas páginas de periódicos –que era lo que importaba ya que entonces no existían las redes sociales para simplificar los hechos- ya que su historia no tenía desperdicio. Maestro de escuela infantil, alternaba su profesión con la vocación de pistard de escaso éxito bajo un sistema de preparación inadecuada y con la de bebedor impenitente de cerveza. 

El técnico Martin Barras creyó en él, le llevó a Adelaida, pero le exigió sacrificio en el trabajo y moderación con la ‘priva’, a lo que el ciclista respondió con la abstinencia total durante los cuatro meses y medio anteriores al evento, tiempo en el que tampoco se afeitó la barba –prometiendo que no lo haría hasta que no lograra su objetivo de lograr el oro-, lo que le dio ese aspecto terrible y el sobrenombre de ‘Brutus’.

Arnaud Tournant –el único de los tres velocistas franceses que no se había comido el ogro de Sidney, sino que había caído en semifinales ante el malogrado Dajka- se tomó la revancha al bajar del podio, ya que fue quien le rasuró, pero no le importó: antes de subir por el ‘arco iris’ ya se estaba trasegando en la ‘pelousse’ su merecidísima primera cerveza en meses. 

Unas horas después, en el hotel que compartíamos, un Eadie lampiño irreconocible se gastó una fortuna –más que por la cantidad de unidades, por el precio de las mismas- en invitarnos a todos los presentes y en meter en su impresionante corpachón todas las 'birras' que se había ahorrado en las semanas anteriores.

Algún tiempo después, de forma muy efímera, volvió como técnico de la selección australiana, ya con el aspecto afeitado que lucía desde aquella tarde de domingo. No estuve yo en aquel otro Mundial, pero gracias a Iván Millán conseguí una foto firmada y dedicada de ese portento que me regaló uno de los momentos más intensos vividos junto a una pista.

La interesante progresión de las cuartetas alemanas se verá en Berlín

La próxima manga de la Copa del Mundo de Berlín será una excelente ocasión para ratificar la progresión de las cuartetas de persecución anfitrionas.

En el caso de los hombres, Alemania fue una de las grandes dominadoras del cambio de siglo, como demuestran su título olímpico en Sidney 2000 y sus oros en los Mundiales de Berlin 1999 o Manchester 2000, en un equipo con grandes individualidades como Robert Bartko o Jens Lehmann, que no solían coincidir en la cuarteta. No recuerdo muy bien por qué se produjo el enfrentamiento entre ambos, pero la disputa tomó unas dimensiones tales en el Mundial de casa, en Stuttgart 2003, que la propia Federación Alemana renunció a presentar a la cuarteta.

Alemania desapareció de la primera fila de la persecución mundial, aunque poco a poco fueron remontando y se clasificaron para Rio donde terminaron en un notable quinto puesto, por detrás de las cuatro grandes potencias: Gran Bretaña, Australia, Dinamarca y Nueva Zelanda. Su equipo estaba formado por Theo Reinhardt, Nils Schomber, Kersten Thiele y Domenic Weinstein.

Con este armazón, en el que se destaca Weinstein –campeón de Europa de persecución individual este año y segundo en el Mundial de 2016-, Alemania está dispuesta a consolidarse entre las mejores selecciones del mundo y, desde luego, a ratificarlo en Berlín. Ya fueron cuartos en el Mundial de Apeldoorn y en el Europeo de Glasgow y esta temporada no sólo han marcado su mejor registro (3:55.503 en la cita de Paris), con un quinto y sexto lugar. En Berlín contarán con tres de los olímpicos –Reinhardt, Schomber y Weinstein- a los que se les han unido Leon Rohde y el campeón de Europa sub23 Felix Gross en las últimas competiciones.

Por si fuera poco, hay una interesante cantera por detrás, ya que los juniors Max Gehrmann, Calvin Dik, Jannis Peter y Tobias Buck-Gramcko mejoraron el récord nacional en el pasado Europeo, donde fueron medalla de bronce, exactamente igual que la cuarteta juvenil femenina.

Pasando a las féminas, el regreso de Lisa Brennauer a la pista le ha dado un nuevo impulso a la cuarteta germana, que solamente conoce un podio mundialista, en 2008 cuando la prueba aún se disputaba con tres corredoras. Junto a Gudrun Stock, Mieke Kroger y Charlotte Becker las alemanas lograban el bronce en el Europeo, tras haber sido quintas en marzo en el Mundial.

Berlín, sin embargo, no llega en el mejor momento para las féminas germanas, ya que Brennauer, Becker y Lisa Klein –otro sólido valor germano- están en periodo de descanso tras su campaña de carretera, mientras que Anna Knauer, otra promesa alemana, tiene problemas físicos y aunque está inscrita, parece que no competirá. Stock, pues, será la única superviviente de la cuarteta titular, en la que entran Franziska Brausse, Michaela Ebert, Lea-Lin Teutenberg y Laura Süssemilch, todas ellas integrantes de la cuarteta sub23 que lograba el bronce en el Europeo de Aigle.


Laura Kenny regresó al ómnium y encontró las mejores sensaciones

Laura Kenny volvió a disputar un ómnium en la segunda ronda de la Copa del Mundo de pista, celebrada en Milton (Canadá), y lo hará dentro de una semana en Berlín, estando aún en duda si lo hará en la cuarta manga, precisamente en Londres, donde lograba su primera medalla olímpica en esta disciplina –tiene otras dos más en persecución por equipos-, que luego repetiría en Río.

Tras el nacimiento de su hijo Albie tras la cita olímpica y el retiro de un año, Milton suponía ese retorno al ómnium. En unas declaraciones recogidas en la web de Britsh Cycling reconoce que “Canadá es donde probablemente mejor me he sentido en mucho tiempo. Es difícil hacer una comparación, porque mi última carrera antes de tener a Albie fue en los Juegos Olímpicos, que es la cima de mi carrera, pero estoy realmente satisfecha de cómo competí en Canadá”.

Kenny se muestra satisfecha de que “el ómnium ha cambiado cada vez que lo he hecho y así será también en Tokio. Me trae frescura, ya que es un evento diferente y tengo que volver a aprenderlo. Y por eso me gusta”.  Además, se alegra del nuevo formato “porque las carreras son mucho más cortas de lo que solían serlo en el antiguo en dos días”, aunque reconoce que “me costó un poco acostumbrarme, ya que no me sentía cómoda en el pelotón, porque había muchas corredoras que no conocía. Con la eliminación pensé que podía hacer esto y en la puntuación me sentí libre de correr con mi bici”.

Pese a ello, no se siente fija en esta prueba de cara a Tokio 2020, ya que hay otras candidatas en la selección, comenzando por Katie Archibald, campeona de Europa y del Mundo en 2017, durante su ausencia. “La competencia es increíble incluso en los entrenamientos. No solo está Katie, sino corredoras como Neah Evans y Elinor Barker, y otras chicas que vienen detrás. Pero eso es genial, porque hace que nuestro entrenamiento sea más duro, y eso es lo que necesitamos para mejorar, no solo para los eventos individuales, sino también para el equipo”. Y es que Kenny también está formando parte de la cuarteta femenina, en este caso ya en el Mundial de la pasada temporada, en Apeldoorn. “Cuanto más fuertes seamos, mejor será el equipo de persecución y aunque quiera hacer el omnium, también mis compañeras y eso hace que nuestro equipo sea tan bueno”.

Novelda y Mataró: cara y cruz sobre la restauración de sus velódromos

El velódromo de Novelda, cuyo lamentable estado de conservación fue denunciado por el pistard Julio Alberto Amores en distintos medios de comunicación, como se puede ver en este reportaje de RTVE, será finalizado, según informa el propio Ayuntamiento en su página web:
“En la misma línea de seguir avanzando en la solución de asuntos pendientes desde hace años el gobierno municipal también ha clasificado las ofertas y adjudicado provisionalmente a la mercantil Mainco Infraestructuras y Medioambiente la conclusión de la obra de restauración y ampliación del Velódromo por un importe de 428.000€ y mejoras sobre proyecto valoradas en treinta mil euros, frente a los 442.500 euros establecidos como máximo en el procedimiento de licitación.

En este caso el pliego de condiciones establece un plazo de ejecución de seis meses para concluir una actuación paralizada administrativamente desde que en 2009 se retomara la iniciativa de su finalización que se vio frustrada tres años después por incumplimiento de la adjudicataria. Para ello el equipo de gobierno trabajó en la adecuación del proyecto inicial hasta conseguir un diseño menos pretencioso que el original, pero más realista y práctico y adaptado al presupuesto subvencionado”.

Una buena noticia ya que, aunque se trata de una construcción con más de 30 años de antigüedad, es una instalación perfectamente válida por su construcción.

Suerte distinta correrá el velódromo de Mataró, ya que la propuesta de mejora no ha sido aprobada dentro de los presupuestos participativos votados en dicho Ayuntamiento. Un paso que muchos temen puede ser decisivo hacia una posible demolición.

En este caso estamos hablando de una de las instalaciones más antiguas del país, ya que fue construido en 1946 e inaugurado dos años más tarde. Y aunque también está deteriorado, solía albergar hasta hace poco competiciones de promoción.